RINCÓN POR RINCÓN: LEÓN

RINCÓN POR RINCÓN:  LEÓN
La catedrál y al fondo montes nevados

21 dic. 2015

VALE, YA ESTÁ. Y ¿AHORA QUÉ HACEMOS?




Ya pasó el 20D, y parece que los asuntos que nos interesan a la mayoría de españoles, no tienen visos de solucionarse al menos de momento.

El baile de los corruptos todavía colea; lo mismo que los recortes o la molestia de tener la hucha de las pensiones medio vacía; los de la troika esperan ansiosos a ver quién se instala en el poder para convidarle a más recortes; hemos asistido al regalo de promesas, (el único regalo que por cierto recibirán en muchos hogares españoles estas navidades); estas promesas salvo “alguna” excepción se han ofrecido gracias a  préstamos millonarios de bancos a partidos sin que sepamos en más de un caso, ni la cuantía exacta, ni en qué condiciones nos obligarán a devolverlos.

Como no podía ser menos, ha habido aciertos entre los augures de resultados, pero sobre todo ha habido muchos fallos, lo que prueba una vez más, que o bien se derrocha el dinero para nada o se falsean a propósito para influir en los votantes.

De un lado y de otro se ha hablado de lo desastroso que ha sido este gobierno, y un día después, muchos aún no se explican de donde salen esos siete millones de amigos del pp. Todo un misterio.

Y por si la cosa no estuviera lo suficientemente jodida, ahora toca pactar que esa es otra. Y sabemos que en esto de la política todo se compra y todo se vende, pero y ¿quién paga el pato?. Pues sírvase usted mismo porque esto no se ha acabado.

Pero hay más bailes, no se crean; ayer todo eran sonrisas más o menos forzadas y explicaciones muy originales para llegar a la conclusión de que una vez más, todos han ganado menos nosotros.

Pero lo más sonado de todo en mi opinión, aunque no sea novedad, es que esta vez se ha aireado mucho lo injusto de que unos partidos obtengan un escaño con poco más de 50.000 votos cuando otros necesitan casi 500.000 por lo mismo, ¿donde está eso de que todos los ciudadanos somos iguales ante la ley? ¿donde pone que para votar no sea también así?. Entenderán algunos ahora la causa de que haya gente que prefiera abstenerse de votar mientras juguemos a elecciones con cartas marcadas. 

Tal vez los que tendrían que haber estado unidos voluntariamente, se unan ahora forzosamente, o tal vez no. Dudo mucho que aprendan de sus errores, que dejen de aparentar lo que no son o que supediten lo personal a lo general; pero de momento, el mayor y el más humilde de mis deseos es que no confundan escaños con trofeos.

18 dic. 2015

LA TRAMPA




Corren tiempos complicados para la economía de andar por casa, la de los asalariados, la de los que más a menudo de lo que quisieran se enfrentan a dificultades por culpa de sus ingresos o de su ausencia.

Uno tiende a pensar que metidos de lleno en el siglo XXI, las cargas laborales deberían de haberse reducido significativamente, que el reparto de la riqueza debería de ser más proporcionado y que todo el mundo debería contar al menos con un techo y un mendrugo de pan.

Pero abres los ojos, y observas que tras muchos siglos de opresión, pocas cosas han cambiado e incluso asistimos a una regresión terrible de nuestros derechos y libertades.

A la apisonadora del poder, nadie le pone palos en las ruedas, sigue creciendo; cuenta en sus nóminas invisibles con organizaciones que dicen estar “al servicio de los ciudadanos del mundo”; y las utiliza para sus propios fines, para su propio lucro sin importarles los medios ni las consecuencias que obligatoriamente sufrirá la mayoría. 

Vemos como año tras año, los principios que eran icono en cada partido político se han ido diluyendo en el tiempo hasta perder sus valores iniciales, y convertirse en un conjunto desordenado de palabras carentes de significado real. También podemos observar cómo han ido recalando en la política gentes más afines con las mafias y las corruptelas que con las ideologías de partido, sea este el que sea. 

Por lo general el mundo nunca ha dejado de tener forma de pirámide, y lo que a día de hoy se presumía que debería haber cambiado, sigue como poco igual; es decir, millones de personas trabajando para unos pocos miles.

En época electoral se podría pensar que esos millones tendrían la sartén por el mango; pero nada más lejos de la realidad, un alto tanto por ciento de esa masa explotada parece resignada a su destino y por increíble que parezca es adicta a ideologías que van contra sus propios intereses, ayudando de este modo a crucificar a sus iguales.

Las elecciones estarían bien, siempre que los ciudadanos pudieran obligar a los gobernantes a rectificar cuando los intereses se vuelven demasiado opacos, cuando incumplan sus promesas o simplemente cuando con sus actos perjudiquen al pueblo. Pero mientras fiemos nuestros votos a simples promesas, estaremos perdiendo el tiempo y se seguirán cumpliendo dichos como aquél que reza así: “pan para hoy... hambre para mañana”.



7 dic. 2015

ALGUNAS COSAS ABSURDAS




Buscas la mejor opción para viajar por internet a la máxima velocidad desde tu sillón favorito y con el menor número dificultades, al final parece que has encontrado lo que buscabas, pero sea cual sea la opción, si te surge un problema, reza para ser una persona con suerte, porque los engorros vienen uno tras otro. Las compañías han descubierto el maná económico; tal vez te pongan en contacto con alguien a miles de kilómetros, o mucho más cerca, sea como sea, todos tienen unas pautas que seguir, y que te den largas sin solucionar tu problema será lo más probable.

Llevas años preparando la maldita oposición y de nuevo sacas un sobresaliente, pero una vez más no tienes plaza porque alguien que jamás ha alcanzado tu nota está delante de ti.

Vas al taller, te dicen que son 1200 del ala, y te quedas con cara de bobo porque la avería parece la misma de la última vez, de modo que si quieres ir el lunes al trabajo no queda más que el arreglo o espabilarse de una vez, cosa que siempre se deja para la próxima.

Te enteras de que una multinacional del tabaco, demanda a un país que para preservar la salud de sus ciudadanos ha obligado a incluir en las cajetillas serias advertencias sobre los efectos adversos de fumar; te lo tomas a risa hasta que te cuentan que sí, que la multinacional se ha salido con la suya y entre todos tenemos que pagar miles de millones porque a causa del anuncio, ahora hay menos gente que fuma y la empresa ya no gana lo que tenía previsto.

Eres un maestro con treinta años de antigüedad y ves como de pronto aparecen mercenarios cuyo único mérito es llamarse cristianos, y no solo te cabrea que den clases de religión en espacios públicos, sino que tengan más derechos que tú que has aprobado una oposición.

