RINCÓN POR RINCÓN: LEÓN

RINCÓN POR RINCÓN:  LEÓN
La catedrál y al fondo montes nevados

27 jul. 2020

El caballo susurrador

 


Era uno de esos días, en que a poco que te menees se te pega la camiseta a la espalda y el pescuezo pide que le pongas a remojo en la primera fuente o presa que encuentres por el camino.

No serían más allá de las once y media de la mañana, pero Lorenzo ya apretaba de lo lindo sin importarle un pito si a mí me apetecía o no. Es lo que tiene la naturaleza, que va por libre e incluso cuando le pones freno parece que siempre de un modo u otro busca, (supongo que sin querer) venganza.

Pasaba por una finca donde pastaban como media docena de caballos (o yeguas que ahora mismo no había caído yo en eso), cuando un potrín, seguramente de menos de un año (o potrina que tampoco en eso me fijé) se acercó a la valla, una de esas que descargan corriente si tocan los animales, y se me quedó mirando fijamente al tiempo que movía la boca. En un principio, supuse lógicamente que estaba rumiando, pero al poco me pareció que de su hocico salían algunas palabras ininteligibles.

Tras dos o tres cabezazos al aire, fue como si se hiciera la luz e inmediatamente comencé a comprender todo lo que me decía, que no era mucho por cierto, aunque lo que me llamó mucho la atención, fue el tono, algo así como de mala baba, como hablan todos los jefes incompetentes del mundo.

Yo dije no me digas porqué lo dije: ¿Qué?

Y el animal contestó inmediatamente y con voz clara y potente: “Que saques esa cámara que llevas en la mochila y me tires una foto ¡atontao!. ¡Vamos!, ¿es que estás sordo?. Venga que no tengo toda la mañana jambo.

¿Cómo se afronta una situación así?. Pues lo primero es que se pone la cara de tonto y los labios se te caen sobre el pecho mientras miras para todos los lados; luego se te ocurre que igual es una broma, pero no hay ni un alma en aquella extensa pradera a punto de echar humo por la calorina, de modo que sacas la cámara que efectivamente llevabas en la mochila y te sorprendes preguntando al animal ¿De cuerpo entero?.

Pero chaval, ¿acaso estás preparando oposiciones a gilipollas?. Hazla como te plazca, pero ¡YA!.

No me dio tiempo mas que a disparar una, pues el bicho seguramente tendría seguramente algún don especial, se las piró inmediatamente con sus compañeros sin decir esta boca es mía y dejándome con cara de no entender ni jota.

Para cuando llegué a su altura de nuevo, simulaba comer hierbas de aquél secarral con sus colegas, al tiempo que iba expulsando las anteriores (supongo) en forma de grandes bolas y como era de suponer, pasó de mí como si no hubiera sucedido lo que sucedió.

Se que siempre habrá alguien que no se lo crea, pero afortunadamente al llegar a casa pude constatar que en esta ocasión tenía pruebas de lo acontecido.

La foto.


15 jul. 2020

S A T U R N I N O



Mi estimado y desconocido Saturnino, por la presente quiero que sepa, que allá donde esté usted, será recordado al menos por este su servidor, como garante de que los tiempos han cambiado inexorablemente, como por otra parte viene sucediendo desde el principio de los tiempos.

Ha llegado su escrito a mis manos con setenta y cuatro años largos de retraso y por pura casualidad; pues tal vez mecido por el viento acabó en mitad del camino que aquél día había yo de transitar. Desde entonces, no dejo de preguntarme como es posible que este tesoro no haya sido puesto a buen recaudo por sus familiares.

No se que vida habrá llevado usted, aunque por la época me imagino que no sería fácil. Me han conmovido su misiva, su letra bien compuesta, tiesa y tan bien trazada y repartida por el limitado espacio que nos permite la pequeña tarjeta, así como esos pequeños errores propios de gente que no se estanca, sino que se esfuerza por seguir caminando derecho sobre las líneas que nos traza el destino.

Desconozco su edad, ni siquiera puedo imaginarle vivo ni muerto, porque con esta postal que ha enviado a su querida madre, se ha vuelto usted inmortal, como algunos de aquellos famosos dioses romanos, o griegos de los que tanto han hablado los escritores de todas las épocas.

Con el permiso de usted, voy a reproducir aquí mismo todo el contenido, intentando reconstruir aquellas dos o tres letras que el destino ha querido borrar de entre el resto de palabras de las que emana tanto cariño hacia su añorada madre.

Por los datos que nos da, podríamos deducir cual es el nombre de su madre; pero como el santoral está lleno de santos, una vez realizada la búsqueda, Jacinta podría ser un excelente candidato, pero vaya usted a saber porque yo a los santos poco los meneo la verdad. He seguido la búsqueda y me aparecen otros nombres como Julia, pero quien sabe si habrá algún otro detraído de alguno de tantos santos varones que al parecer (menuda tontería) abundaron más que las santas.

Cita de paso a sus hermanos a los que imagina dichosos en compañía de su progenitora, y deduzco por un capricho mental que era usted en aquella época el mayor de sus hermanos, el más preparado tal vez para emigrar a otra provincia a la que quien sabe cuanto tiempo emplearía en aquella época en llegar; un destino que hoy por cosas de la providencia industrial y mecánica podría hacer en poco más de una hora.

Pero vamos a lo que nos interesa aquí; la reproducción del contenido de su tarjeta postal, no vaya a ser que si algún jovenzuelo se detuviera a observar la copia que adjunto de su escrito, se pensara que estas letras además de cosa del pasado fueran pura magia y girase la cara aburrido hacia su inseparable móvil:

Barcelona 17 de febrero de 1946”

Querida madre; Mil Felicidades

en el día de su santo 20 de febrero de 1946.

Con toda el alma y amor filial, la deseo los tenga muy felices en compañía de mis hermanos que tienen la dicha de encontrarse en este día a su lado, yo triste de mi que por encontrarme tan lejos, siento en el corazón la pena de no poderme hallar en este día a su lado para darle un fuerte y cariñoso abrazo y colmarla de alegría que se merece V. mi querida madre,

Reciba pues mi boluntad y deseo por estas letras que la escrivo en esta postal de la ciudad donde me encuentro, su hijo que la quiere, Saturnino M....”

