RINCÓN POR RINCÓN: LEÓN

RINCÓN POR RINCÓN:  LEÓN
La catedrál y al fondo montes nevados

2 may. 2013

MAYO YA LLEGÓ

Por mucho que desde que el mundo es mundo, el capital haya terminado tomando posesión de las voluntades de nuestros gobernantes; desconozco quien está tras la crisis actual, pero de lo que no me cabe ninguna duda es de que el programa que están llevando a cabo en contra no solo de países como Grecia, Irlanda, España, Italia, Francia e incluso la propia Alemania por citar solo algunos, va como la seda, pues prácticamente tienen a toda Europa hundida y rendida a sus pies.



Los efectos de las distintas políticas, orientadas en primer término a señalar personas normales como enfermos y después a implantar medidas para su cura; lo único que han conseguido una y otra vez es acercar a los propios gobiernos a un estado catatónico, que este, en las fases de mayor excitación y estupor se encarga de transmitir al ciudadano, hasta situarlo en una fase terminal, tras la cual, a los ojos de un espectador inocente, daría la impresión de que es el propio enfermo el que busca su muerte, sin que el estado tenga culpa alguna en ello.



Seis millones doscientos mil parados, son demasiados enfermos en un hospital donde de seguir delante con estos proyectos, terminarán por prohibir la entrada a médicos y enfermeras. ¿Que nos quedará entonces, el suicidio colectivo?.



En un estado como este que gobierna a golpe de talonario (nunca mejor dicho), los pobres, lo único que podemos hacer, es protestar con la esperanza de que, el que dicen que administra justicia, se desmelene de una vez y nos lleve a todos a la cárcel donde poder comer al menos un plato al día. Falsa ilusión, porque a poco que volvamos a la realidad, nos daremos cuenta que no hay suficientes cárceles para todos los parados. ¿Que nos quedará entonces, las cámaras de gas?



El truco de la deuda, es soberbio y algunos deben estar alucinando con tanto beneficio; sobre todo porque ellos mejor que nadie son conscientes del engaño al que nos han sometido haciéndonos pagar los platos que ellos mismos estratégicamente han roto.



Cada día nos recuerdan, como si pudiésemos olvidarlo, que el futuro no puede ser más negro y terrible y que aquellos que tienen para pan, deben estar contentos pues otros tienen menos; pero procuran hacernos olvidar por todos los medios, que estamos rodeados de despilfarradores de dinero ajeno, de corruptos que campan a sus anchas por los diferentes paraísos fiscales, que no solo sirven para hacerles más ricos, sino y sobre todo para hacernos más pobres a todos.



Y mientras algunos jóvenes, cientos de intelectuales y de manera excepcional algún político nos piden que no nos arrodillemos; los ciudadanos; más educados para vivir con miedo, que con sentido común hincamos la rodilla en tierra, cuando no la cabeza entera a la espera de tiempos mejores, acostumbrados como nos tienen a la fe y a ser agradecidos con los que día a día nos agreden.