La lógica te dice que en cualquier guerra, los que van al frente, sean del bando que sean, jamás ganan, y sin embargo, la lógica del absurdo sigue generando nuevos y nuevos frentes para que algunas empresas puedan seguir haciendo negocio, y algunos responsables políticos sigan poniendo el cazo.

De vez en cuando, surgen nuevas o viejas enfermedades, al tiempo que se generan nuevos fármacos, con cargo en casi un 90% a los ciudadanos de tal o cual país; y de nuevo la lógica de lo absurdo aparece cuando otra vez la multinacional de turno, hace el agosto, el setiembre y el resto de meses del año, patentando el producto y elevando los precios hasta límites de exageración sin importarle que mueran millones de personas en el mundo que no van a acceder a esos medicamentos por falta de recursos y lo peor de todo, sin que ningún gobierno haga nada por evitarlo.

Has obtenido las mejores notas en tu universidad, tus padres han invertido su dinero en tu futuro y ahora te ves en la necesidad de marcharte de tu país porque aquí no hay nada que hacer.

Parece que en el mundo consumen más medicamentos entre todos los animales sanos que entre todas las personas enfermas y no pasa nada aunque eso origine nuevos enfermos.


Ya han pasado cuatro años, llegan las elecciones del olvido, del borrón y cuenta nueva, y de nuevo, los políticos se disfrazarán de seres humanos con un desparpajo más propio de actores veteranos o caraduras, que de alguien que se supone que está ahí para defendernos, y en vez de producirnos rechazo, nos ponemos ante la caja tonta como si ese fuera el único modo de solucionar nuestros problemas.

1 dic. 2015

LA HUÍDA



Es grato y placentero vivir sosegadamente, rodeados de la seguridad que otorgan cuatro perras ahorradas a lo largo de una vida de duro trabajo sabiendo que con lo que tenemos y algo de suerte, nos será suficiente para continuar así hasta el fin de nuestros días.

Nos dejamos llevar por los comentarios cuando somos propietarios, pero lo curioso, es que ocurre también cuando solo poseemos las promesas que surgen de los altavoces de la propaganda machacona y torturadora de voluntades.

Qué fácil es criticar y culpar a los que no siguen las normas y se rigen por sus propios principios (sabemos que esos jamás alcanzarán el reino de los cielos). La experiencia diaria, nos demuestra también lo poco complicado que es hacer de una persona honesta un racista en potencia o de un pacífico ciudadano el más violento de los animales.

Me viene a la mente la imagen del populacho ahorcando al forastero al que acusan de robar un caballo y matar a su dueño; veo a la multitud levantando voz y puños pidiendo sangre; tal vez pensando que ese caballo podría haber sido algún día el suyo (semanas después descubrirán que aquel hombre, lo había comprado como dios manda y que el dueño se había ido a ciertos negocios sin avisar a nadie en el pueblo de su partida).

La propaganda lo es todo en este mundo infectado de podredumbre, y lo es hasta tal punto que durante siglos, ha impedido al ser humano razonar por sí mismo para dejarse llevar por acontecimientos que por lo general siempre tienen que ver con cierta casualidad fruto del ingenio de hombres malvados.

Nos hemos convertido en adictos de la falsedad, y esa negación de la verdad, nos va transformando cada vez más en fantasmas de nosotros mismos, pero sobre todo en esclavos de la ambición más pura, es decir, aquella en la cual, la dictadura de lo material estará siempre por encima de todo lo espiritual.

Escuchamos que hay lugares en este maravilloso mundo del siglo XXI, donde la violación y el asesinato son lo cotidiano; oímos hablar de guerras donde incluso estando en el “bando correcto”  puedes ver morir a toda tu familia en cuestión de segundos; torturadores profesionales y mercenarios cuyos sueldos vienen determinados por cuotas de sufrimiento inferidas a terceras personas; oímos comentar a testigos presenciales que la opción de sobrevivir era la huída, y que la mayor de las penalidades, a veces no era la muerte.

Y después de todo eso, nos encontramos con naciones enteras negando su historia y  a más de uno viviendo con miedo a que le roben la promesa de un caballo.

26 nov. 2015

De vacunas y otras menudencias.




VACUNADOS PARA EL MIEDO

Algo significará (digo yo), que desde la aparición de gente pidiendo un cambio de rumbo en la gestión política de estos últimos años, se haya desatado tanto en los partidos grandes, como en los medios de comunicación y empresarial, una guerra total para erradicar estas conductas que piden aire fresco.

La propaganda fue y es utilizada por la iglesia; entre otros, lo hicieron lo hicieran los nazis y lo llevan haciendo los americanos desde hace décadas con mucho éxito por cierto, y no hay ningún partido político en la actualidad que no la utilice exclusivamente para sus propios intereses.

Se trata en definitiva (la propaganda), de la captación mediante subterfugios de adeptos o fieles a determinadas ideas o productos, con la finalidad de obtener un beneficio por lo general inmediato para el propagador y al mismo tiempo lanzar mensajes que eviten que las ideas de los disidentes calen en la sociedad.

Propaganda y manipulación van de la mano, ya que en realidad se trata de vender, y para que ello sea posible, ese “algo” tiene que hacerse atractivo por más que provoque pánico al verlo o al oírlo.

La publicidad es por tanto un engaño que se sirve de mecánicas extraordinariamente complejas incluso de tipo sicológico para llevar al huerto al más pintado, al más machote, incluso al más inteligente.

Llevamos observando desde que nos dieron en los morros con este viejo tormento de la crisis, como la población en general se ha empobrecido brutalmente en todos los aspectos, y salvo unos pocos “privilegiados”, el resto de un modo u otro ha sufrido en sus carnes los latigazos de los recortes, otro invento que consiste en robar a la mayoría para dárselo la minoría.

Sanidad, libertad y cultura entre otros, se han convertido en artículos de lujo; del trabajo mejor no hablemos, y así podríamos pasarnos el día citando todos los perjuicios que nos ha ocasionado una gestión desastrosa, que parece más llevada de la mano de multinacionales que de gestores de la política.

Ahora toca de nuevo propaganda, y no tendrán problema en arramplar con lo poco que quede en la caja con tal de poder seguir haciendo lo mismo que llevan haciendo durante décadas, justo lo que ha originado esta cadena de recortes e infortunios; es decir, quitar de lo nuestro y aumentar de lo suyo.


Muchos aparcarán en un rincón estos años de penurias y sufrimientos y se dejarán penetrar por el miedo al cambio, que es (el miedo), el primer paso para abrir los oídos a los cantos de sirena que les convencerán casi con toda seguridad, de que esta vez por fin, sí que van a cambiar las cosas, sin cambiar.  

