RINCÓN POR RINCÓN: LEÓN

RINCÓN POR RINCÓN:  LEÓN
La catedrál y al fondo montes nevados

31 may. 2017

Sueños a coste cero.







Dicen que cualquier tiempo pasado fue mejor, y aunque me suena a lamento; puedo llegar a comprender que alguno lo piense y esté deseando volver cincuenta o cien años atrás para poder disfrutar de aquella época.

Los sueños suelen ser egoístas, puesto que incluso cuando se trata de salvar a la humanidad, el protagonista siempre se llama ego.

Alguien muy próximo, me ha comentado varias veces que le hubiera gustado vivir la época medieval para luchar contra los terratenientes, los nobles, los reyes y los cobardes que les ayudaron a empobrecer aún más este mundo que habitamos.

Mi amigo Mario hubiera querido ser el “héroe” de la capa azul con la idea de mantener un medio ambiente razonable, con su aire limpio, sus plantas y animales lejos del peligro de extinción al que se acercan peligrosamente.

Domingo también hubiera deseado ser un hombre poderoso para frenar la destrucción de tanta seña de identidad popular con siglos de antigüedad solo por dinero o afán de protagonismo.

María hubiera querido ser juez para conseguir llevar a la cárcel a tanto colega y político corrupto campando a sus anchas por los salones de los edificios públicos y por los despachos de los bancos más conocidos de la ciudad.

Cristina se hubiera conformado con dar clases de ética a los niños para que quienes con el tiempo ejerciesen de empresarios, lo hicieran pensando en el negocio por supuesto, pero también en hacer partícipes de la buena marcha de la empresa a los trabajadores con un sueldo y un trato dignos.

Rafael toda su vida soñó con ser el papa que terminase con eso que el llama “apisonadora moral y farsa religiosa” aplicando normas básicas, como amor verdadero por el prójimo, respeto y tolerancia con otras creencias.

Susana que siempre se veía como el jefazo de los ejércitos, finalizaba sus sueños con la destrucción de todo tipo de armamento, e instaurando la paz en el mundo.

Dani sueña con que todo el mundo se quiera mucho, porque es en ese estado cuando se cometen las mayores estupideces y los mejores actos con el prójimo.

A Raquél le daba por ser ministra de Educación para romper con los matices políticos, religiosos e históricos con los que algunos quieren influir en los pensamientos de los estudiantes.

Rodrigo por su parte en esas horas nocturnas es un mandamás con tres periódicos en su haber que se dedican solo a informar, a buscar la noticia y a decir la verdad sin utilizar la prensa para sus fines comerciales, políticos o ideológicos.

Yo, por mi parte solo sueño que sueño, pero cuando me levanto, nunca recuerdo lo que soñé.

12 may. 2017

FALSAS AMISTADES



Roberto y yo éramos íntimos, la mejor amistad que se ha conocido en el mundo entre dos personas. Ambos sabíamos de los deseos del otro, ambos funcionábamos como dicen que actúan los hermanos gemelos, ya llevábamos años en esta situación y entonces nos cruzamos en el camino de Michelle.


Nuestra amistad surgió de niños; fue un tropezón cuando yendo cada uno en dirección contraria, chocamos de tal manera que ambos caímos en el suelo como dos monigotes. Nos quedamos mirando y en el mismo espacio de tiempo, ambos nos dijimos “perdona, no te había visto” y nos echamos a reir.


Yo creo que le gustas, nos dijimos al unísono, y por mi parte tengo que reconocer que un pequeño quemazón me recorrió el plexo solar al pensar que podría ser para otro; pero llevábamos solo dos días viéndonos, la amistad con mi amigo era auténtica y aunque deseaba su cuerpo no estaba enamorado de ella.


Pero todo llega y ya en la primera semana la zozobra se instaló en mi cerebro y no solo no podía pasar sin verla varias veces al día, sino que además cada vez me gustaba menos que se fuera sola con Roberto.


Tres únicas semanas fueron suficientes para hacer visibles ciertos cambios y cuando aún nada había comenzado ni terminado, Michelle se fue dejándonos heridos de amor y de orgullo; y así humillados y vencidos cada uno intentó seguir su camino como pudo lejos ya de aquella amistad que antaño nos profesáramos.


Años después supe que lo de Michelle conmigo había sido un flechazo en toda regla, que se enamoró de mí desde el primer día (su primer amor con lo que eso conlleva me dijeron). Se fue por mi deriva hacia el egoísmo más atroz y rastrero capaz de terminar en unos pocos días con una amistad que había durado años. A Roberto nunca le quiso, pero era mi amigo y por lo tanto siempre procuró tratarle como tal; y para colmo a mi amigo nunca le atrajo lo más mínimo y solo quiso ser amable con ella por estar conmigo.