19 abr. 2020

EL AMANTE SABIO


Hace ya varias semanas que no veo a mi amante; estoy desesperado y en algunos momentos en que mi subconsciente se me ha subido a la chepa, me he asomado peligrosamente a la ventana. ¿Es esto vida?. Para vivir así, mejor morir entre estas cuatro paredes. ¿No pueden comprender los gobiernos que no puedo vivir sin ella? Si uno de esto días me decido, dejaré una nota bien visible en la que dejaré claro que ellos serán los únicos responsables de mi muerte. Aunque para cuando eso pase ya no le importaré a nadie salvo a ella.

No dejo de pensar en su rostro, en sus labios, en su pelo, en su cuerpo voluptuoso, en esos vestidos tan ligeros y suaves por los que resbalaban mis manos hace tan solo unos días, en tantos momentos agradables que pasábamos, en lo hombre que me hacía sentir. No es ella una mujer de risas, pero cuando sonríe te entra una cosa en el pecho, que te hace llorar de felicidad.

No hay forma de que me coja el teléfono, seguramente su marido se huele algo y puede que ande al quite, total para lo que le va a durar. Se perfectamente que ella está pasando por lo mismo que yo, que me desea que me busca con su corazón más puro y que solo espera el momento en que nos abran las puertas de esta cárcel moderna para que podamos encontrarnos de nuevo.

Hoy he tomado la decisión más importante de mi vida, tengo que verla, de modo que iré al supermercado de su barrio y podremos hablar y quien sabe si tal vez deleitarnos con algún roce al pasar el uno junto al otro. !Qué desgracia¡, no la he podido ver y para colmo, me han llamado la atención pensando que estaba acaparando alimentos porque me han visto entrar y salir hasta cuatro veces. Me da lo mismo, mañana allí estaré como un clavo.

Menudo vuelco me dio el corazón cuando la vi, me acerqué por detrás y la chisté; se dio la vuelta, y cuando me reconoció, la pobrecilla se puso pálida de la impresión, me acerqué con la intención de darle ese beso que tanto necesitábamos, pero fue como si se le hubiera acercado la peor versión de aquellos dráculas de las películas antiguas; extendió los brazos como indicándome que me alejara de ella; cada vez me desorientaba más la situación, y se da el caso de que no me pareció ver amor en sus ojos, sino miedo, y hasta un punto de terror. Intenté de nuevo aproximarme tratando de asimilar esta extraña escena que seguía sin comprender, y en ese momento alguien me tocó en el hombro, me dí la vuelta y lo siguiente que recuerdo es estar rodeado de varias personas del supermercado y un dolor muy intenso en entre la mejilla y el ojo derecho por el cual poco o casi nada podía ver.

Pero hombre de dios, como se le ocurre intentar acercarse a la señora estando su marido delante, recuerdo que me decía la dependienta de la carnicería a través de su mascarilla FFP1 que le daba por cierto un aspecto fantasmal.

Ha pasado casi un mes desde aquello y aún me duele cada vez que mastico; el ojo por fortuna lo voy recuperando, pero lo más curioso de todo es que he descubierto que ya no la quiero.

13 abr. 2020

Recordando a Javier



Le pusieron de nombre Javier y heredó dos extraños apellidos, Gorricho y Guatemala por parte de madre; el primero al parecer era un apellido vasco y el del segundo nunca lo supe. Aunque figuraba en el libro de familia como español, era oriundo de una desaparecida provincia ultramarina (Guinea Ecuatorial), concretamente de su capital, lo que en Europa llamaban Fernando Poo.

Su padre que en aquél entonces trabajaba a las órdenes del Gobernador Civil Pedro Latorre Alcubierre; decidió volverse a España en el año 1964 tras el proceso de autonomía de la región, justo cuando Javier estaba a punto de cumplir los siete años de edad.

Ya en España compraron un chalé en un barrio tranquilo de la ciudad, en el que aún vive parte de la familia. Siendo aún un niño, obtuvo una beca de aquellas que llamaban “de gracia” para estudiar en el seminario de Valderas, y durante poco más de un año, fue el estudiante más joven del centro, pero no duró mucho porque en menos de dos años, lo cerraron “por demolición” y le trasladaron a un centro que los hermanos carmelitas tenían en la capital, donde continuó sus estudios durante algún tiempo.

Para haberse criado bajo las faldas de varias mujeres al quedar como el único varón de la familia tras la muerte de su padre; no parecía caprichoso ni consentido, sino agradable y de los que hacían amistades con cualquiera en menos que canta un gallo; se podría decir que era un tío “echao palante”, que a mí siempre me pareció un hombre viejo por la forma en que se enfrentaba a las peores situaciones como si no fuera con el la cosa.

En el barrio en la época en que yo le conocí tenía cierto prestigio y reconocimiento por el resto de chavales, tocaba en un grupo de folk, daban algunos conciertos y cantaban en algunas iglesias, pero yo pienso que el hecho de haber pasado por el seminario le daba ciertas tablas, hasta el punto de haber podido escuchar en varias ocasiones a distintos chicos, que el Javier se las sabía todas, que era perro viejo y no era raro escuchar como le decía a alguno cosas “¿pero no ves chaval que te veo venir?” "¿A mí me la quieres pegar?.

Era polifacético donde los haya, pintaba, tocaba la guitarra, tallaba piezas de madera, era amante de las plantas y de los animales, era un filósofo a ratos al que se le daba bien el deporte, incluso tenía un cinturón marrón de kárate que por aquella época era mucha tela, pero sobre todo tenía un don especial para las mujeres, cosa que nos ocultó a todos durante varios años, porque por lo visto se iba a tirar el anzuelo por otros barrios colindantes mientras que por el suyo pasaba por ser un eremita; hasta que llegó la francesita un verano y a pesar de que todo el barrio anduvimos a la caza como perros en celo, el Javier fue el único que se la ligó. Al final tanto deambular por ahí y como suele ocurrir en muchas ocasiones y cuando ninguno lo esperábamos, terminó pidiendo matrimonio a una de su mismo barrio.