18 nov. 2015

TERROR


Cualquier época del año es difícil para vivir en la calle, pero el invierno es demoledor. El invierno es un cuchillo de hielo que atraviesa la supervivencia, es tiritar de frío las veinticuatro horas del día, es acortar sus vidas cada año. Sobrevivir es a veces imposible, no solo por el invierno, también por la rigidez de una administración que actúa como un segundo invierno con sus férreas decisiones”. (Recomiendo leer el artículo completo a los que gusten de los animales http://www.eldiario.es/caballodenietzsche/Albergues-cierran-puerta-transeuntes-animales_6_450814921.html )

Estas líneas que no son cosecha propia, por mucho que las considere mías y universales, me dan pie para hablar de otras cosas.

Tal vez no tenga nada que ver, pero esta situación que desgraciadamente vivimos aquí en nuestro país me ha llevado a pensar en aquellos que durante años eran privilegiados, tenían sus trabajos e incluso sus negocios y por culpa de una maldita guerra que ninguno pidió, han perdido la capacidad de sentirse seres humanos, han perdido padres, hijos o hermanos, han sufrido en lo físico y en lo síquico y se han visto abocados a luchar por la supervivencia diaria, en el peor de los escenarios posibles. Vistas así las cosas, ¿quién podría desear una guerra?

Tras miles de bombas, tras ingentes gastos en armamento militar que sin duda podrían terminar con todos los problemas de todos los desfavorecidos de la tierra, ya vemos el camino e intuimos cual ha sido el resultado; primero aparecen los terroristas, luego los salvadores de la humanidad y después las bombas que nunca discriminan entre benefactores y malvados o entre ancianos, hombres, mujeres o niños, y desde luego tras muchos años, podemos comprobar, que no solo no han conseguido la extinción del terrorismo, sino su expansión.

Evidentemente alguien ha salido ganando, no podía ser de otro modo y también percibimos que el ganador ha sido el negociante y por extensión aquellos políticos que han ayudado a fomentar estas políticas de invasión y guerra en determinados países y que suponemos han recibido y seguirán recibiendo cierto tipo de emolumentos, entre los cuales seguro que podemos contar con eso que llaman puertas giratorias; es decir dar la impresión de que trabajan para los ciudadanos, cuando en realidad trabajan para la multinacional de turno, que bien puede ser como en este caso una empresa armamentística que al terminar el tránsito político, a buen seguro, habrá guardado un puesto tal vez de los de dar consejos, muy bien remunerado en alguna de sus grandes empresas repartidas por el mundo.

Pero volviendo al asunto; uno se imagina (que es mucho imaginar por cierto), caminando por un barrio de cualquiera de esos paises que viven el horror a diario, yendo a un hospital a visitar a un familiar, o al mercado a ver como se las apaña para llevar algo de comer a casa y de repente (seguimos imaginando), nota como todo tiembla y al momento siente la ropa empapada de sangre sin saber que ni siquiera es suya, nota como traga más polvo que aire; aún no se ha movido del lugar donde la honda expansiva le lanzó y es consciente de que está pero no está, que es pero no es, y sabe que tiene que tomar la dura decisión de comprobar sus propios daños, pero el miedo le sigue prohibiendo cualquier movimiento, piensa (continuamos imaginando) en sus hijos que estarán esperando en casa con el estómago vacío desde hace tres noches; ni se le ocurre pensar que los que lanzaron las bombas fueron algunos de los países más demócratas y más civilizados del planeta, pero lo peor no ha pasado, porque lo que aún no sabe pero lo sabrá, es que todos sus hijos se han ido con su mujer fallecida va para un año en un atentado en la misma plaza donde el se encuentra tumbado, aquella vez dijeron que habían sido los malos y ahora la bomba que ha destrozado su casa pertenece a los buenos.

Intento seguir imaginando pero ya ni puedo ni quiero.





5 nov. 2015

CIRCO MEDIÁTICO




Asisto obnubilado al circo mediático que se nos avecina y salvo alguna excepción, veo cada vez más complicado poder definir izquierdas y derechas.

Yo había oído por ahí, que la derecha básicamente estaba formada en gran parte por los adictos al régimen del pequeño general y aquí incluyo como no podía ser menos, a los pelotas y arrastrados que en esto de la política son condición sine qua non de cualquier partido que se precie.

En cuanto a la izquierda al parecer estaba conformada por la clase obrera trabajadora y dentro de esta por la clase obrera luchadora, es decir la que no se conformaba con lo que tenía y peleaba por una vida más digna para sí, los suyos y el resto de trabajadores.

Ahora que estamos al borde del precipicio electoral, sobre el papel no existen los extremos, ya que todos se dan codazos para ocupar el espacio central, espacio que en mi opinión no ha existido nunca; sin embargo cuando dejamos la retórica para adentrarnos en los hechos, vemos que esa superficie se expande, y comprobamos que no se equivocaban los abuelos, cuando afirmaban aquello de: “del dicho al hecho hay un trecho”.

Vemos admirados a veces, como esos políticos que quieren ocupar el centro, y que hasta llegan en ocasiones a definirse como de izquierdas, son contrarios al aborto, amigos de mantener los privilegios de los más ricos, gustan de la propiedad privada por encima del derecho público, incluso en ocasiones no distinguen bien entre una mujer y un florero.

De los que quieren ocupar espacio en la derecha no hablo, porque sobre el papel no está el horno para bollos y prefieren dejarlo correr (de momento).

La economía salvaje con la que nos castigan, esa que llaman liberal, observa atentamente la actuación de algunos políticos que en contra de lo establecido, donde otros se subían el sueldo cada legislatura, estos, se rascan el bolsillo, y donan un tanto por ciento de su dinero para mejorar la situación de otros menos afortunados, e incluso en los pocos días de gobierno que llevan, parecen decantarse más por los necesitados, que por los que todo lo tienen.

Mientras unos viven para el beneficio propio y exclusivo, ignorando al resto, unos pocos tratan de evitar que muchas familias se vean obligadas a dormir al raso, tratan de evitar el hambre utilizando sus cargos para minimizar la desesperación que millones de españoles están sufriendo en la actualidad.

Dicen que cada vez hay más distancia entre ricos y pobres, es cierto por la parte exagerada, es decir, un solo gallo posee más pienso que el resto del corral; pero en lo cotidiano, estamos viendo como cada vez más familias de clase media e incluso de clase media alta, se han tenido que adaptar a un modo de vida que antes calificaban de pobreza, de modo que tampoco aquí nos queda muy claro ahora quienes son de derechas y quienes de izquierdas.

Vistas las cosas, sigo sin entender que todos se empeñen en buscar el centro, cuando allí no hay nadie, pero lo que me resulta más incomprensible de todo, es que el personal sea tan ingenuo que se trague todas las patrañas que acostumbran a contarnos los políticos antes de unas elecciones; con lo sencillo que sería votar por lo que hacen y no por lo que dicen que van a hacer.