Para cuando lo supe, ya me estaba abandonando la quinta pareja en mi vida, (esta vez mi mujer) me había dejado también por los mismos motivos, ella lo llamaba celos, pero yo lo único que deseaba era tenerla controlada por su bien, sus amigas eran unas estúpidas y sus amigos unos giliverzas. No podía permitir que ejercieran esa influencia negativa que emana de los falsos amigos y sin embargo tanto preocuparme y mira como he terminado una vez más.


No saben lo equivocados que están y nunca comprenderán los peligros que entraña el exceso de libertad.



¡Así les parta un rayo a todos!

5 may. 2017

CAREZZA


Era una hermosa tarde de tormenta eléctrica, en cualquier momento el cielo caería sobre mí roto en pedazos y sin embargo ese estado en el que me encontraba que podríamos denominar “en trance”; en el que mi espíritu mantenía una perfecta simbiosis con el universo me permitía vivir aquellos momentos alejado de todo miedo y cercano como nunca en mi vida a los dones que la madre naturaleza me prodigaba.

El aire entraba por mis fosas nasales a raudales, el viendo y a ratos algunas gotas de lluvia acariciaban mi piel con fuerza pero con dulzura, con pasión pero con delicadeza y en ocasiones la misma emoción erizaba mis cabellos de un modo casi imperceptible.

Tumbado en la hierba en pleno monte a unos cien metros del cauce de un río que parecía vibrar con la violencia desatada, miraba pasar las nubes y me regocijaba escuchando el ruido de las hojas al tiempo que podía observar como las copas de los árboles bailaban acompasadamente al ritmo de las sucesivas ráfagas de un viento que hacía estragos en mi corazón con las notas musicales que arrancaba de la hierba, los troncos y los arbustos que me rodeaban.

Durante instantes que se me antojaron infinitos, nada rompió mi comunión con el placer más infinito, hasta que el aire embrujado me convidó a unas pocas palabras.

.- ¡Hola!. ¿Te importa?

No se porqué no me sorprendió su presencia, y sin embargo no me salían las palabras de modo que un sencillo gesto fue suficiente para que ella se tumbase a mi lado.

Durante un tiempo imposible de valorar, no nos dijimos absolutamente nada; pero bastó un solo instante, para que ambos nos giráramos cada uno en un sentido y así enfrentados cara a cara, y totalmente unidos ambos cuerpos, comenzamos a devoramos las entrañas con la mirada.

Para lo que sucedió después, no ha nacido narrador, pues las palabras no bastan para el cúmulo de acontecimientos, sensaciones y enajenaciones que se sucedieron por un espacio que se me antoja duró toda una vida.

Como vino se fue; ya no eran necesarias las palabras. Completamente inmóvil y aunque no lo deseaba una fuerza superior me hizo girar la cabeza a tiempo para verla desaparecer entre los árboles. 

No se si es que era incapaz o que no lo deseaba, pero permanecí petrificado en el mismo lugar relamiendome con lo sucedido y reviviendo cada instante, consciente de que el tiempo pasado jamás se recupera. No me hubiera importado quedarme así toda la vida, no me hubiera importado morir en aquél instante, porque ¿qué puede haber en la vida que supere aquello?.

Pero somos piezas de una realidad que nos domina y al día siguiente había instituto, en casa mis padres me esperaban para darme una bronca monumental, y durante muchos días, no fui más que un monigote sordo y ciego pero con una memoria prodigiosa.

La busqué por todos los rincones, por los barrios más recónditos de las más lejanas ciudades del mundo, pasé hambre, frío y vejaciones por mi descuidado aspecto, pero jamás la encontré.

Aún hoy, cuando estoy llegando al final de mis días, sigo aferrado a aquella tormenta y solo ahora me doy cuenta de que por tratar de revivir un solo instante del pasado, no he podido hacer feliz a quien me ha amado durante más de sesenta y cinco años.

3 may. 2017

REALITAS



Al camaleón no le pasa porque sabe cuando tiene que cambiar de color para adaptarse al entorno, pero a los humanos nos ocurre al menos una vez en la vida: Aburrimiento, desgana, falta de motivación, insatisfacción, dudas, MIEDO. De repente te despiertas un día y te das cuenta de que ya no hay cosas importantes en tu vida, entonces te preguntas ¿Y que hago yo ahora?.

La realidad consiste en una serie de creencias desarrolladas en el presente a base de manifestaciones que sucedieron en el pasado pero que sirven de baremo y norma en nuestras vidas. Cuando los sucesos tienen que ver con la actualidad, esos acontecimientos, están obligados a pasar el filtro de los que no creen en otra realidad que la oficial; y al no ser por lo tanto “su realidad”, los niegan.