Recuerdo aquél enorme chalé como un hogar abierto, sin barreras donde te podías encontrar a cualquiera y donde siempre eras bien recibido, donde siempre te llamaban por tu nombre y a menudo te invitaban a comer, a merendar o a lo que fuera menester. Muchas horas agradables pasamos a su vera, sobre todo en las fiestas del barrio que disfrutábamos siempre como si no hubiera un mañana por llegar. Recuerdo especialmente una noche de verano en que fuimos coincidiendo a la vuelta de nuestros respectivos asuntos hasta cuatro amigos, no se el motivo, pero alguno comenzó a relatar pasajes de la película “Golfus de Roma” y fueron tantas y tan largas las carcajadas que a eso de las cuatro de la madrugada algunos vecinos ya hartos nos llamaron la atención varias veces hasta que lograron disolver la manifestación.

Por lo que he sabido más tarde, mantuvo Javier varios negocios y en alguno de ellos le pudo haber ido francamente bien, pero las circunstancias no fueron propicias, de modo que se montó un taller de motos mientras preparaba oposiciones, al final hubo suerte y a la tercera aprobó y traspasó el taller. Hoy como todos estos días está currando a destajo como todos sus compañeros (esos que la gente tantas veces han llamado vagos) para que la gente que se ha quedado en el paro, o le han aplicado un “ERTE”, pueda cobrar en estos días de angustias económicas y virus con corona. Quien nos iba a decir hace años que terminaría siendo uno de esos héroes mil euristas a los que aplauden por los balcones ventanas y terrazas de todas las provincias de España.

Javier, si alguna vez lees esto, te deseo que te haya ido bien en la vida, pero sobre todo, que lo mejor esté por llegar.

11 abr. 2020

ULTIMO PARTE DE GUERRA (Espiando a mis vecinos)


Día ?

Seguimos guasapeando, a veces me llegan mensajes con mucho sentido común y hoy me han llegado dos; en uno de ellos nos recordaban cuando la troika como contrapartida a sus préstamos obligaba a los gobiernos a practicar el recorte masivo y las privatizaciones incluida la sanidad por supuesto, luego los gobiernos fieles vasallos de sus deudores se ponían manos a la obra sin importar las muertes económicas. En el segundo hablan de lo mismo que han comentado el otro día mis vecinitos de ventana, que no es otra cosa, de lo poco que nos preocupamos de la gente que está pasando miserias ahora mismo y de lo que puede provocar continuar con este vivir cada uno en su celda de aislamiento durante mucho tiempo más sin trabajar y por lo tanto sin cobrar un duro. ¿Quién de nosotros se acuerda ahora de los más desfavorecidos por la crisis?..
Yo es que me imagino viviendo en esas situaciones tan precarias y se me cae el alma a los pies.

Día ?

Si antes lo digo, antes sucede, hoy he escuchado voces de los vecinos en las escaleras, por lo visto un hombre va pidiendo de puerta en puerta algo de comer porque está en una situación tan jodida que haciendo de tripas corazón ha pensado que es la primera alternativa antes de asaltar supermercados. Algunos vecinos le han increpado y ha habido un momento en que estábamos los cuatro vecinos asomados tímidamente a la puerta, cuando ha llegado a nuestra altura, todos hemos cerrado inmediatamente, salvo Silverio el maestro que ha dejado la puerta abierta y se ha metido para dentro. Al subir el paisano pude verle la cara a través de la mirilla. El hombre iba bien vestido, y realmente creo que tenía esa necesidad, de modo que se me encendió esa bombilla que tan pocas veces me funciona y metí en un cacharro de plástico el cocido que teníamos para dos días, una corra de chorizo y veinte euros. Lo dejé fuera y cerré la puerta, pero me quedé mirando por la mirilla, el hombre lo recogió y traspasando la puerta con su mirada me dio las gracias de corazón. No os quiero contar la bronca que me echó la mujer cuando se enteró.
Hoy no he tenido ánimos para salir a la ventana, me la suda lo que hablen.

Día?

Esto de espiar no es tan sencillo como parece, hay que estar atento a los horarios, no dejarse pillar y otras cosas más de las que no quiero dejar constancia aquí, así que si he de ser sincero, ya me estoy cansando de tanta tontería y eso que me he librado de lo de la foto, porque me ha dicho mi amigo que un vecino lo denunció por atentado contra su privacidad. Por lo visto en la foto salía con una morena de aúpa, nada que ver con su mujer. Ya se sabe que en los barrios pequeños se entera uno de todo y fué precisamente el acto de quitarla lo que hizo mover la rueda, y lo pillaron claro. A los de la ventana se les murió la abuela, dicen que cuando su padre preguntó la causa que le dijeron que seguramente sería por coronavirus ¿seguramente? Y por lo visto por toda contestación le dijeron que eso creían. ¡Hay que joderse!.

Día?

Hoy la cosa versó sobre “toxinas” a saber que será eso pensé yo. Me interesaba el tema, así que pegué la oreja lo mejor que pude porque hoy no sé porqué estaban pasando bastantes coches por la calle; a lo que íbamos, el caso es que hubo cosas que no entendí muy bien, pero sí que recuerdo una frase que decía más o menos así “La enfermedad es un intento del cuerpo de eliminar toxinas, algo así como cuando la comunidad llama al desatascador”. Le anduve dando vueltas un par de horas y recordé que era cierto que cuando uno se pone enfermo se le quitan las ganas de comer. Decidí probar, no esa misma noche porque tenía hambre, pero me prometí comenzar al día siguiente.

Día?

Una pera, un plátano y un té han sido mi único alimento en el día de hoy, a la hora de la ventana, tentado estuve de preguntarles a los vecinos, pero me contuve, además parece que estaban enfadados porque solo salieron dos y cada uno en una ventana diferente, de modo que nada que añadir.

Día ?

Media pera para desayunar, nada para comer y una naranja para cenar. No tengo hambre y me encuentro bien, con una sensación rara, pero bien. Al final he completado cinco días de este tipo de ayuno y he pensado que mejor dejarlo no me vaya a dar algo. He estado rumiando sobre el asunto; aparte de algún leve intento de dolor de cabeza y dormir tal vez un poco peor, no he sentido hambre en ningún momento, incluso creo que podría haber continuado, pero me ha algo de mieditis. He tratado de ponerme en el lugar de los que ayunan por obligación y he caído en la cuenta que yo podría haber ido al frigo en cualquier momento, pero ellos no.
Los vecinos siguen cada uno a su aire y sin soltar la lengua.