2 nov. 2015

RAREZAS

JACQUES


En estos momentos; mientras el Jordi nos vuelve a sorprender con uno de esos programas en los que la añoranza, la rabia y el destino se entrelazan para dar el fruto deseado que no es otra cosa que una lágrima jamás redimida, escucho apasionado “Poveri fiori” de la soprano griega Maria Callas, y sin embargo mi mente viaja enloquecida hasta la primera vez que escuché admirado y sorprendido por la fuerte carga emocional que desprendía otra gran canción de otro extraordinario de la música y de la vida.

Se trataba aquella noche del enorme Jacques Brel, el maestro del amor hecho música, el de la letra corrosiva, el de la denuncia constante, el poeta que se entregaba entero en cada canción, el autor de “La chanson des vieux amants”, “Quand on n'á que l'amour”, “Ne me quitte pas”, o “La ville s'endormait”, entre otras; el mismo que me descerrajó un cañonazo de sentimientos a bocajarro una noche vieja a bordo de un vehículo completamente cubierto del vaho que desprendían las bocas de dos enamorados que sentían más que escuchaban una canción enorme y única como sucede a veces con estos azares que en ocasiones convierten la música en vital; se trataba de “Orly”.

Orly, que título más corto para un contenido tan largo; sigo escuchando a la Callas embravecida, dominante y segura de su portentosa voz, y no puedo evitar revivir aquella historia, aquella canción que hablaba de la despedida de dos amantes en un aeropuerto, de sus sentimientos, de su soledad, de sus lágrimas y la desesperación de un adiós que ninguno pudo o supo evitar.

El comienzo de la canción ya lo dice todo: “son más de dos mil y no veo más que dos”; hay que haber amado y sufrido mucho para dar a luz canciones como esta; dicen que Jacques murió de amor y lo creo.

Sigo aquí con María que ahora me deleita con “A vos jeux” y me pregunto si escogió París para morir o simplemente murió también de amor como Jacques. 

18 oct. 2015

EL ALTA



Hoy soy un hombre inmensamente feliz, el siquiatra me ha dado el alta.

No es algo definitivo, de momento solo temporal hasta ver como me funcionan las neuronas, pero el caso es que desde que me dio la baja, no he sido persona ni un solo segundo, los nervios a flor de piel, llantos, pataletas, y lo que nunca pensé que podría suceder, dos puertas rotas a patadas y un tobillo dislocado.

Definitivamente, no sabemos vivir sin altibajos, no comprendemos la inmensidad de lo sencillo y nos empecinamos el más difícil, lo más complicado y a menudo lo más absurdo; y lo que es peor nos vamos hasta el lugar más distante para encontrar lo que tenemos al lado.

Llevo más de 70 horas enganchado al facebook, lo bueno es que me he enterado de un montón de cosas y me he podido recuperar de estas semanas que he estado de baja; bueno también porque como no he tenido tiempo para comer, me noto mucho más delgado, lo malo es que tengo un sueño que no puedo conmigo, me abandonan las fuerzas y no se como voy a poder bajar del gallinero; pero lo peor de todo, es que como se entere Don Saturio esta vez me interna de por vida.

¿Os lo podéis creer?; llevo varios días dando vueltas a una frase que escuché no se donde: “La primera vez que me engañes, será culpa tuya, la siguiente mía”. No es una frase para descabezarse evidentemente, pero está visto que no somos lo que queremos, sino lo que somos; en un principio pensé si tendría relación con esos votantes que a pesar de ser engañados una y otra vez por el gobierno de turno, repiten como si fueran ratas amaestradas, luego que podría ser simplemente una cuestión de desamor, o de una amistad rota, y así seguí dándole vueltas y vueltas hasta que el otro día Don Saturio me dijo que era solo una frase, un pensamiento que no se dirigía a nadie en particular, sino a aquellos que puedan verse reflejados, tanto en el pasado como en el futuro.

Salí de la consulta un poco más tranquilo, pero no tardé mucho tiempo en volver a las andadas, supongo que es lo que tiene ser más inteligente que la media, que al final comprendí cual era el meollo de la cuestión y el meollo era yo.


Al principio nos dejamos engañar por las circunstancias, o simplemente por el subconsciente y es comprensible, pues para todo hay una primera vez, pero cuando los hechos se repiten y no son de nuestro agrado evidentemente nosotros somos los culpables por no haber intentado darle la vuelta a la tortilla, que de ese modo de tanto fuego por el mismo lado, se termina quemando.

12 oct. 2015

NO ES MUNDO PARA HONRADOS



Mi querida Azucena, no sabes cuanto hecho de menos el entrañable olor de tu pelo en flor (que ahora se que siempre fue la envidia del resto de las flores). De todos los recuerdos, me quedo con ese extraño don que poseía tu piel al contacto con mi piel para enviarme mensajes profundos e invisibles directamente a esa fuente del sentir y del amor que es el corazón.

San Pedro me ha dado con la puerta en las narices, y Lucifer ya resignado de tanto como ha visto me ha dicho: “¿Qué esperabas tontalán?, para entrar allá arriba hay que pagar un precio en la tierra que tú no has pagado, no es a los humildes a los que dejan pasar, ni a los pobres, ni a los desvalidos, ni siquiera a los que se han desvivido por los demás”.

No se porqué volviste de nuevo a ocupar mi mente por completo recordando aquellos días, los últimos en que lo dejaste todo para velarme al amanecer y al oscurecer hasta que tus hermosos ojos se apagaron para mí; se terminó naufragar por tu mirada sublime; se agotaron al fin esa multitud de silencios apasionados que me hacían tan feliz, aquí las miradas no existen porque los ojos no tienen la capacidad de ver, pero tristeza y frustración son moneda de cambio entre nosotros.

Es curioso que tenga uno que morir para enterarse de lo que es la vida; ni honra, ni valores, ni principios. Resulta que la vida consiste en batallar, en no dejarse ganar, en no perder jamás cueste lo que cueste; pero siempre bajo el mismo lema “a los demás, que les jodan”. Eso explica porqué ahora el cielo lo ocupan los corruptos, los asesinos, los que se han dado la vida padre abusando de todo hijo de vecino; los que han predicado la bondad y han practicado la injusticia, los que han cometido abusos por mandato divino.

Tengo aquí a mi lado varias mujeres que trabajaban hasta 16 y 18 horas en telares subterráneos de los que prácticamente no se podían levantar ni para amamantar a sus hijos, ni para mear, ni para comer, ni para respirar unos minutos el aire que allí les faltaba; he conocido seres humanos que lo dieron todo para que la vida de los demás fuera más llevadera, … yo comienzo a estar moreno, pero aquí casi todos están negros como tizones, la vida que llevaron antes les quemaba por dentro, y ahora se achicharran por dentro y por fuera.

