RINCÓN POR RINCÓN: LEÓN

RINCÓN POR RINCÓN:  LEÓN
La catedrál y al fondo montes nevados

6 nov. 2011

CAMPEONATO DE ESPAÑA DE MARCHA EN RUTA (LEÓN)

Antes, durante y después del Campeonato de España de marcha en ruta aquí en León, hubo muchos artículos en la prensa, pero hay uno que destacó sobre el resto, hasta el punto de que segun me cuentan hizo derramar alguna lágrima entre los lectores de la Crónica de León; aquí lo tienen adaptado a este blog como mejor he podido, el otro artículo lo dejo para el final, dejo solo el título: "Reyes en el Infierno"...


EL MUNDO / LA CRONICA DE LEON, LUNES 2 0 DE FEBRERO DE 2 0 0 6      DEPORTES
ATLETISMO / LXXV CAMPEONATO DE ESPAÑA DE MARCHA EN RUTA

MIKEL ODRIOZOLA Y BEATRIZ PASCUAL, CAMPEONES NACIONALES EN UNA CARRERA DANTESCA DISPUTADA CON UNA SENSACION TERMICA DE VARIOS GRADOS BAJO CERO. ARCILLA, BRONCE SUB’23. VARIOS ATLETAS SE DESMAYARON TRAS CRUZAR LA META.

Dos campeones y otros 270 héroes más


Imagen de la salida de la prueba de los 20 kilómetros de la categoría promesa con tres leoneses en primer término: Víctor Saldaña (107), Javier Solana (105) y Francisco Arcilla (103). / M. MARCOS
CESAR F. BUITRON


LEON.— Hay pocos deportes en los que el campeón puede ceder su protagonismo a quienes han agachado la cabeza ante su dominio. Uno de ellos es el atletismo. El rey de todos los deportes tiene mucho de épica y circunstancias como las que ayer rodearon el Campeonato de España de marcha en ruta que cumplía sus 75 años en León, no hacen sino engrandecer la leyenda de un deporte y de sus deportistas. De los ganadores y de los que nunca serán recordados por sus éxitos.
Mikel Odriozola y Beatriz Pascual subiron a lo más alto del podio en las dos pruebas grandes de la mañana. El vasco y la catalana fueron los campeones, pero seguro que hasta ellos mismos ceden su protagonismo a otros 270 héroes sin corona que ayer se atrevieron a ponerse en la línea de salida con una temperatura en la frontera de los cero grados, pero con un aire helador que rebajaba la sensación térmica al filo de los diez grados bajo cero.
Ninguno de los participantes de ayer tiene sueldo de futbolista de medio pelo de Segunda División B. A la mayoría les cuesta tiempo y dinero practicar la marcha, pero para quienes aún creen en la épica, ética y estética del deporte, sus gestos de sufrimiento a lo largo de sus pruebas de 50, 20, 10 ó 5 km, sus llegadas al borde de la extenuación o por encima de la frontera del umbral del dolor les permiten entrar en la categoría de héroes, aunque sean anónimos, y les otorgan el merecimiento a un reconocimiento que se han ganado con sangre, sudor y lágrimas.
Ver llegar a hombres, mujeres, niños y niñas que cruzaban tambaleándose la línea de llegada para caer redondos; exhaustos unos, inconscientes otros, llevaba la mirada y los recuerdos unos cuantos años atrás: a aquella llegada de Dorando Pietri en los Juegos Olímpicos de 1908, cuando recorrió a duras penas los últimos metros para cruzar la meta apoyado en dos jueces, lo que le valdría su descalificación; o aquella suiza de nombre impronunciable, Gabriela Andersen- Scheiss, que en los Juegos de 1984 heló la sangre delMemorial Coliseum de Los Angeles al verla caminar como una autómata temblorosa durantemás de 100 metros para caer desmayada al final de la carrera. Ni Pietri ni Andersen-Scheiss ganaron sus carreras, pero muchos años después la gente los recuerda a ellos y sólo los más fanáticos del atletismo son capaces de recordar a quienes reinaron en aquellas pruebas.
Ayer hubo muchos ‘pietris’ y muchas ‘gabys’ que llegaron a la meta sin saber quiénes eran ni dónde estaban para caer desmayados después.
Tantos que los médicos y los responsables de Protección Civil y Cruz Roja no tuvieron un instante de tranquilidad. Más de una decena de atletas salieron en camilla, varias docenas más pagaron su esfuerzo con pájaras monumentales, sin que las mantas que se entregaban al final de la carrera pudieran paliar las hipotermias.
Y entre tanto héroe anónimo se encumbraron los mejores de España, que es tanto como decir los aspirantes a pelear por el trono mundial en los 50 km masculinos y 20 km femeninos.
En la prueba masculina Odriozola marcó el ritmo desde el primer kilómetro y sólo entre el kilómetro 30 y el 40 cedió el mando tímidamente a Alejandro Cambil antes de dar un tirón que lo lanzó directo hacia su quinto título nacional por delante de un sorprendente Juan Manuel Molina.
El medallista de bronce en el pasado mundial en la distancia corta demostró que no venía a León a pasearse. Fue de menos a más y acabó como una bala la carrera, superando a Cambil que cerraba un podio de muchos quilates. Entre las chicas la carrera fue cosa de tres desde el principio. La defensora del título, María José Poves llevó el mando en las primeras vueltas junto a su compañera Maite Gargallo. Desde detrás llegaría la joven Beatriz Pascual para imponerse por delante de Poves y Gargallo que en ese orden pisaron el podio colocado frente al Auditorio Ciudad de León.
La otra carrera ‘grande’ por el interés que tenía para los leoneses era la promesa masculina. Paco Arcilla, el mejor marchador de la historia del atletismo leonés buscaba el oro. No pudo ser. El murciano Benjamín Sánchez fue el mejor y tras él llegaba Corchete, por delante del leonés que sumaba una nueva medalla a su extenso currículo deportivo.