Día ?

Mira tú por donde ahora que los de abajo no se hablan (días después me enteraría que una de las gemelas había tosido una noche y no era que no se hablasen, sino que guardaban las distancias por si las moscas). Pues eso que ahora los que salen son los de arriba y vaya si largan. ¿Dónde están los muertos de la gripe común, los de insuficiencias respiratorias, enfermedades cardiovasculares, suicidios, accidentes domésticos o laborales? decía el pollo. Solo en España según el instituto nacional de estadística murieron de por diferentes causas 427,721 personas. ¿Alguien se imagina lo que habría pasado si se hubiera hecho un seguimiento tan mediático como están haciendo con este virus?
Ya no quise escuchar más y me piré al salón a ver la tele preguntándome si sería verdad, de modo que lo busqué en el ordenador y ahí estaba efectivamente, solo de enfermedades del sistema respiratorio 53.687 personas, claro que la palma se la llevaban las muertes por distintos tipos de tumores que superaban los 120.000. No quise mirar más y me fui a la cama pero no pude dormir.

Día ?

Con lo de hoy se me han quitado las ganas de seguir; menuda lengua tiene el de arriba y además es que no para el tío. Esta tarde le ha tocado a los buenos y a los malos, que si mucho aplauso, que si mucho orgullo español, pero decía que en cuanto pase esto los cabrones seguirán siendo unos cabrones y los que se preocupan de los demás seguirán tratando de ayudar en lo que puedan. En eso la verdad es que estoy de acuerdo completamente. A ver si ahora resulta que en cuanto pase esto mi jefe que todos los días me abronca me va a subir el sueldo y me va a mimar... anda ya. Luego que si lo que ocurre con este virus, es que no es más que otro experimento de los que dominan el mundo para ver como reaccionamos, que ahora ya saben como meternos en el redil a todos de golpe. La verdad es que mosqueé porque sentí que el cara dura este nos estaba llamando borregos a todos, de modo que decidí que ya está bien de espionajes, que le den al de arriba, que les den a los de abajo que yo estaba viviendo tan ricamente antes de todo esto, y bastantes problemas tengo como para añadir los de los vecinos, allá ellos con sus cosas.
Desde hoy me dedicaré a analizar frases y la primera será esta:
“Simula que tu cabeza es un concha vacía donde tu mente juguetea eternamente”

Lo he buscado en Internet y no hay manera; aparte de un rollazo de un tal Heidegger que no hay dios que lo lea, aparecen cosas como estas:
-¿Como puedo fabricar una vagina artificial casera fácil y …
-Ocho datos de Disney que arruinarán tu infancia...
-10 comidas que ni de broma te cabrán en la boca...
-Orgasmo: 7 maneras de hacer que ella llegue al orgasmo (y …

¿Están de broma?. Anda y que le den por el culo a internet. Me voy a ver la tele hombre.

6 abr. 2020

TERCER PARTE DE GUERRA (El espía espiado)


Día ????

Menuda la que he preparado (menuda liada compañero que diría el Deibi), resulta que tengo anotaciones de varios días que ya han pasado y claro, no es plan de volver a repetirse a estas alturas de la película porque la gente se va a pensar que no me rula bien el magín, de modo que voy a poner interrogaciones y a tomar por el saco. El que quiera que lea el que no que se la pele. Ya me parecía a mí que no había salido tantos días seguidos a la ventana; bueno, que no hay mal que por bien no venga y así no me vuelvo a liar con los días correspondientes, total no cambia tanto la cosa ¿qué más da que sea un día u otro si cada día hay acontecimientos reseñables?.

Día ?

Hoy de nuevo día de guasaps; me han estado entrando toda la mañana, algunos de gente de la que hacía tiempo que no sabía nada, como Raúl que me dice que han suspendido la Trail Gordón, y que para una de las pocas que merecían la pena, pues que menuda putada. Le he contestado con filosofía, le he dicho que sí, que menudo contratiempo, pero la verdad es que tampoco me parece tan importante que suspendan una carrera con la de ellas que se van a montar en cuanto se pase la histeria colectiva.
Ya por la tarde volvieron a salir los comeniñas a la hora de los aplausos, el Diego no trabaja, pero las gemelas una daba clases particulares a niños de primaria y la otra se ganaba el jornal dando clases de bodi no se qué; el caso es que van a tener que llamar de nuevo a su padre para que cuando vuelva les traiga pasta porque están a dos velas. Si fuera yo su padre, por aquí les daba yo un céntimo. Hay que joderse con las niñas, menudo morro le echan a la vida, pero la verdad es que en eso del trabajo, tienen toda la razón, nosotros en la obra ya no trabajamos ninguno, de modo que nos han dado vacaciones de semana santa, el Ramiro que ha estudiao le dijo al jefe que eso no era así, y el jefe le dijo que se podía ir a tomar por el culo. Tocan tiempos de contención y de pelar la mona claro.

Día ?

Esta mañana recordé lo de la prueba esa del virus coronado que habían estado comentando estas piltrafas uno de estos días; y me vino a la memoria la cena en la que coincidí con el Vidal y el Paquito allá por Soria, que fue justo cuando comenzó toda esta movida del bichito. En un momento determinado, ante el comentario de que todo era una farsa montada por las élites, alguien preguntó ¿Y a quién le puede interesar esto del coronavirus? Y recuerdo con nitidez como Vidal contestó “Por ejemplo al primero que saque un test para ver quien lo tiene y quién no”. Justo esta mañana en uno de esos vídeos que me enviaron, hablaba un virólogo al parecer de reconocido prestigio, que confirmaba la teoría de que era imposible confeccionar un test con tanta celeridad como lo habían hecho en esta ocasión, y que lo siguiente sería hacer la prueba a todo el mundo ¿os imagináis la pasta que van a sacar?. Anda que como sea verdad, menuda tomadura de pelo.
Hay que joderse, estaba tan entretenido con la música que no me acordé de salir a la ventana.

Día ?