¡Nada! Azucena, no tenías nada; nada en la nariz, ni en el pelo ni en la cara, aquello era un regalo que nunca supiste que me ofrecías, mientras yo me extasiaba navegando en la inmensidad de tus ojos y me dejaba perder en aquellos espacios atemporales e infinitos que suponían para mí un remanso de dicha y placer. Tu siempre me preguntabas “¿qué tengo?”, y no teniendo nada, lo tenías Todo.

Me pregunto si de haberlo sabido antes, me hubiera convertido en el ser mas despreciable con tal de ganar el cielo; si hubiera sido capaz de robar, de despreciar, o de matar con tal de ganarme la tierra y el cielo de un plumazo. A pesar de que las fuerzas del orden rodean el reino, al parecer ha habido alguna filtración y por lo visto, los que habitan las alturas se dan la vida padre, igual que se la dieron cuando habitaban la tierra, lo que demuestra que no hemos sabido interpretar los muchos mensajes que hemos estado escuchando durante toda nuestra vida; a saber: “los dóciles, los hambrientos, los humildes, los desheredados, los justos... se ganarán el reino de los cielos”.

Por lo que se ve, el discurso tenía truco, ¿cómo iban a permitir todas estas buenas personas que me rodean que se viviera a pata suelta en el cielo viendo lo mal que está la tierra?. Somos esclavos de una maquinaria que consiste en calentar a capricho a los de arriba mientras nosotros nos tragamos todo el humo que nos obliga a toser sin descanso; y por si fuera poco infierno, todos los días, un tal Durruti nos machaca con que tenemos que asaltar el cielo, que esta gente no se ha matado trabajando para esto, que esta muerte no es justa, y que así no se puede seguir muriendo, y lo peor es que aún teniendo razón, nadie parece hacerle mucho caso.


Mi querida Azucena, lo que me consuela me desconsuela, pues ahora que comprendo que nos veremos aquí, me gustaría poderte enviar un mensaje para que cambies, para que seas la más mala entre las malas. De ahí mi dicha y mi angustia; estoy triste porque se que pronto nos veremos, pero más triste aún porque también se, que aunque te lleguen mis mensajes, nunca les harás caso.  

25 sept. 2015

LA FÁBRICA DE MENTIRAS



Voy a comenzar con una frase que tal vez habría que afinar un poco; pero allá va: “El mundo es así.

Vamos por la calle tragando excedentes de tubos de escape pertenecientes a vehículos que han pasado todas las pruebas pertinentes, pero que ahora descubrimos que sobrepasan unas cuarenta veces los niveles tolerables y lo soportamos.

Hemos tomado medicamentos para curarnos de enfermedades, que no solo no nos han curado, sino que nos han provocado efectos secundarios indeseables sin defendernos.

Hemos oído hablar de grupos de terror, creados por los mismos responsables que luego se han erigido en los líderes de la lucha antiterrorista.

Hemos escuchado que hay empresas en el mundo que contaminan a golpe de cheque; pues saben que las multas que van a pagar serán calderilla si se comparan con las reformas necesarias para cumplir con la legalidad.

Hemos sabido de planes y reformas muy necesarias que no eran más que una excusa para engordar algunas billeteras y callamos.

Dicen que se reduce el gasto público, pero aumenta la deuda; más se habla de globalización y de abrir fronteras y más se practica el individualismo.

Leemos a menudo que se crean organismos que pocos saben quién controla, para por ejemplo luchar contra el hambre en el mundo, y sin embargo constatamos que el hambre sigue ahí asesinando sin parar; otros se crean para lograr la paz y no desaparecen las guerras o para fomentar la salud y cada vez hay más enfermos y enfermedades raras.

Se firman tratados que luego no se cumplen por ninguna de las partes, los gobernantes dicen que lo hacen por nuestro bien cuando saben que nos van a perjudicar; nos piden que nos apretemos el cinturón mientras ellos se lo aflojan, que no tienen más remedio que recortar en sueldos, pensiones, educación, dependencia, derechos o salud pero aumentan en armamento hasta el infinito, que van a conseguir una sociedad mejor para todos cuando no tienen ni idea de como se vive fuera de la seguridad de sus iglesias y chalets de lujo.

Y aquí estamos viendo como se multiplican las mentiras en nuestro país a causa de unas elecciones, mientras de nuestras gargantas no salen más que gritos silenciosos que podemos traducir como “El que calla otorga”.


Definitivamente, El mundo, no debería ser así.

17 sept. 2015

Pena de carrera





Leo por ahí que es una pena que “fulanito de tal” no haya podido completar el recorrido marcado en una carrera por montaña; y yo me pregunto ¿pena? ¿pena de que? ¿de hacer lo que te gusta?.

Evidentemente la tristeza e incluso la rabia pueden aparecer, pero jamás para quedarse porque de otro modo algo estamos haciendo mal utilizando el peor significado de la palabra, que estaremos traduciendo por “castigo”; en vez de otra acepción más interesante que es: “ha valido la pena”.

Hemos hablado muchas veces de los objetivos que deben guiar a todo deportista que se precie, y aunque evidentemente los términos ganar y acabar se usan con demasiada frecuencia, tal vez el que más se escuche, sea la palabra “sufrir”, cuyo significado para que todos nos entendamos es “soportar”, es decir aguantar hasta donde nos sea posible.

Aguantar hasta donde no es posible solo ocurre en las películas, puesto que incluso en los casos que vemos como extraordinarios, esas personas llegaron hasta donde pudieron aguantar su sufrimiento, lo que no deja en mal lugar a los que no han conseguido ninguna de esas proezas, ya que cada cuerpo está formado por unas piezas particulares y evidentemente cada estructura física es diferente a las demás, pues aunque tengamos los mismos órganos, las capacidades son diferentes.

Vistas así las cosas, tendremos que reconocer que en carreras muy largas, el esfuerzo ha podido ser el mismo en el que ha llegado primero que en el que ha llegado el ochocientos, puesto que ambos han dado todo lo que tenían sin dejarse un gramo de esfuerzo por gastar.

Pero volviendo al asunto de los objetivos, todo participante y más en carreras que superan los cien kilómetros por la montaña, saben más o menos lo que se pueden encontrar; incluso gente bastante alejada de este mundo como pueden ser los peregrinos, podría contarnos con pelos y señales algunos de los inconvenientes que cualquier corredor por montaña se encontrará, a saber, ampollas, rozaduras, frio o calor intensos, agua, nieve, cansancio, calambres y otros problemas musculares y algunos más que aún siendo menos habituales te pueden obligar a coger el camino de vuelta.