León 19 de febrero de 2006

Lo primero que tengo que advertir es que de estas fotos ninguna la he sacado yo que estaba en otros menesteres, algunas pertenecen a Carlos Astasio un compañero de Badajoz y las demás, tal vez sean de alguna de mis cámaras, las fotos son regulares, pero con el frío que hacía supongo que era dificil estarse quieto.

 Algunos se preparaban para caldear el ambiente dirigidos por el señor de la gorra...
 Aquí Adrian Chico que sufrió lo suyo seguido por el amigo "Viruji"...
Yo creo que este por la pinta es de Zaragoza.

Aquí hay representación de varias comunidades, la Vero chupando rueda...




Aquí, media España...
 
Olga finalizando ya su prueba... 

Y aquí estamos asistiendo al nacimiento de un atleta (el que corre por la cera)...
Guille comandando el grupo de Castilla y León.

Que mira tú por donde al final fueron campeones...

Javi y Víctor con otro Javi...

Javier Solana sufriendo en solitario...

Francisco y Rosa asistiendo a las explicaciones de dos profesionales...
Los dos profesionales... Pampín y Jacinto.
La salida de los promesas... ¿ven como van de tapados los jueces?...
En plena faena...


Se va formando el grupo cabecero...
Se van descolgando unidades...

Y Benjamín que es de Murcia aguantando el frío como un jabato...

Toca limpiarse el sudor y buscar la ducha y la ropa


Aquí , el amigo Rosendo conversando con Francisco.
 

Y para finalizar otro artículo interesante que tiene un título como para no dejar indiferente a nadie...

DEPORTES EL WWW.ELMUNDO-LA CRONICA.COM
Reyes en el infierno
La campeona del año 2005, María José Poves, no pudo revalidar su corona. La aragonesa, en uno de sus pasos por delante del Auditorio, donde estaba situada la línea de salida y llegada. / M. MARCOS
EL DONOSTIARRA MIKEL ODRIOZOLA Y LA CATALANA BEATRIZ PASCUAL SE CORONAN COMO MEJORES MARCHADORES NACIONALES EN UN CAMPEONATO DE ESPAÑA QUE SE DISPUTO EN LEON CON UNA CLIMATOLOGIA MUY ADVERSA. DECENAS DE MARCHADORES FUERON EVACUADOS EN CAMILLA TRAS SUPERAR LA META. PACO ARCILLA, EL MEJOR DE LOS LEONESES, BRONCE EN PROMESAS-
FUTBOL / SEGUNDA DIVISION B

El Campeonato de España de marcha en ruta que ayer se disputó en la capital leonesa, difícilmente será olvidado por los más de 270 marchadores que se pusieron en la línea de salida de las distintas categorías.
Unas condiciones climatológicas dantescas, casi infernales, hicieron de la cita leonesa una auténtica odisea para unos participantes que sólo encontraron el calor que les daban los centenares de leoneses que desafiaron el frío para acercarse al borde del circuito.
Se lo merecían los atletas. Ayer, todos, desde los campeones en las carreras grandes, el donostiarra Mikel Odriozola y la catalana Beatriz Pascual, hasta el último de cada una de las carreras, se merecían un monumento.
El tremendo frío que hacía ayer en León, con una temperatura en la frontera de los cero grados en el momento de darse la salida a la prueba de 50 km y un viento que rebajaba la sensación térmica varios grados por debajo de los cero, fueron endureciendo las carreras de tal manera que decenas de deportistas tenían que ser evacuados al final de las pruebas en camilla, desmayados, exhaustos por el esfuerzo y víctimas de un frío que agarrotaba los músculos y llevaba a los competidores al filo de la hipotermia.
La climatología, lo único que no se puede prever ni solucionar, fue lo peor de un Nacional que alguien tan autorizado como el medallista olímpico Jordi Llopart calificó como «modélico, el mejor de cuantos he vivido desde el año 1977. La organización ha estado perfecta».