Ahora sí que la hemos liado, me han enviado una foto de mi edificio que por lo visto hizo algún atontado que vive al otro lado de la calle en la que salgo yo. “¿No decías que tú no salías a aplaudir?”me comentó el donante... En la foto se ve que no aplaudo, pero también se nos ve a todos los vecinos cada uno en su ventana. No se me había ocurrido mirar para arriba, pero resulta que por lo menos tengo por encima de mí a otros siete que me espían. A ver cuántos me vieron tirarle el agua a los zopencos de abajo y sobre todo a ver si lo ven ellos y sacan conclusiones y verás la que se prepara.
A la hora de los aplausos, he estado atento a los de enfrente y no he visto a nadie sospechoso, de todos modos he abierto la ventana pero también he corrido las cortinas, así que ahora ya pueden sacar todas las fotos que quieran. Hoy me he mosqueado porque no han dicho ni una sola palabra y encima han saludado al vecino de arriba como con retintín. Ya verás como todavía se lía.
Título de este capítulo: EL ESPÍA ESPIADO.

Día ?

Hoy ha sido de traca, menuda sopa de letras que han preparado entre los vecinos de abajo y el de al lado, unos que si hay que ponerse la mascarilla, otros que si es una estupidez; no llegaron a las manos porque hay dos metros de caída al vacío. Los chorbos de la izquierda que lo dice el gobierno, el de la derecha que donde pone eso, los de la izquierda que además guantes y limpiar las suelas de los zapatos y lavar la ropa a 90 grados, el de la derecha que eso eran gilipolleces, que la gente estaba tan acojonada que cualquier cosa que escuchaban o leían se lo tomaban al pie de la letra sin saber si era legal o no. Lo que hay que hacer es salir a la calle todos y contagiarse para generar anticuerpos para la próxima que nos envíen y sobre todo atender a las personas con mayor riesgo de morir si se infectan. Los demás a la puta calle. Y ahí comenzaron los insultos, que si subnormal, que si caguetas, que si tal que si cual y en eso que llegó el momento de los aplausos y estos siguieron a lo suyo; vamos que hoy no aplaudieron a nadie y los de enfrente parecía como si les aplaudieran a ellos, un circo vamos. En un momento de la acalorada discusión, una de las gemelas escupió al vecino, suerte que ni se enteró.

4 abr. 2020

Segundo parte de guerra (espiando a mis vecinos)


Día ll:

Hoy tenía que salir a recuperar la cartera que dejé hace dos días en el coche; bajé por la cochera; allí me encontré con Ilma, la niña del  perrito que estaba a punto de salir. La saludé y le pregunté porqué no salía al jardín. Me dijo que porque no le gustaba a algunos vecinos, yo le dije que no hiciera caso, que estaban un poco trastornados, que saliera por la cochera como estaba haciendo y que diera la vuelta hasta el jardín, también le aconsejé que se pusiera cascos y escuchara música. No se si me hará caso, estaré atento estos días.
A las ocho no me acordé de asomarme a la ventana, estaba liado con otra cosa y se me pasó.

Día m:

Esta mañana salí a comprar vinagre de sidra para hacer gárgaras, en el portal me encontré con un señor mayor con dos bolsones enormes de los que al menos en uno pude vislumbrar patatas, nos saludamos amablemente y salí, pero a los pocos segundos me dí cuenta de que otra vez había olvidado la cartera y volví a subir. Suelo bajar en el ascensor y subir por las escaleras para guardar la línea y al llegar al cuarto, me encontré al señor todo cariacontecido porque sus hijos el Diego y las gemelas no le dejaban entrar, le decían que dejara las bolsas fuera que luego las recogerían. El pobre hombre me hizo un gesto como de sonrisa muy triste y yo le devolví otro gesto como diciendo “tranquilo amigo, así son la mayoría de hijos hoy día”.
Por la ventana pude comprobar que los chavales pensaban que a saber si su padre podría estar infectado y que una cosa era que muriera él y otra que se lo pasase a ellos que aún eran jóvenes.
Definitivamente estos mierdas son jilipollas perdidos; el otro día, les tenía que haber tirado aceite hirviendo.

Día n:

Hoy he recibido correo de Miriam, me cuenta que tiene algunos problemas con una vecina que desde la ventana le dice que no hay que salir tanto, que eso de ir infectando a todo el pueblo no está bien. La pobre está cabreada y con razón, la especie humana es la menos humana de todas las especies incluidos los más animales por supuesto. Me cae muy bien esta chica; es curioso, recuerdo su mirada y su voz, y sin embargo no se de qué color son sus ojos. Una pena que sea tan mayor porque no me importaría tirarle los tejos.
En la ventana, tocaba ciencia, discutían por ver quien salía a comprar; una de las gemelas decía: “Yo ya salí el otro día así que no contéis conmigo”. De todos modos, dicen que hay que separarse al menos un metro de los demás, que así el bicho cae al suelo y se muere, así que tampoco será para tanto, en el supermercado os ponéis unos guantes al entrar de esos de la frutería y luego los tiráis”.
Al final no pude seguir escuchando porque llamaban al teléfono. Era el de Fresneda que me quería poner al corriente de ciertos bulos.

Día ñ:

Hoy ha tocado guasap a todas horas, se ve que la gente tiene necesidad de contar sus peripecias en estos tiempos de clausura obligada. La primera en escribir fue una chica con la que compartí habitación el el Hospital durante unos días, me he puesto colorado y espero que no se me haya notado al escribir... “Eres genial, y eres único animando, que lo sepas”. - Tonterías le contesté yo, el ánimo lo llevamos todos de serie... “pero tú sabes sacarlo” me contestó. Espera que voy por el babero le dije y añadí, no se puede extraer lo que no existe. “¡Ay!, que te lo digo en serio, aún me acuerdo cuánto me ayudaste en el hospital, no lo olvidaré nunca”. Os juro que ya no sabía donde esconderme. ¿Seré yo ese?. En fin, no sigo porque la cosa luego superó los halagos anteriores y si me ruborizo, enseguida me preguntan en casa lo que me pasa y no es plan...
En la ventana solo estaba hoy una de las gemelas. Seguro que discutieron por lo de las compras.