Si trasladamos estos inconvenientes a una carrera por montaña y le añadimos los tramos de carrera, las horas de recorrido nocturno, los peligros inherentes a la altitud, el sueño, los más de tres días de esfuerzo continuo para los privilegiados, que para muchos se convertirán en más de seis, veremos que lo sencillo es que te afecte cualquiera de estos problemas y de cinco participaciones no termines con buen criterio, al menos una e incluso más.


No poder finalizar, forma parte de este tipo de carreras, tanto da que sea porque uno ha llegado al límite de sus posibilidades, o como ya ha sucedido en más de una ocasión, porque la organización juzgue necesario anular parcial o totalmente el recorrido, y aún te hayan quedado fuerzas para continuar e incluso para mejorar tu posición; al final esto no es un trabajo garantizado para siempre del que se espera poder vivir, sino una forma de vida que te debería aportar un tiempo de placer; de modo que si el tiempo de gozo ha sido más corto de lo esperado yo creo que lo de “es una pena” debería dar paso al “ha merecido la pena”, es tan sencillo como eso.

15 sept. 2015

¿QUÉ DAÑO HACEN?


Hace ahí fuera un día de perros, en breve tendremos fuego en la chimenea que por estas fechas siempre procuramos dejar lista por si los fríos; llueve y hace viento a partes iguales, aunque aquí dentro se está la mar de bien, excepto que anoche tuvimos invitados sorpresa que no deseábamos para la cena; y como consecuencia, aquí me encuentro impedido sentado en mi silla de cuatro patas con un par de cojines bien pegados a la espalda para darme acomodo.

Doña Lumbalgia y doña Ciática son así de imprevisibles, llegan sin invitación, se instalan a sus anchas, cenan contigo, duermen a tu lado, se levantan al mismo tiempo que tú y te siguen a todas partes durante 24, 48, 72 e incluso más horas si ese es su capricho.

No sirve de nada quejarse porque son capaces de ponerte las cosas peor que estaban, de modo que sabiendo que son irreductibles, lo mejor es dejarles que se alojen a su bola y esperar que cojan la puerta de la calle lo antes posible.

No tengo ahora mismo el cuerpo para muchas florituras, esta mañana me he visto reflejado en el espejo y por un momento recordé al jorobado de Notre Dame. Me es imposible describir que tipo de posturas adopto cuando intento caminar, de modo que me pongo en el lugar de los demás y puedo hasta comprender porqué se ríen, pero aún así, no puedo negar que me fastidia.

Me viene a la memoria que justo en estos instantes en que pienso en mis limitaciones, tengo algunos amigos que llevan compitiendo un montón de horas, en una de las pruebas más duras que existen ahora mismo en el mundo, y me pregunto si no se cambiarían por mí en estos instantes que van camino de los trescientos kilómetros de carrera con agua, frío y posiblemente nieve y con total seguridad, un montón de problemas musculares. Yo desde luego no me cambio ni loco, seguramente porque yo no he pedido lo que tengo, mientras que ellos si que están haciendo lo que desean.

Me da por recordar una conversación que he mantenido con un conocido no hace ni dos días sobre las carreras por montaña; que si algunos andan más que corren, que si dañan la naturaleza, que si los ritmos y un sinfín de impedimentos con tal de no catalogar este tipo de carreras como atletismo o simple deporte. Mi respuesta no pudo ser más directa “¿No tendrás envidia?, por supuesto me contestó que ni hablar, a lo que yo le recordé que muchos atletas que ahora se han pasado a este tipo de carreras antes decían lo mismo y los que han aguantado, ya saben de que palo va esto.

No pude dejar de matizar que los que yo conozco, los que no son sucedáneos, los que están lejos de los imitadores de turno, me han demostrado en cada ocasión ser los más fieles aliados, no solo de la montaña, sino además de su entorno, porque en cierto modo no dejan de ser unos enamorados de estos paisajes por los que discurren parte de los mejores momentos de sus vidas.


Mi defensa terminó aludiendo al valor que hay que demostrar, no solo ya para competir, sino simplemente para apuntarse a una carrera de más de 330kms sin saber si podrán con ella; y ese acto de valentía (si valentía, locura o miedo que más da), es para mí el comienzo de la construcción de estos chicos que van camino de convertirse en gigantes; algunos no podrán completar todo el recorrido, e incluso algunos ya no volverán más, pero otros dirán aquello de “para el año que viene te espero”.

13 sept. 2015

ZAPATERO A TUS ZAPATOS


A raíz de un artículo en el que “los chicos del “círculo de empresarios” proponen entre otras cosas un salario variable para los trabajadores de la administración así como que el fondo de pensiones se invierta en el sector privado; me da por imaginar esta otra noticia:

Los funcionarios exigen al círculo de empresarios que deje de abusar de los beneficios a costa de esclavizar empleados, y aprendan de una vez a invertir y repartir beneficios .

Me comenta un funcionario que pasaba casualmente por aquí, que no hay que confundir esos puestos llamados “a dedo”, en los que el político de turno, se inventa primero la necesidad y luego el cargo; con aquellos que ocupan una plaza tras unas oposiciones; que no están ellos para dar consejos y que lo mejor sería que hicieran una buena limpieza en lo suyo antes de hablar de lo de los demás.

Me cuenta un pensionista que también pasaba por aquí, que menudo negocio tiene la privada con la política actual, sacando tajada de subvenciones y más subvenciones (que no tiene la pública) que luego no repercuten en la empresa sino en sus cuentas particulares, que de hacer las cosas como debe ser, a día de hoy habría más empresas disfrutando de beneficios, menos eres y menos paro.

No olvidemos que son unos cuantos los empresarios que tienen mucho que ver con la corrupción generalizada en ayuntamientos, diputaciones y otros gobiernos.

Por si fuera poco, tengo al teléfono a un afectado por un ere, que les exige tributar en este país como todo hijo de vecino y cortar con eso que llaman paraísos fiscales, así como prácticas “legales” como las sicav y otras similares.

He leído por ahí que en Europa, más de cincuenta millones de personas, no tienen para calefacción y menos para imprevistos. En España, ya son cerca de catorce millones los que bordean la pobreza, es decir cerca de un 30% de la población, no creo yo que esto sea culpa de los trabajadores sean o no funcionarios, y sin embargo, sí que pueden tener mucha culpa esas empresas que negocian con las administraciones y persiguen el beneficio empresarial al minuto en vez de buscar perpetuarse en el tiempo y crecer.

¿Saben eso de la viga en ojo ajeno?, pues menuda viga tienen estos.


Lo dicho: “zapatero a tus zapatos”.

9 sept. 2015

HACIENDO EQUILIBRIOS



Así como podríamos definir el equilibrio, como “Situación de estabilidad de un cuerpo sometido por fuerzas opuestas”, podemos definir el desequilibrio, como “diferencia entre nuestros deseos y nuestras vivencias”.

Tiene mucho que ver (el equilibrio) con la proporción y la armonía.

Por ejemplo, en economía debería existir una proporción entre ingresos y gastos; en el deporte una armonía entre el tiempo dedicado al entrenamiento, y el empleado en recuperarnos del esfuerzo.

Se habla de una relación directa entre equilibrio y felicidad, sin embargo se puede ser feliz y no estar equilibrado, al menos conscientemente, porque en esto de la felicidad, ser muy exigente está penalizado.

A veces necesitamos que se produzcan alteraciones en las cargas para que aprendamos a corregir y perfeccionar ese equilibrio tan necesario.

El equilibrio consiste en repartir el peso adecuadamente para que no nos caigamos por ninguno de los dos lados de la cuerda; en el aspecto mental, sería afinar cargas positivas y negativas de modo que se encuentren compensadas.

Consiste por otro lado en lidiar entre lo que deseamos y lo que después sucede, sin hacer suposiciones, porque intentar rechazar la realidad, es como intentar frenar un camión cuesta abajo con nuestras manos; así, entre mayor sea la resistencia aplicada, mayor tamaño tendrá el camión.

Es también una lucha entre la mente consciente y el subconsciente, una lucha en la que suele ganar con facilidad el segundo, situación que se puede revertir con ciertas pautas que por medio de la repetición convenzan al subconsciente de que el cambio es posible y necesario.

¿Cómo te encuentras?. ¡En la gloria!

¿Cómo te encuentras?.    ¡En la gloria!

¿Cómo te encuentras?.      ¡En la gloria!

¿Cómo te encuentras?.          ¡En la gloria!

¿Cómo te encuentras?.               ¡En la gloria!


Cómo te encuentras?.                                                                                                  ¡EN LA GLORIA!

7 sept. 2015

SEMEJANZAS






Hay días mejores y peores; hasta ahí, todo normal, lo malo es, cuando los peores se convierten en semanas, meses e incluso en toda una vida en negativo sin necesidad.

Todos cometemos errores, la diferencia estriba en que mientras para algunas personas lo importante es buscar una solución, (lo consigan o no), otras lo magnifican tanto, que llega un momento en que se sienten incapaces de salir de ese bucle que ellos mismos han creado.

Ciertamente, no todos gestionamos igual nuestros problemas emocionales, les hay que se dan a la ira y terminan odiándose a sí mismos, les hay que se ven desbordados por cierta forma de apatía, mientras que hay otro grupo que acepta que en la vida a veces nos toca bailar con la más fea y asumen que la música no va a durar eternamente.

Le damos demasiada importancia a pequeñas cosas que no suponen más que un minuto de injerencia en una vida entera, y por si fuera poco, nos acostumbramos a inventar respuestas e incluso enemigos, lo que no nos ayuda nada.

Ante un problema, intentamos ver el futuro y elucubramos diversas situaciones dejándonos llevar más del pesimismo que de la simple observación del día a día.

Por desgracia esa afluencia de pensamientos negativos, termina afectando a nuestra percepción de la realidad de manera que como no seamos capaces de rectificar, proyectaremos una imagen tan inestable de nuestra propia vida que nos convertiremos en los más pobres siendo sin embargo millonarios.

Debemos creer mucho más en el yo interior, mirarnos al espejo cada mañana con una sonrisa especial, comenzar el día amándonos y siendo generosos y desprendidos con nosotros mismos.

Cada persona es un ser único, ni mejor ni peor que los demás, por eso debemos buscar la armonía, primero dentro y luego fuera aceptando las críticas y los reproches sin decaer, pero sobre todo si asumiendo que no tenemos que ser sino lo que somos.

Ni más ni menos.


1 sept. 2015

PERFECTUS




No solo no somos perfectos, sino que aquellos que se aproximan a la excelencia deportiva, dependen a menudo más del criterio y la empatía de los demás que de la propia definición de la palabra.

Se comenta a veces que los resultados tras tal o cual competición no han sido brillantes; incluso hay quien censura el comportamiento de los deportistas; pero lo cierto es que dependiendo del origen y los criterios que empleemos los juicios serán más o menos acertados. Sin embargo, hay algo que no debemos olvidar, el atleta solo pone en práctica lo que le indica su entrenador, aunque sea en el marco de unas normas que establecen las federaciones que no dejan de tener su importancia.

Evidentemente si el criterio son las marcas y las medallas (cosa lógica para clubes y federaciones), podríamos hablar de un mal resultado, sin embargo ¿Dónde queda aquella frase que decía “lo importante es participar”?.

No resulta sencillo conseguir cada año una marca mínima que te garantice la participación en copas o competiciones de nivel europeo o mundial. Para llegar a esos niveles, en un principio, hay que poseer unas características determinadas, que acompañadas de otros ingredientes como puede ser básicamente el trinomio entrenamiento-sufrimiento-circunstancias, que te permitirán alcanzar el objetivo previsto o no.

Es agradable obtener un buen resultado, y hemos de reconocer que prácticamente todos lo tienen como meta, pero cuando las cosas no salen como estaba previsto, hay que dejar correr el agua de la vida y aprender de los errores si los hubo, seguir trabajando, y aprovechar la próxima corriente.

Debemos suponer que hasta en el más disparatado de los casos, todo el mundo desea hacerlo bien, a menudo con mucha ilusión, pero en muchas ocasiones cuando el interés decae la rueda impulsora es la obligación; y como diría Perogrullo, entonces las cosas no solo no son iguales, sino que son distintas.

La corrupción existe en el deporte como existe en la sociedad, y en ambos casos tal vez la peor consecuencia es que ejerce una gran influencia sobre las personas (premios económicos, halagos, falsos amigos... ). Por lo general, la causa es económica, y la fuente se encuentra en los más altos estamentos, llegando con tal fuerza hasta el propio deportista, que lo que era economía, se transmuta en sicología, y es justo en ese momento, cuando se pervierte la mente del atleta, y se comienza a hablar de éxito, fracaso o abandono.


Pero hay otros modos de evaluar los resultados, y si estamos de acuerdo en que el esfuerzo es el mayor valor de una sociedad; si coincidimos en reconocer el trabajo por encima del resultado, al final las críticas serán tan puntuales como necesarias, al tiempo que evitaremos que algunos busquen en otros lugares ajenos a las pistas la fuerza necesaria para cumplir con una obligación que nunca debió dejar de ser pura ilusión.

20 ago. 2015

PABLO CRIADO TOCA



No soy muy aficionado a echar flores en público a las personas con las que tengo alguna relación, prefiero alabar las virtudes de gente más lejana, lo que no quiere decir que estos se lo merezcan menos que aquellos.

No hace tanto, le tocó a Pablo Villa por un reto que en mi humilde opinión, aunque prácticamente no tuvo transcendencia fue algo digno de resaltar; se trataba de hacer el anillo del Vindio en modalidad invernal junto a Jesús Novás y Salvador Calvo. Fue un reto plagado de dificultades, que se solventaron con mucha valentía y algo de locura, y fue tal vez la insensatez y no el reto lo que me empujó a escribir un breve artículo al respecto.

Ahora se trata de otro anillo; y el protagonista es otro Pablo, esta vez se trata de Pablo Criado Toca, un coleccionista de sueños, en los que las largas distancias son la base fundamental antes que cualquier otra circunstancia; salvo tal vez el lado divertido que siempre busca y casi siempre encuentra en cada uno de sus retos.

Hace ya algunos años le rondaba la idea de hacer algo especial; enlazar cuatro picos, el Cervino, Monte rosa, Gran Paraíso y Monte Blanco como si fuera una carrera, es decir, corriendo, caminando y trepando, pero haciendo cumbre en cada uno de ellos (no recuerdo ahora exactamente, pero baste decir que entre los cuatro suman la friolera de más de diecisiete mil metros).

Alguien le colgó el epíteto de “El Gigante de los Alpes”, tal vez por un error de traducción, en referencia a los gigantes de más de cuatro mil metros que acabamos de citar, y como se suele decir, “malo es que empiecen”.

Si tuviera que destacar una cualidad en Pablo Criado, tal vez sería su arte para disfrazar sus enormes capacidades y convertirse en un ser del montón; creo yo que es ahí donde radica su grandeza y como he dicho en alguna ocasión su talento para hacer grandes amigos allá donde vaya.

El mensaje nunca fue “seré el primero”, sino recalcar la importancia de la seguridad en montaña, invitar a muchos aficionados a que no sobrepasen sus límites y valorar el trabajo de muchos profesionales que aman su cometido y realizan una labor fundamental en las montañas.

Muchos hemos seguido sus pasos aquí y allá, evidentemente cada uno a su manera; la mía es frecuentar los gestos, y detalles que nos ofrecen las fotografías del día a día y no puedo evitar acordarme de alguna de no hace tanto tiempo y por la misma zona, en la que se podía apreciar un aspecto totalmente febril en el rostro de Pablo y de preocupación en el del Sr. Millán que siempre le acompaña allá donde vaya y lo precise. En esta ocasión, aparte de una merma en su figura y barba atrasada, el aspecto era festivo, de modo que no hubo nada que temer, más allá de los peligros que entraña todo sueño.

El objetivo tras cerca de cuatrocientos cincuenta kilómetros a las espaldas, y acompañado de un tiempo lamentable que le obligó a realizar algún cambio en el circuito, sin variar la filosofía; ha sido todo un éxito; los que se declaran sus amigos han disfrutado como siempre, especialmente sus “paisanos italianos”, sus conciudadanos, y a nivel local, sus colegas del “Remoña”, su base de operaciones en la localidad de Espinama, que viene a ser su segunda, tercera o quinta residencia, pues es Pablo de esos que tienen garantizado techo y sustento en los lugares más inverosímiles del planeta.

Creo que es obligado compartir este sueño realizado con sus amigos italianos y españoles, alguno de los cuales le acompañó en algún momento del lance; pero, dejando a un lado a Millán (su padre), no podemos citar a Pablo sin hablar de Ana Bustamante; (otra perla donde las haya); que me confesaba haberse bebido de un trago, doscientos cuarenta kilómetros de asistente, en esta aventura de la que a buen seguro aún está disfrutando, pues bien sabe ella, que para aventureros como ella y Pablo, siempre llega ese momento dulce que sabe a oro molido, aunque les cueste luego levantar un dedo para pedir cerveza.

Es en definitiva Pablo un viajero en el tiempo, lo curioso es que ya sea cien años antes o ciento después, siempre le veremos con esa sonrisa que le caracteriza, salvo claro está, cuando se apea de la nave, pero como eso nunca ha sucedido aún tendremos que esperar un rato para ver si le cambia el gesto.

10 ago. 2015

VILLALFEILDE 2015 (Crónica y fotos)



LA FELICIDAD DEL NAUFRAGO

A veces ocurre que van tan a gusto en la barca que no caen en la cuenta de que la barca hace aguas, que los remos están ya tan gastados que piden otros nuevos, o que el barquero lleva toda la noche remando y ya no puede más; es así como toda esperanza desaparece y los cuerpos se van con exasperante lentitud al fondo incluso en las aguas más mansas.

Otras veces por el contrario, encontramos lugares remotos donde incluso los que naufragan lo hacen disfrutando, donde todo transcurre por la vereda de la alegría, del placer, de la diversión, del compartir y regalarse una hermosa mañana de domingo.

El día 9 de agosto, ocurrió en Villalfeide, un pueblin camino del norte de León; ocurrió que el tiempo transcurría ajeno al devenir diario, por un lado lento, pausado y vertiginoso al mismo tiempo por el otro.

En el mar hay muertes, aquí en la montaña, gente que resucita. En el mar todo el mundo evita irse a las profundidades, pero en la montaña ocurre justo lo contrario, en ella lo abismal se busca con ahínco.

Trepar por los riscos cuesta, pero al mismo tiempo da placer y la meta final es alcanzar ese fondo que aquí suele ser azul, y que todos llaman la cumbre, o cima, en definitiva; la parte más alta de la montaña.

Algunos probaron hace años y han sido sometidos por el aire, la tierra el propio esfuerzo y las gentes que habitan estos lugares que estos días se vuelcan para que todo les resulte agradable a los corredores; para que no duden en retornar en años venideros y parece que lo están consiguiendo con cada edición de una carrera que ya es referencia fuera de León: “Villalfeide Polvoreda Carrera por montaña- Campeonato de Castilla y León”.

Hay quien le tenía ganas (eso dicen), y ahora que lo han catado quieren volver a probar el año que viene, el implacable crono dejó gente fuera, pero mientras duró disfrutaron tanto o más, como el que llegó primero, de modo que incluso los que no tuvieron la fortuna de su lado se sienten realmente afortunados.

Ahora sería el momento de la crítica veraz y constructiva, (no de esa barrio bajera y envidiosa que algunos utilizan para elevar su pobre autoestima) pero parece que las quejas brillan por su ausencia.


¡Mejor que mejor!.













































































































  




























 







































































































































































































































































































































































Fin.