RINCÓN POR RINCÓN: LEÓN

RINCÓN POR RINCÓN:  LEÓN
La catedrál y al fondo montes nevados

25 dic. 2012

VILLABALTER CAMPO A TRAVÉS 2012

Esta vez hemos cambiado la montaña que nos ofrecía la última edicción de la Peña del Tren, por el campo de Villabalter; una hermosa zona con muchas posibilidades para este tipo de carreras, que este año ha visto mermadas las exigencias en un recorrido que pudo haber sido realmente divertido, tanto para el público, como para la gran cantidad de deportistas asistentes a la prueba. La esencia del campo a través en invierno es la zapatilla embarrada hata límites poco creibles, piernas, pantalones camisetas y hasta el rostro tiznado de pequeños puntos de agua embarrada, que demuestran sin dudas como ha sido el recorrido. Este año se optó por ningunear los pequeños charcos que lo hicieron exitoso el anterior para completar un recorrido bastante rápido que hubiera hecho las delicias de algunos de los excelentes corredores que ha dado esta tierra y no aparecieron en la línea de meta.

La prueba ha contado con participación de los hermanos de Castrocontrigo, Santi y Magín Nistal, así como la de Mar, una de nuestras mejores bazas en carreras por montaña, una deportista que no le teme a las alturas ni a las distancias ni dificultades más extremas, como ya nos ha demostrado recientemente.

Una prueba repito, con todos los ingredientes para hacer un recorrido, que obligue a bajar un poco la punta de velocidad a causa de los resbalones y las caidas que permita a otros no tan punteros arriesgar y tener más posibilidades de estar ahí, dando guerra a los que ya todos conocemos.

Los Enriques, Itamares, Sergios, Albertos, Silvanes, Villas, o Mediavillas, no dejarían de demostrar sus cualidades en otras competiciones donde evidentemente la pelea siempre girará a su alrededor, y donde por tanto siempre podremos disfrutar de sus cualidades, suficientemente demostradas por todos y cada uno de ellos.

23 dic. 2012

LAGO AUSENTE (RAQUETADA)

No parecía el día más propicio para este evento, pues una niebla en bastantes tramos espesa nos impedía la visión, tanto durante el viaje, como durante la caminata; afortunadamente hubo momentos en que abrió y nos dejó vislumbrar ese hermoso paisaje que nos ofrece San Isidro y alrededores.

Poca nieve o muy poca para ésta época del año, y aunque en algunos tramos, pudieras meterte hasta por encima de la rodilla, poca como digo, muy poca nieve, aunque con buena voluntad,  y sin ponernos muy exigenes, los que quisimos nos pudimos las raquetas  y probamos la nieve, en algún caso de cuerpo entero.
Nos juntamos una porrada de caminantes (y otros que caminan corren y hasta hacen más cosas), para hacer una visita que aunque en un principio tenía otro destino; se cambió a última hora por este sencillo pero agradable paseo.

Hecha la visita y tras degustar brevemente algunos productos de la tierra; comida fraternal para reponer fuerzas, darle a la hebra y echar unas risas por todo lo alto, no sea que este gobierno o el que venga nos quiten definitivamente las ganas y los medios.

¡FELIZ NAVIDAD A TODOS! 

Las fotos en la dirección de abajo


14 dic. 2012

LAS TORERAS DE LAS MONTAÑAS

LAS TORERAS DE LAS MONTAÑAS


Son mogollón, más o menos altas; más o menos delgadas, pero todas por lo general fuertes como toros, duras como el diamante y sin embargo ligeras como esa brisa que nos acaricia la piel en un cálido día de verano.

Han perdido la patente de los colores, porque ellos también se adornan últimamente; pero son ellas, las que siguen teniendo ese don especial para conjuntar pantalones con camisetas y combinarlo todo con zapatillas, guantes o eso que nosotros siempre hemos llamado braga y ahora llaman “buff”.

No pierden el sentido del humor ni después de haberse machacado el cuerpo durante veinte, treinta, setenta e incluso las cerca de cien horas que invirtió la última ganadora del “Tor des Geants”.

