RINCÓN POR RINCÓN: LEÓN

RINCÓN POR RINCÓN:  LEÓN
La catedrál y al fondo montes nevados

28 jul. 2014

CAMPEONATO DE ESPAÑA DE KM VERTICAL (PALACIOS DEL SIL) Y TRAIL "CUETO DEL OSO"

CHRONICA VERTICALIS


Hay gente para todo; gente de “capi”, de pueblo; les hay que lidian bien con el calor, mientras otros se aplanan por completo, les hay que se enamoran de un charco y quienes no quieren ver el agua ni en pintura; les hay que disfrutan con el plano y los que “dicen que disfrutan” cuando la cosa se pone empinada.

Llevo estos últimos años observando corredores, de los que disfrutan subiendo a la carrera; de esos que cuando los demás caminamos con grandes dificultades, ellos corren como si estuvieran bajando; aunque también tengo que decir que conozco alguno que camina tan rápido como otros que corren; como se ve hay para todos los gustos.

Lo del vertical de este fin de semana, me ha dejado conmocionado; entendámonos, no es que los desniveles fueran lo nunca visto (aunque algunos dijeran que sí), no se trata de que tuvieran que subir a pulso entre roca y roca (aunque muchos se vieran obligados a ponerse a cuatro patas), no me estoy refiriendo a que sudaran la gota gorda (que la sudamos); me estoy refiriendo a esa enorme fuerza de voluntad que atesoran el 99% como mínimo de los participantes en este tipo de pruebas.

He visto lágrimas de dolor, gestos de desesperación, repetidos intentos de renuncia, conatos de retirada y hasta gritos de dolor, pero unos y otros no se permitían más que una diminuta pausa de descanso y tras una mirada a lo alto (ya solo ese gesto requiere, no se si mucho valor o algo de estupidez), ¡hala! Otra vez para arriba.

Como se suele decir, no fue el mejor día en lo tocante a la climatología, pues los espectadores que pudieron disfrutar de algo de sombra a esas alturas, comprobaron por sí mismos, como todos los corredores sin excepción llevaban sus camisetas como si viniesen de la ducha.

Esto no es balón pie señores, aquí hasta el último mono suda sangre; cuantas batallas se habrían ganado en otra época de haber contado con guerreros de este calibre.

Las ves a ellas, algunas con sus cuerpecitos que parece que van a romperse y a ver quien es el guapo que intenta seguir tras sus pasos.

Les ves a ellos de todos los tamaños y todos los pesos y no aciertas a comprender como es que la totalidad culmina una prueba de este calibre.

Algo tiene que tener esta gente que quisiéramos la mayoría, algo este tipo de pruebas que atrae cada vez más público, algo o alguien serán los responsables de que los paisanos de los pueblos se vuelquen, y presten su ayuda en estos eventos.

Esto era solo un kilómetro vertical, (no llegaba a los cuatro kilómetros), pero es que al día siguiente y en en mismo lugar (alrededores de la localidad de Palacios del Sil), se celebraba otro acontecimiento de relevancia, el “TRAIL CUETO DEL OSO” y muchos doblaron.

El nombre de esta prueba no es gratuito, pues circunda zonas por donde efectivamente se pueden ver osos muy a menudo; afortunadamente como me contaba Vicente, no suelen atacar a los viandantes (“una vez saliendo de una curva cerrada, me encontré con uno de frente; yo no se quién de los dos se asustó más, pero el salió corriendo a cuatro patas y yo lo mismo, que aún me late fuerte el corazón cada vez que lo recuerdo)

La distancia eran 26kms con algunas zonas de dificultad real como la vida misma; las circunstancias son diferentes; pues se necesita mucho más personal, ya que hay que controlar los pasos de los corredores en diferentes puntos, hay que proporcionarles agua y algo de comida, tener vehículos dispuestos para trasladar a posibles lesionados o retirados, subir y bajar todo lo necesario, incluido el personal de la cruz roja y entre otras cosas, por supuesto marcar y desmarcar todo el recorrido.


No se sufre más ni menos, pero se sufre durante más tiempo, pues entre el recorrido también podemos encontrar kilómetros verticales, con el inconveniente de que igual te pillan con veinte kilómetros de fatiga en las piernas y se te pueden hacer eternos, por lo que aquí también se puede subir hasta el cielo buscando la felicidad, pero mientras llegas y no llegas, toca, sufrir, sufrir y sufrir. 





















































































































































































Las fotos del Cueto del Oso, en cuanto se pueda...