Día o:

Hoy me ha dado por la música desde bien entrada la mañana, tenía por ahí un vídeo recopilatorio de canciones del gran Leonard Cohen; un concierto que dieron varios artistas en el año 2017. A los amantes de este artísta, les dejo los datos para buscarlo: tower of song tribute to leonard cohen youtube . Más tarde he vuelto a escuchar bronca abajo, pero no me pude enterar de nada. Ya por la tarde de nuevo salieron a las ocho menos cuarto y comentaron lo del test para detectar el virus, que si era un engaño, que si era imposible en poco menos de una semana tener un test listo, cuando además de otros trabajos previos, se necesita el permiso gubernamental para ponerlo a funcionar y eso no se hace en un plis plas. Estaban cabreados porque la vecina del lado por lo visto tosía mucho por las noches, de modo que habían cerrado todos los respiraderos de los baños por si las moscas.

2 abr. 2020

Mi primer parte de guerra (Espiando a mis vecinos)

Día a:

Por curiosidad, me asomo a la ventana a las ocho de la tarde, porque escucho ruidos y aplausos en la calle, por un momento pienso que esto se ha acabado, pero me parece muy pronto, porque solo han pasado un par de días. Veo muchos vecinos asomados a sus ventanas aplaudiendo, no entiendo muy bien lo que pasa hasta que al finalizar el ruido, escucho a mis vecinas de abajo comentando que es el modo de agradecer a los sanitarios lo que están haciendo por los enfermos.

Día b:

Vuelvo a asomarme a la ventana a las ocho de la tarde, pero solo sale el hermano y me pregunto si habrán caído enfermos los demás. La gente sigue aplaudiendo.

Día c:

Me asomo como los días anteriores, pero las chicas siguen sin salir, se añaden otros ruidos como de instrumentos a los aplausos.

Día d:

Me ha alegrado escuchar las voces de mis vecinas, porque por un momento pensé que estarían enfermas, pero no, tras los aplausos vuelvo a escuchar sus voces con sobrada potencia, instantes después una les dice a los otros: “Mirad lo que me han enviado... esta no es una guerra cualquiera, es una guerra moderna en la que el enemigo es invisible e indetectable al ojo humano y tal vez con capacidad para mutar... Acojona ¿verdad?”
La verdad es que me da que pensar eso del bichito mutante.

Día e:

Se repiten los aplausos, aunque este día se escuchan claramente también utensilios de cocina; me digo que cualquier instrumento es bueno para hacerse escuchar, pero me recuerda a las caceroladas en las manifestaciones. Una vez más se extiende la conversación entre mis tres vecinos tras los aplausos, de modo que me sigo poniendo al día; hoy es Diego (creo que así se llama) el que lleva la voz cantante y capto más o menos lo siguiente: “¿sabéis? todo esto que está pasando, ya lo habían advertido algunos hace años, es más, ya lo habíamos vivido con anterioridad repetidas veces con el sar, la gripe aviar, la gripe A, o el ébola por ejemplo pero esta vez ha sido el momento elegido para hacer experimentos, para recabar datos en tiempo real sobre el comportamiento de una civilización global que por mucho que nos duela, parece ser el enemigo”.
Esta vez me voy a la cama dándole vueltas a lo de los datos, pero no lo pillo muy bien. Estaré atento mañana.

Día f:

Hoy he asistido a un hecho bochornoso. Mis vecinos le han tirado dos naranjas a Ilma, nuestra vecina del primero, al parecer le dio por salir justo en la hora de los aplausos a pasear a la perrita por el parque que tenemos enfrente y ha sido el Diego el que le ha pedido a sus hermanas algo para tirarle a la niña, les mandó llenar un cubo de agua, pero solo le trajeron naranjas, le tiró dos a la chavala pero afortunadamente solo una le rozó, y una de las gemelas le detuvo alegando que ya les quedaban pocas. Yo creo que no sabían quien era por ir embozada hasta la nariz. Esta cría que no tendrá más de trece años, vive sola con su madre que casi no sale de casa porque tiene un problema raro de huesos y hay días que no se puede mover. Me ha dolido tanto el gesto que he estado a punto de delatarme. Nunca pensé que estos chicos que no tendrán más allá de treinta años fueran capaces de algo parecido. Hasta hoy les tenía por unos vecinos amables y simpáticos pero ya veo que no. Me he ido a la cama muy cabreado.

Día g:

Una vez más siguen los aplausos, tal vez en menor número pero siguen, se suman sirenas de la policía, y al parecer también se aplaude al ejército. Una vez más sigue la tertulia. Ahora le toca a una de las hermanas: “Ahora resulta que tenemos que aplaudir a las fuerzas armadas y a la policía que hace solo unos días nos molían a palos en las manis” a este paso vamos a tener que aplaudir a los chinos” La otra le contestó algo así: “Bueno hija, ahora están patrullando las calles y se juegan la vida cada día, cualquier día viene un loco de esos que salen a la calle y les pasa con el coche por encima”.
Me he ido cabreado de nuevo a la cama, mi cobardía o ese mismo miedo que detecto en mis vecinas, me ha impedido criticar su proceder del día anterior.

Día h:

Hoy la conversación ha ido de ejércitos y la voz era de una de las dos hermanas que no logro identificar, no capté toda la conversación porque tenía el gaznate seco; al volver de la cocina, estaba diciendo esto: “Ya tenemos pues los dos ejércitos, por un lado la humanidad y por el otro un bichito al que le han puesto testa real. Y ajenos a ambas fuerzas, aparecen al menos otros tres ejércitos; los llamados predicadores que inundan los medios con noticias a troche y moche; los mercaderes del dolor, la desgracia e incluso de la muerte cuyo lema comercial y de vida, es el máximo beneficio pese a quien pese; y finalmente están los obedientes lacayos del sistema compuestos en su mayoría por seres que en situaciones extremas, tienen la capacidad de tomar medidas que afectan a todos sin tener muy claros cuales van a ser los resultados”.
Me parece coherente lo que ha dicho. Sigo cabreado.

Día i:

Una vez más mis vecinos los salvajes han increpado a la niña, esta vez era por la mañana, y me he asomado al escuchar las voces, la han llamado de todo “puta” “cabrona”, quédate en casa y tira ese chucho por la taza el váter, me he ido corriendo a la cocina he llenado un vaso de agua y se lo he tirado de arriba hacia abajo para que no se supiera de donde venía, porque yo estoy a su derecha; me han puesto a parir, pero afortunadamente tengo otros tres pisos encima, y no me han pillado, luego me he escondido y no he vuelto a salir.
Hoy me he ido contento a la cama.