Saben que tienen cierta dificultad añadida para completar entrenamientos, sobre todo por la montaña, o el monte y no hablemos en horas nocturnas, pero son conscientes de que hay que tomar ciertos riesgos para alcanzar el objetivo y se buscan la vida como pueden para no perder comba.

Llegan a la línea de meta con una sonrisa que denota satisfacción, pero a diferencia de ellos se adivinan además, rasgos evidentes de ORGULLO, porque aunque la distancia, el recorrido y las dificultades sean iguales para todos; lo suyo es otra historia; y como ocurre aún con el día a día, tienen que ganarse al respetable, no cada jornada o cada mes, sino cada minuto.

Este noble arte de correr por la montaña no conoce de tratados; los problemas y el aprendizaje, que suele discurrir entre entrenamiento y competición, se resuelven gracias al talonario del esfuerzo diario, y, a golpe de golpes.

No conozco ninguna que se dedique al cien por cien a la especialidad; muchas son madres, tienen maridos, hijos, y como no, padres a los que cuidar y con fortuna un trabajo para aportar lo suyo a la casa, pues este deporte a diferencia de otros más mediáticos no da para comer, y en el noventa y nueve por ciento de los casos genera gastos y a veces hasta imprevistos.

Enfrentarse a las montañas, es a veces un ejercicio, no exento de cierta violencia en su sentido más amplio, pues afecta no solamente al cuerpo sino a la mente. Así cuando los elementos se desatan, solo se podrá superar este trance a base de conocimiento, sentido común y una enorme fuerza de voluntad.

Aún hay por ahí, algunos personajillos que solo tienen ojos para sus curvas; las miran fijamente por delante y por detrás y emiten juicios de valor sobre cosas que nada tiene que ver con su esfuerzo; pero ellas han aprendido a ir a lo suyo, y no solo no le temen a nada, sino que día sí, día también demuestran que van sobradas no solo de valor, sino también de capacidad.

Se suele decir en el argot taurino “Cada toro tiene su lidia” y lo mismo podemos aplicar a las corredoras de montaña; cada una es un mundo, cada competición un momento diferente, y cada entrenamiento un instante irrepetible. Pero en general, miran de frente sin arrugarse, saben que sin una observación previa, las posibilidades de una buena faena disminuyen.

Dominan tanto la lluvia como el sol y la nieve; cada una tiene sus preferencias, pero compiten lo mismo haga frío o calor y no hay, barrizal ni roca en el mundo que no haya quedado prendado con sus modales exquisitos para con la montaña. Aquí como en casa de todo hijo de vecino que se precie; hay excepciones, pero es muy raro ver, a ninguna de ellas, incumplir las normas más elementales de respeto a la montaña.

Cuando la montaña les muestra sus enormes pitones, estamos ante el anuncio de una larga y peligrosa faena. La embestida puede venir por abajo, puede enrocarse y pillarnos desprotegidos. A la torera entonces, no le queda más que componer la figura, mantener el tipo y utilizar toda clase de suertes, y artimañas, si lo que pretende es rematar la faena de la supervivencia. 

Pero ¡ojo!, no son perfectas, ni mucho menos, y como diría alguien, ni falta que las hace. En ocasiones se las ve al límite de su capacidad, y la sonrisa forzada no puede ocultar el dolor y el sufrimiento que están sobrellevando; entonces es posible ver como unas pocas lágrimas las hacen más humanas y los que tenemos la suerte de andar por esos andurriales justo entonces; percibimos como se nos dilata el corazón, y se nos ralentiza el ritmo cardíaco, al tiempo que la emoción supera al resto de sentimientos. Ser más grande es casi imposible, y el respeto por estas “toreras” se torna en admiración.

Es un placer, verlas al entrar en su terreno; y allí donde otros retroceden, ellas controlan; lo mismo dan pases naturales, que recortan o gallean. No le temen a los pases de pecho y son capaces de ejecutar un volapié a la montaña más empitonada; y aunque a veces esta tira derrotes a las toreras intentando pillarlas desprevenidas; ellas le salen al encuentro por verónicas, sabiéndose capaces de resolver el lance, también las hay diestras en el arte del engaño y para cuando la montaña quiere darse cuenta, ya está desarmada e indefensa.

Yo siempre he dicho, que están más preparadas que nosotros para el sufrimiento más intenso; tal vez la maternidad haya ido dejando posos a lo largo de los siglos y la clave esté en sus genes femeninos. Si volviésemos tan solo cien años atrás y cualquiera de estas chicas intentase repetir la más pequeña de estas hazañas, tendría que ser muy hábil para burlar el manicomio. No hay más que fijarse en alguna de sus precursoras en otros campos, donde solo las más fuertes entre las más fuertes lograron llevar a cabo sus deseos, ya fuera volar, pilotar un coche de carreras, poner un pequeño negocio, o simplemente viajar.

Tienen nombres y apellidos normales y corrientes, vidas sencillas pero muy intensas, y no se las suele ver ir de “machitos” por haber ganado tal o cual carrera de prestigio. Algunas ciertamente podrían, pero no se suele dar el caso.

Cuando salen a competir compiten, cuando salen a disfrutar disfrutan, pero en ocasiones también salen un poco forzadas por las circunstancias y como el resto de mortales, lo pagan generalmente con alguna lesión que las aparta del ruedo momentáneamente; porque esa es otra; no son enfermas normales ni habituales y en ocasiones una lesión que podría dar para dos meses, en su caso, solo da para una semana. Se lo cuentas a alguien y se piensa que le estás vacilando, pero una vez más la realidad se empeña en nadar contra corriente.

Algunas tienen cabecitas, pero casi todas son cabezotas y si no que nos lo digan a nosotros que de eso sabemos un rato. Si deciden que hay que terminar, pues hay que terminar, y ya pueden caer chuzos de punta, ya pueden volverse locos los termómetros, los cronómetros o los altímetros, o lo que se ponga por delante, que las verás llegar cojeando en el mejor de los casos agarradas con desesperación a los bastones, pero contentas con haberse salido una vez más con la suya.

Bromas aparte; es un privilegio verlas subir y bajar por lugares inverosímiles para el resto de los mortales, como quien cose; y cada vez sucede más, que lo que en algunos casos desdibujaba el rostro de alguno de sus rivales masculinos cuando estos se quedaban atrás, se va convirtiendo en un signo de respeto y admiración, no solo por la alegría y colorido que aportan al recorrido, sino sobre todo, porque, ya no necesitan demostrar nada más y se han metido al respetable en el bolsillo.

Tal vez quede algún rescoldo de desigualdad por ahí sin solucionar; pero el reconocimiento de vuestros compañeros de fatigas y la admiración de los que solo os admiramos y disfrutamos con vuestro esfuerzo es cada vez más unánime.

Si el extraordinario Francisco de Goya apareciese en nuestra época con su genio y sus pinceles, ya no distinguiría donde está el diestro y donde la cuadrilla; dejaría de pintar aquella España canalla, y terminaría pintando, los rostros y los gestos de toda la “torería” dispuesta a pelear con la montaña.


Epílogo:
En realidad, en mi artículo anterior "Los toreros de las montañas" intenté que el resultado fuera totalmente neutro, en ningún momento pensé en hombres o mujeres, solo que al tener más cercanía con ellos,  tal vez como por desgracia, viene sucediendo a lo largo de los siglos, me haya dejado llevar de mi lado masculino y en lo individual solo sale feflejada una de vosotras, de modo que  sintiéndome deudor, he tratado de compensar la balanza con este otro artículo que os dedico de corazón.

Puede que no haya podido alcanzar vuestra comprensión con estas líneas, incluso alguna de vosotras, pensará que sobra más de la mitad y falta casi todo; otras que “a que te metes Manolete”; incluso alguna verá cierta actitud machista; pero aún así, y desde la humildad que me otorga saberme ignorante; quiero que resuene en vuestros oídos el ¡OLÉ! más sincero que os podáis imaginar, y tened por seguro que si yo fuera el presidente de la plaza, os ofrecería sin dudarlo, LAS DOS OREJAS Y EL RABO (del toro por supuesto).