¿Existe la eternidad?. Desde luego si nos basamos en los cánones empíricos yo diría que es imposible demostrar que existe, porque hasta el día de hoy, no hemos conocido ningún ser eterno que pueda defender ese tipo de realidad.

Tener normas y dogmas tiene sus consecuencias, pues de ellas surgen dos palabras que nos van a marcar las pautas que deberán seguir nuestras vidas de niños (y si somos obedientes hasta la muerte). Estas palabras son: “correcto e incorrecto”.

Dicen que la depresión es la acción y el resultado de reprimir o reprimirse y si hemos leído con atención lo párrafos anteriores, inmediatamente caeremos en la cuenta de que cuando hablamos de reprimir hablamos de impedir que una persona se exprese o haga una cosa con libertad.Cuando se impide a alguien que haga algo por lo general es porque pensamos que ese acto atenta contra las normas y es ahí donde la realidad ya no es la misma para todos.

La realidad también es que a veces, se hace necesario dar cuatro voces, por mucho que nos cueste dar patadas con la garganta, o por mucho miedo que tengamos a que nos miren, o nos critiquen porque si actuamos con los pensamientos de “los otros”, nos convertiremos pronto o más tarde en parte de la masa aborregada.

La niñez supone un gran lastre en muchas personas que de no haber vivido de acuerdo a esas normas hoy serían seres libres de mente y de cuerpo; eso no quiere decir que las normas deban ser desterradas, solo que no hay que ser talibanes con ellas porque la norma tiende a comprimir, y por lo tanto también a oprimir y el cerebro no es precisamente el que mejor aguanta una reducción drástica de su volumen, pues si bien no es fácil que estalle, si lo es que se haga un lío enorme con sus conexiones y ello derive en personas que dejan de encontrarle sentido a la vida por culpa de esos planteamientos erróneos a los que las NORMAS por desgracia nos abocan.

2 may. 2017

LA HORMIGUITA




No lo puedo evitar, un hormigueo me recorre el cuerpo, como si en vez de sangre un hilo de energía recorriera mis venas. Ya se que la felicidad es un término difícil de explicar porque a veces y sorprendentemente viene acompañada de lágrimas en vez de sonrisas.

En ocasiones la satisfacción consiste en una descarga de presión que te empuja a llorar de placer por la ausencia de ese peso que te atenazaba constantemente durante largo tiempo. No es ese tipo de felicidad del que hablo ahora mismo, porque es más como caminar o correr sin notar el peso del propio cuerpo, es como vivir sin esfuerzo, disfrutar sin pasión pero con mucha intensidad.

En mi primer calendario anual me había planteado varios objetivos, algunos en opinión de mucha gente más que metas eran locuras, y lo comprendo, porque nadie está obligado a creer en mí salvo yo misma. No obstante desde el principio sabía que aunque lo posible va ligado a lo imposible y que aunque las circunstancias no siempre juegan a nuestro favor, lo que me movía todo el tiempo era la ilusión por alcanzar lo que tenía planeado y esa ilusión, desde luego nadie me la iba a hurtar con palabras de desánimo.

Llevo muy poco tiempo practicando esto de correr por el placer de correr y al menos de momento muy alejada del famoseo que veo en alguna de mis compañeras, sobre todo de aquellas a las que mi amiga Ana llama “las barbys”. Chicas (en este caso también chicos como Kent) que se ofertan a la visión general como seres bien peinados, bien vestidos, y hasta bien embarazados y mejor pensados; símbolos de lo que la falsa felicidad comercial puede hacer para destruir una persona de carne y hueso.

Como estaba contando, en mi caso también soy feliz con la cara o las piernas llenas de barro como le pasa a tanta gente, porque ¿a cuantas de nosotras les han prohibido pisar charcos en la niñez?. Pues bien, yo soy una de esas y no es que me esté desquitando, pero disfruto a placer con ciertos inconvenientes que antes eran prohibiciones.

Es el caso que por “hache o por be”, he alcanzado mi objetivo y tengo que decir que aunque ahora mismo aún noto flojera en mis piernas, hacía años que no disfrutaba tanto como lo he hecho en estas últimas horas.

Por un momento tentada he estado de decirles a mis “amables consejeros” lo equivocados que estaban, pero lo he pensado mejor y tengo que reconocer que desde su perspectiva y tal vez desde el sentido más común, tenían razón aunque eso no impida que yo también la tuviera.

Son momentos dulces y estoy obligada en cierto modo a frenar mi ímpetu, porque intuyo que esto tiene su peligro; pues reconozco que no hay mayor desgracia que creerse por encima de los demás que es para colmo justo en ese instante cuando te cae todo el peso de la realidad encima y te demuestra que en el universo, una hormiguita es más importante que tú misma .