Día j:

Hoy no he salido a la ventana.

Día k:

Hoy tampoco, mañana saldré.

Día l:

Sin asomarme a la ventana he estado al loro de lo que contaban los vecinos. Hoy me he reído un rato. Resulta que una de las hermanas salió a comprar algo, a la vuelta ya cuando estaba llegando al cuarto B (por lo visto no usa el ascensor en estos días), se encontró con el vecino del octavo C que bajaba también por las escaleras, por lo visto salió escopetada hasta la calle tan rápido que se pegó un porrazo de muy señor mío. Al rato, por lo visto volvió a subir acojonada y dolorida y al descargar la bolsa resulta que solo le quedaban cuatro huevos sanos de la docena que había comprado. “Para otra vez, que salga otra, yo no salgo más” dijo.
Me lo he pasado muy bien.

Tengo que poner al día las transcripciones que ya tengo olvidada la taquigrafía y a veces me lío a ver si me pongo al día...

16 mar. 2020

HASTA LA CORINILLA


Queridos seres humanos; para estos días de aflicción en los que a muchos se les tuerce el gesto y a otros les arruga el morro cada vez que ven su último modelo de zapatillas en su caja sin estrenar; he preparado unas pautas sencillas para pasar el trago que si hacéis el pequeño esfuerzo de cambiar las pilas será, fructífero, sabroso y hasta asombroso.

Pocas veces tenemos la oportunidad de cambiar cosas en nuestras vidas por propia voluntad, nos aposentamos en la estúpida felicidad de hacer todos los días lo mismo, de practicar obsesivamente las mismas rutinas, de modo que cuando nos encontramos con situaciones como esta, quedamos inmediatamente fuera de combate sin haber siquiera trepado al cuadrilátero.

Siempre hemos querido poder estar sobrados de tiempo para hacer esto o aquello, y ahora tenemos la gran oportunidad, de modo que recuperemos viejas costumbres, dejemos a un lado los móviles, las tabletas y las redes sociales y volvamos a las charlas con nuestros familiares, con nuestras parejas, con nuestros perros y gatos; ahora tenemos la oportunidad de hacerlo sin prisas, disfrutando de la lentitud (todos recordamos esos besos de urgencia de hace unos días).

Como somos muchos y desemparejados, nos encontraremos con que unos dirán que sí, otros que no y otros digan lo que digan, harán lo que les de la gana, de modo que como norma general, intentemos no perjudicar a los más débiles.

A nivel físico hay un montón de actividades que nos permitirán no bajar demasiado el pico de forma, preguntad a vuestros entrenadores, y si no los tenéis, utilizad el sentido común, pero sobre todo no os volváis locos por estar un tiempo sin salir a machacar el cuerpo; a más de uno seguro que se lo agradecerá y la respuesta posterior será muy beneficiosa. Pero lo que debemos trabajar ahora (y siempre) es la mente, esa tipa que nos saca de apuros cuando el cuerpo dice basta, la que nos permite aumentar el ritmo cuando estamos muertos, la que nos facilita terminar cuando ese diablillo que tenemos dentro del cerebro nos dice “déjalo ya bobo”.

Intentemos vivir sobre todo sin miedo, porque el miedo perturba el ánimo, y baja las defensas, cosa que por supuesto no nos interesa y menos ahora; ¡ojo!, eso no implica de ningún modo dejar de ser precavidos. Desempolvemos el uso de la imaginación, y si no fuera posible, siempre tendremos el parchís, las damas, el ajedrez, o cualquier otro juego que aún conservemos y sobre todo lectura, mucha lectura, tampoco estaría de más coger el boli o el lápiz y escribir (como terapia va de cine).

Correr está bien, es sano, a menudo ayuda, pero AHORA, es el momento de encontrarse a uno mismo, de calmarse, de purificarse, de respirar profundo y de resolver esos pequeños conflictos que siempre dejamos para mañana. Pero sobre todo es la ocasión perfecta para discernir lo que es importante en la vida y lo que no.

En otro orden de cosas, es también el momento de dar calabazas a vuestras parejas deportistas, el sésamo o el tofu también van bien para la motivación, porque estos y otros alimentos son ricos en tirosina, un aminoácido que incrementa los niveles de energía, así como la motivación, y quién lo iba a decir, hasta el rendimiento deportivo.

14 feb. 2020

DEL OCHO DE MARZO PASO



Lees hoy día alguno de los millones de artículos que te topas (buscas) por ahí y se te cae el alma al suelo; que si la tele influye en nuestro ritmo circadiano impidiéndonos dormir con normalidad, que si al hablar por el teléfono móvil te afectan un montón de ondas perjudiciales que pueden instalarse incluso en tu cerebro; que este aparatejo está tan bien estudiado que en cierto modo imita a las máquinas traga perras con sus distintos tonos y sonidos varios, que si estamos al borde del abismo en lo que respecta al cambio climático; pero el colmo de los colmos es el amor al prójimo que predican muchas religiones si lo comparas con su modus operandi.

Te paras un momento a pensar y constatas que esos que predican amor, rara vez comparten el suyo; si hablamos del teléfono ambulante, los nuevos modelos y la publicidad cada vez más agresiva nos lava el cerebro de tal modo que raro es el individuo que no posee uno hoy día (o dos); lo de la famosa “caja tonta” es ya lo más de lo más; horas y horas perdidas que al final de una vida se convierten incluso en años con las posaderas pegadas al sofá.

La publicidad es lo que tiene, que busca enganchar al público, vender su producto obviando siempre las posibles contra indicaciones por perjudiciales que estas sean; porque al fin y al cabo, la publicidad nace para solventar las necesidades del mercado, marcando diferencia con otros productos similares, e incluso a veces echando por tierra los valores del resto.

Por un día, todos nos sentimos enamorados, padres, madres, esposas o maridos.
Por un día, también nos podemos sentir corredores de asfalto, de campo o de montaña.
Por un día nos apiadamos de los pobres, de quienes tienen cáncer u otra enfermedad.
Por un día (más o menos cada cuatro años) nos sentimos ciudadanos de pleno derecho.
Por un día nos sentimos caritativos.
Incluso tenemos un día para “el juego responsable”; ese que tanto arruina a familias enteras.