10 dic. 2012

LA PEÑA DEL TREN 2012

IV CROSS ALPINO LA PEÑA DEL TREN

Evidentemente, no son los Alpes; pero mola un montón y tenemos más variedad. Hay hermosos desniveles por donde los gallos vuelan y los más retrasados sufren enormemente, más por la falta de preparación que por los grandes porcentajes.

Este año la cosa pintaba requetebién, y al final todo ha salido de perlas, para comenzar el recorrido se había endurecido notablemente y eso a esta gente de la que muchos se preguntan si estará en su sano juicio; le mola, le presta, le motiva. Esta vez ha llovido a gusto de todos. Bueno, decir de todos siempre es excesivo; son muchos los participantes, muchos los kilómetros y a pesar de una señalización a mi modo de ver adecuada y abundante, siempre hay alguien que se pega un leñazo o se despista, entre otras cosas, porque aquí se va muy rápido; incluso algunos de los que caminan, corren y ya se sabe con la velocidad se pierde el detalle.

Por delante se ha salido “a fuego” y muchos se preguntan que les ha dado a estos tíos, que donde van, que qué comen, que si están majaras. Algunos de estos tíos son:
  • Iván Ortíz el campeón de España de carreras por montaña, un fuera de serie en esto de trepar y destrepar, cuyo currículum aburriría hasta a un lector empedernido.
  • Alfredo Gil, un Bejarano, que ya sabe lo que es entrar por delante en esta carrera (y en otras). Un deportista que va muy bien a su aire, que entrena cuando el trabajo le da tregua y con muy buenos resultados.
  • Fernando Arca, otro extraordinario atleta que sabe en qué consiste esto de leer las carreras, los ritmos y los esfuerzos, y que ayer demostró estar en muy buena forma.
  • Que podemos decir del asturiano Santi Obaya en relación con estas carreras que no sepan los merodeadores de revistas y reportajes de montaña.
  • Salvador Calvo, una vieja gloria que se resiste a ser pasado y sigue año a año recolectando primeros puestos en los lugares más impensables del planeta como si aún tuviera dieciocho.
  • Otra vieja gloria entre los leoneses “Chamar”, que vuelve dispuesto a recuperar a los primeros lugares en las listas de privilegio.
  • Lolo Díez, un viajero infatigable que se apunta a todo lo que le suene guapo en esto de “zampar kilómetros y desniveles; organizador por otra parte, de una de las carreras con más prestigio junto a la “Peña”; la Alto Sil allá para el 17 de marzo (http://www.carreraaltosil.com). Una prueba en la que si es cierto lo que me han dicho, hay que ser muy rápido para inscribirse, porque las inscripciones se cierran a velocidad de vértigo.
  • Y para finalizar, el más joven, Pablo Manuel Villa; un producto elaborado aquí en la tierra, en este León que le vio nacer y le está viendo crecer, con ese reposo que necesita el buen vino para llegar a añejo. Se consagró con su cuarto puesto en la general en el Mont Blanc y este año quiere dar otro pequeño salto.
Independientemente de que aquí hasta el último es un “gladiador”, había mucho más material en la Peña que podríamos incluir en el listado precedente, pero sería tal vez demasiado largo e incluso no sería demasiado justo intentar evaluar por los resultados, puesto que aparte de las circunstancias personales, mientras unos están comenzando la temporada, otros la dan fin.

La temporada de estos deportistas cada vez se está haciendo más larga, los compromisos cada vez son de mayor envergadura; los desplazamientos tienden a ser más lejos, a países y zonas que a algunos nos sería imposible ubicar en el mapa. A alguno sus patrocinadores le obligan a realizar una serie de competiciones obligatorias a lo largo de la temporada; les hay que se buscan como en el antiguo oeste, y se apuntan en la misma prueba con ánimo de pelea sana, siempre dentro del respeto a la amistad y al esfuerzo.

De esto sabe mucho el organizador del Peña del Tren, Santiago Nistal, organizador así mismo de otras pruebas como la “Tilenus”. Un hombre recio, de esos que saben distinguir los colores verdaderos, de esos que al pan le llaman pan y al vino aguado porquería; un hombre que sabe de qué va esto, no sé si más por los rasguños en las piernas o por los agujeros en los bolsillos. Santi no se arredra, cuenta con la inestimable ayuda de un montón de voluntarios, incluida “Mar” (la primera dama); otra “torera” a la que no marean las alturas, ni los kilómetros, ni los idiomas. Y entre todos ellos, año tras año insisten en mejorar lo ya conocido. De momento lo están consiguiendo; por el gran nivel de los participantes, por el café de puchero y por las continuas variaciones en los recorridos, buscando ese recorrido perfecto que para él deja de serlo cada año, en cuanto se da la salida de la prueba.

De entre las féminas, excelente nivel, sobre todo el demostrado por la ganadora, Raquél Maestre, que no dio tregua en esta “pelea amistosa” que nunca cesa.

Como veis el asunto femenino se queda un poco corto ¿no?, por eso la crónica de las chicas, se la voy a pasar a una especialista; la apodan Menphis, y esta es su página: 

http://kataverno.com
 
ya ves que nombrecito se gasta; para los que no dominan idiomas Ana puede servir. Las chicas están de enhorabuena, pues esta madrileña ha creado una página donde explayarse y donde reconocer lo que habitualmente no se reconoce, el papel de las “toreras de la montaña”, de las que en breve realizaremos aquí un artículo en exclusiva que sinceramente (“mea culpa”) ya está tardando; de modo que entrad en la página y poneros en contacto con ella que esto puede ser el principio de algo grande.

Ana ya tienes curro.

Me corrige Ana, que tiene mucha paciencia conmigo y me dice que la dirección de arriba es en la que cuelga las fotos, que la de las "toreras" será:  Avernotrail.com. Yo como veis no voy a hacer ningún comentario sobre el nombrecito.

Las fotos se subirán aquí, pero poco a poco: 




4 dic. 2012

PEÑA DEL TREN..TRANSCANDAMIA... ALTO SIL.

La Peña del Tren, organizada por uno de los varios expertos que tenemos en carreras por montaña y ultras, Santiago Nistal; contiene todos los ingredientes para pasar un día inolvidable; no en vano, se ha extendido la voz entre los participantes que ya se saludan con un "bienvenidos al infierno".

Por si fuera poco Santi y Mar, nos deleitan con un placentero viaje en bus para hacer un seguimiento exhaustivo de la prueba, una iniciativa a elogiar y a copiar donde se pueda.

Ya tocaba volver a visitar Catrocontrigo, Torneros de la Valdería y otros pueblos de paso que forman parte de esta hermosa zona leonesa. Este domingo que cae en 9; hay que madrugar un pelín que le vamos a hacer, pero si la cosa pinta como estos años de atrás, va a merecer la pena y parece que pinta incluso mejor, sobre todo a nivel competitivo con grandes especialistas.

Aquí teneis la mejor información, sobre horarios y otras menudencias:
http://crossalpinolapenadeltren.blogspot.com.es/p/informacion.html

El día 7 desde a cargo del Ayuntamiento de Valdefresno, y el amigo Anibal Miguel, repetimos La trancandamia, una prueba muy divertida, por una zona que los leoneses siempre hemos denominado como "Las Lomas": No llega a ser una carrera por montaña, pues hablamos de cerros o lomas que prácticamente no superan los 100 metros de desnivel, pero tiene el aliciente de los cambios casi repentinos de ritmo, durante prácticamente todo el recorrido.  Hay alguna zona que se le puede hacer difícil a los novatos, pero todo el que haya entrenado un poco por los pinos ya debería tener dominadas todas las subidas y bajadas. De no ser así, sobre todo si hay barro, con proteger un poco las posaderas es suficiente.

Con posterioridad, habrá que irse preparanto para la "Alto Sil", una carrera con mayores pretensiones, confeccionada por Lolo Díez, que sabe muy bien de que va la cosa. Aquí si que hay que ir ya un poco preparados para el esfuerzo, y si cae como el año pasado, para el frío, la nieve y lo que haga falta. Teneis también más información sobre el recorrido, junto a un mapa muy chulo aquí:

 http://www.carreraaltosil.com/p/recorrido.html

Hay más cosas interesantes, pero de momento con esto ya podemos disfrutar de estas próximas navidades.