RINCÓN POR RINCÓN: LEÓN

RINCÓN POR RINCÓN:  LEÓN
La catedrál y al fondo montes nevados

15 feb. 2014

QUE NOS DEVUELVAN LO PÚBLICO


No es la primera vez que lo digo, ni será la última; no hemos elegido a nuestros gobernantes para que dilapiden nuestro patrimonio (NUESTRO), con el cuento de la crisis.

¿Cómo es posible que los culpables oficiales de esta situación económica que sufrimos sigan viviendo a pata suelta? ¿Cómo es que siguen incrementando su patrimonio cuando la población lo pierde? ¿Cómo es que no hay pobres entre la casta política? ¿Cuándo vamos a poder juzgarles por esos errores, por lo que se ve; muchas veces calculados?

Se les votó con la idea de mantener y mejorar la situación de este país, y nos encontramos con que no nos van a dejar ni el polvo del camino.

No parece haber una gran diferencia entre la estafa a la que nos han sometido nuestros gobernantes y los de las preferentes. Ambos prometían cosas que sabían que podían no cumplir; y por lo que se ve, a ambos les traían sin cuidado las consecuencias.

Nuestros empresarios del día a día; siguen sin caer en la cuenta de que una masa laboral empobrecida, implica su propia ruina en el futuro.

Solo existe una solución para la salida inmediata de esta crisis; regalar el dinero a aquellos que tienen la imperiosa necesidad de gastarlo (Si a alguno le escandaliza mucho lo de regalar, cambiemos la palabra por prestar a largo plazo). ¿O prefieren que se siga regalando precisamente a muchos de los que nos han llevado dónde estamos? ¿A mejorado algo el país? o ¿solamente ellos?. Yo por mi lado estoy dispuesto a poner mi parte, pero que sea proporcional a los ingresos percibidos y aunque alguno se beneficie y no lo necesite.

Si se hace así, lo primero que solucionaremos al instante será la gran lacra del hambre, que debería pesar como una gran losa sobre la conciencia de esta sociedad egoísta e individualizada a machetazos y no digamos nada sobre la iglesia, que no solo no da, sino que quita. Lo siguiente sería una mejora sustancial de nuestras expectativas de futuro y a no tardar se comenzaría a crear empleo y las empresas no solo tendrían beneficios, sino un futuro para ellos y sus descendientes.

¿Cuantas empresas familiares se han ido al garete en estos últimos tiempos?. El estado lleva tiempo estrujando a la clase media y al ciudadano en particular y parece que el único resultado es que solo el uno por ciento ha aumentado escandalosamente sus beneficios, gracias a lo que se ha robado al 99 por ciento restante. 

Hasta en la comunidad más pequeña, cuando hay que realizar un gasto importante, se cuenta con la opinión de todos los vecinos. ¿No es España una gran comunidad?


¿Recuerdan el cuento de la lechera?. Pues de cuento, nada; pura realidad.