RINCÓN POR RINCÓN: LEÓN

RINCÓN POR RINCÓN:  LEÓN
La catedrál y al fondo montes nevados

7 ene. 2013

TRANSCANDAMIA 2013

TRANSCANDAMIA 2013

Se terminó, finito, una prueba más para la historia.

Hay una película titulada “Los 400 golpes”, que habla de la falta de cariño, de un mundo carente de ilusión, de la dureza con que nos golpea la vida. Hoy han sido 400 los participantes que han recibido el cariño del público, que han disfrutado con ilusión como cuando eran niños y que han aprendido que por dura que sea la vida, con un poco de garra, voluntad y empuje, en nuestras manos está la solución.

Había una gran expectación este año con esa prueba, ha habido discusiones sobre el precio de la inscripción, ha habido discusiones sobre la categoría de la carrera, pero eso ya es historia.

Ha sido un día excelente en lo climatológico, sobre todo porque ha permitido a muchos visitantes, acercarse a diversos lugares del recorrido y disfrutar un montón con las subidas y bajadas de los corredores.

Si la primera transcandamia creó expectación, sobre todo en aquellos que desconocían este tipo de eventos; este año, la mayoría ya estaban avisados, de modo que al menos que yo sepa por ese lado, no ha habido queja alguna.

Algún pequeño despiste sin importancia, más por dejarse llevar por la inercia que otra cosa, pero sobre todo mucha expectación dentro y fuera, que al fin y al cabo es lo que interesa, un número suficiente de participantes y sobre todo mayor número de espectadores, que con sus gritos de ánimo son capaces de transformar una “carreruca” en toda una señora carrera.

La cosa me da que va para largo, el lugar es espléndido, y encauzadas las cosas como se debe; el nivel de participantes no se va a reducir en el futuro, sino todo lo contrario.

No puedo estar más de acuerdo con lo que he escuchado al señor Anibal; algo parecido a esto: “podemos definir la transcandamia como una aproximación, un aprendizaje para aquellos que quieran participar en carreras por montaña”; y ese creo que debe ser el espíritu que reine en esta prueba, haya mil o mil quinientos de desnivel acumulado, porque por lo general el aprendizaje es sinónimo de diversión, y esa es justo la palabra que yo más he utilizado para referirme a la Transcandamia, y sigo pensando que es una prueba donde prácticamente todo el mundo puede probar y sobre todo disfrutar de lo lindo, incluso llegando a meta, con algún que otro resbalón.

A otros niveles, no puedo juzgar, pero desde luego la organización se lo ha currado y me imagino que muchos van a dormir hoy a pata suelta. Tal vez algunos hayamos echado de menos la participación de algunos corredores punteros que en principio habían anunciado su asistencia, y me consta que alguno de los participantes lo hubieran deseado por ese plus que supone pelear contra los mejores aún a costa de que te dejen tirado a las primeras de cambio.

Ha habido varios corredores con más que probada experiencia en carreras por montaña que han dado su opinión, y esta no ha podido ser más favorable.

Yo personalmente, y me repito, hubiera deseado unas condiciones un poco más extremas. El barro que cubría buena parte del recorrido hace poco más de una semana hubiera dado un empujón definitivo a la Transcandamia, pero tiempo habrá para que se den circunstancias similares, y todos lo disfrutemos desde dentro o desde fuera de la carrera.

Para mi, (y me vuelvo a repetir), la Transcandamia tiene mil posibilidades de crecer, de agradar y de convertirse en un referente nacional, todo pasará por ponerle ilusión y ganas, el resto llegará tarde o temprano.

Mis felicitaciones a todos (y en ese todos, por si alguien tiene dudas, están ellas por supuesto).
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