RINCÓN POR RINCÓN: LEÓN

RINCÓN POR RINCÓN:  LEÓN
La catedrál y al fondo montes nevados

23 jul. 2013

ZUMAIA FLISCH TRAIL 2013

Me resulta difícil definir esta hermosa localidad; sobre todo porque solo he podido disfrutar de una pequeña parte de este trozo de Guipúzcoa, bañado por el mar, y cuya esencia es la historia de sus habitantes de este y otros tiempos que han dejado como herencia un montón de virtudes que si bien no son exclusiva de este rincón, aquí, florecen cada día.

Tengo una sensación extraña de las pocas horas que he disfrutado aquí, pero sobre todo, profundos sentimientos, en parte a causa de mis orígenes, pero sobre todo porque uno no espera de gente que no te conoce de nada un recibimiento tan familiar, tan entrañable, e incluso no ya que te abran las puertas de su casa, sino los portones de su “sociedad”.

No es de extrañar pues, que hasta mi querido Pío Baroja eligiese Zumaya para reponer fuerzas y fermentar futuros proyectos. Hasta el gran Belmonte toreó aquí (y en más de una ocasión), sin cobrar una peseta, ¡por algo lo haría!. 

Veníamos, unos a correr y otros a ver correr; ya me habían hablado de esta carrera, de su excelente organización, del cuidado exquisito de cada metro de terreno, de los voluntarios (zumayanos y de otras localidades), de una marcación requeterepensada, y repasada; comprobando incluso horas antes (menudo madrugón), que cada baliza esté donde debe; pues los que están en esto, saben que planificar es sencillo, pero los imponderables surgen como setas tras unos días de lluvia y hay que estar en todo y a todas si no quieres que nada enturbie muchos meses de trabajo. Al final siempre habrá algún descontento; como dice en uno de sus chistes el creador de Mafalda “nunca falta alguien que sobra”.

El domingo, muchos han seguido los pasos de un hombre sencillo, pero muy a menudo acusado de valiente; hoy han sudado la camiseta muchos José María Zubía, tanto en versión masculina, como femenina por supuesto.

El tiempo se preveía complicado, la humedad y el calor unidos a la dificultad de un recorrido que sin ser puramente montañero, se sabía exigente y muy interesante sobre todo para aquellos que quieren dar el paso a cosas más serias; logró en dos minutos lo que en otras pruebas ocurre tras unos cuantos kilómetros; que el sudor, como una lluvia nacida de dentro a fuera, se desparramase por las camisetas, solo tras los primeros pasos.

No hay más que ver las fotos de la última subida próxima a los acantilados de Itzurun, para comprobar que el recorrido no era un paseo. A veces grupos de animadores como los que yo tenía a mi lado, dan un tono festivo y agradable que consiguen arrancar una sonrisa hasta al más fatigado de los corredores. Me recordaban, a otro grupo que acompañaba de vez en cuando a uno de nuestros más grandes de otro deporte extraño como es la marcha atlética, Mikel Odriozola, que supongo les tendrá aún, entre sus recuerdos.

Hay muchos culpables para que esto haya sido un éxito rotundo, y muchos patrocinadores deberían tomar nota; y si no que echen un vistazo a las fotos y cuenten la cantidad de publicidad que aparece en tantas y tantas camisetas y su repercusión en los medios modernos. Desde luego el que escribe volverá de nuevo a probar beneficiosas y cálidas aguas de Zumaia. 

Sirva el nombre de unos pocos para recordaros a todos:

Txolín, Txolo ó Iñigo como se le conoce extramuros, fue el primer culpable y personalmente le estoy sinceramente agradecido; pero otros han dejado también un extraordinario recuerdo, como Ramón, Luis o Jon, con los que pude compartir conversaciones profundas por lo sencillo, por lo humano, y lo cercano.
A Luis le pido algo que reconozco es muy complicado; que haga caso a su Padre, pues no hay muchos que valoren más el esfuerzo que el éxito; pero sobre todo que sepa madurar a su sombra, con calma, mucha calma.
A su padre que siga en la misma línea, disfrutando de la vida sin ruidos.
A Jon que continúe así y que siga haciendo posible que esa persona que le acompaña a menudo, siga siendo tan humilde y tan enorme como hasta ahora.
A Iñigo, que siga disfrutando de sus madrugadas, que no deje de planificar nuevos retos, y que sepa que puede venir a cobrar esta deuda que he adquirido con placer, cuando lo considere oportuno.


Aquí podreis ir descargando las fotos de la carrera: