RINCÓN POR RINCÓN: LEÓN

RINCÓN POR RINCÓN:  LEÓN
La catedrál y al fondo montes nevados

7 feb. 2017

DIVAGEMOS


Pensamos que somos lo que no somos y resulta que somos lo que no pensamos.

En este río de la vida todos buscamos (algunos sin ser conscientes), ese lugar concreto en el cual podamos dejarnos mecer por la corriente más tranquila y placentera.

Nuestro espíritu aún a nuestro pesar, trata de acoplarse totalmente al universo, al TODO, y en esa lucha por dejar de ser un ente individual o diferente, termina absorbiéndolo todo hasta convertirse en la unidad.

En realidad no hay más diferencias en el universo salvo las que nos empecinamos en crear con ayuda de nuestro yo más egoísta. La realidad es que en ese toma y daca que también es la vida, en ese trasvase de energías, todos los elementos reman en la misma dirección, y todos tienen exactamente la misma importancia.

Ningún ser será jamás diferente a otro ser, puesto que lo cierto es que blanco, negro, o amarillo no son sino colores y no tienen otro fin que completarse por mucho que los que gustan de lo oscuro intenten separarlos.

En los principios de ese río de la vida del que hablábamos antes; es cuando más expuestos estamos a los avatares de las corrientes; luego con el tiempo, pero sobre todo cuando ya nos hallamos a punto de desembocar en la inmensidad del océano, es cuando comenzamos a SER capaces de descifrar y “hasta cierto punto” controlar nuestra propia inexistencia.

Solo entonces descubriremos que el sentido de la palabra no importa.

Descubriremos que las palabras en realidad, carecen pues de significado.

Solo entonces estaremos preparados para dejar de mirar y VER.