POR UN DÍA NOS SENTIMOS MUJERES, con toda la ristra de derechos que corresponden como seres humanos que no son diferentes al resto de seres humanos.

Pero pensándolo bien, el que haya un san Valentín, no va a solucionar mi ya destrozado matrimonio, ni sentirme corredor un día, me va a permitir correr más de doce minutos, lo de la caridad, no sería necesario si de verdad fuésemos tan católicos y no hablemos ya del día del voto ni a quienes beneficia en realidad ese acto tan democrático.

Los que más dinero invierten en revertir el cambio climático son los que más contaminan, los que luchan contra la corrupción en gran medida son corruptos, los que luchan por erradicar la pederastia, son los propios pederastas en muchos casos o al menos los que llevan tapando estos hechos décadas y décadas de sufrimiento ajeno (como hemos constatado estos días con el asunto de la Bañeza).

Para la gran mayoría solo hay un día de lucha por la igualdad, por el maltrato, por la caridad otro para la paz en el mundo, otro para celebrar el año nuevo, pero ¿y con los aproximadamente 340 días restantes?. ¿No vamos a hacer nada?

O somos, o no somos, pero todo el año; los cambios se producen con esfuerzo, pero sobre todo con constancia, no señalando un día en el calendario como si fuera la mayor de las conquistas para escuchar en el telediario del día siguiente que han asesinado a otras dos más; de modo que con vuestro permiso, PASO DE ESOS DÍAS TAN SEÑALADOS.

6 feb. 2020

DISTRAHERE




Distraer: Apartar la atención de una persona, o dicho de otro modo, robarsela (también vale para la pasta). Curiosamente también tiene la acepción de entretenimiento que viene a ser lo mismo, y si no que se lo pregunten a los que han caído en las redes de los que se dedican a los triles (trileros).

En realidad y pensándolo detenidamente, el mundo de hoy, es precisamente eso, un juego de triles, aunque por supuesto con más de tres cubiletes, de los que vamos a citar solamente tres: La televisión, las redes sociales y el teléfono móvil.

Cuando alguien intenta distraer la atención de un individuo, puede haber diferentes motivos; pudiera ser que esa persona no tenga interés en atraer la atención de la gente, aunque por su forma de actuar en la vida lo consiga; pero por lo general siempre se trata o bien de quien quiere vender algo, o bien de quien quiere convertirse en el protagonista del día, y de eso estamos a tope, en la actualidad, solo hay que echar un vistazo a los vídeos con más seguidores del momento para corroborarlo.

Evidentemente, el deporte no es ajeno a estas “modas”, y cada vez vemos más adictos a contar sus retos particulares en las redes esperando tal vez, un sinfín de “me gusta” que les alegre el día y si no es el día entero, que por lo menos sean unos minutos. Afortunadamente hay mucha gente a la que no le cuesta trabajo hacer “clic” en ese famoso botón que hará las delicias del desafortunado deportista.

Pensando en lo que he escrito justo hace unos segundos, no puedo dejar de pensar en el famoso perro de nuestro amigo el fisiólogo y sicólogo ruso Iván Petróvich Pávlov, aunque hoy día la gente saliva por eso que algunos llaman retroalimentación positiva, que no es precisamente comida como les ocurría los perros, sino una simple palabra, un simple “me gusta”.

El mercado debe tener las manos en carne viva de tanto frotarse, porque hay más carreras que calvos y más participantes que partículas de plástico en los océanos, y esa simbiosis que en principio beneficia a todos, termina por decantarse del lado de unos pocos, porque tras esa cortina de satisfacción personal se esconde una gran distracción debida a las rígidas normas, reglas y hábitos que poco a poco se adhieren como una lapa a los participantes.

La mayor distracción en el deporte es el cada vez más, el cada vez mejor, el cada vez más rápido, cada vez más resistente, el cada vez más cerca del cajón, y en algunos casos, cada vez más alto en el podio (pódium en el lenguaje actual).

Uno se para a pensarlo y concluye que sería muy efímera la fama si no fuera por eso que acertadamente llaman “REDES sociales”.

Hoy la fama puede durar tanto como seamos capaces de mantener el acontecimiento en cualquiera de los medios que nos proporciona internet; y sinceramente hay verdaderos especialistas en ello; aunque si fuera necesario, siempre podemos sacar a colación un asunto de hace diez o quince años, o aquella medalla en tal o cual torneo, el caso es seguir vivos en las “REDES”...

Te levantas por la mañana y tu primer pensamiento bien podría ser: “¿habrá más comentarios?” y ahí está el peligro, porque si los hay todo va bien, pero en caso contrario vas de bajón al trabajo quejándote de lo injusto que es EL MUNDO EN EL QUE VIVES, y eso es un asco de vida.

3 feb. 2020

MEJOR IMPOSIBLE


Estaba haciendo un breve repaso a mis "mejor imposible"; y veo que estamos descubriendo un mundo nuevo en el que el dolor, la tristeza y hasta el sufrimiento severo son asumidos como amigos en vez de como enemigos.

No estamos tratando de encontrar la felicidad, (ese ente tan abstracto como resbaladizo), ya que en realidad cada vez somos más conscientes de que formamos parte de un TODO que no sería NADA sin nosotros.

Damos por supuesto que cada experiencia nos hace ricos y nos acerca a ese YO que no es un ente individual, sino la suma de los diminutos yos del universo, y de ello aprendemos una gran lección, que no es sino el conocimiento de que nadie es más que nadie y que cada individuo y cada piedra tiene la misma importancia, el mismo valor y la misma responsabilidad frente al resto de elementos  planetarios conocidos y desconocidos.

Hemos aprendido que somos más ignorantes que sabios, que la belleza no se mide con los ojos, sino con los sentimientos, que las batallas no siempre las ganan los supervivientes, pero sobre todo hemos llegado al conocimiento profundo de que a pesar de todos nuestros defectos, somos piezas imprescindibles en el engranaje que mueve la vida.

Con el tiempo, paciencia y gran dosis de pereverancia, llegamos a convertirnos en nano-indivíduos y es aquí, cuando estamos a punto de volatilizarnos, cuando alcanzamos el máximo explendor y la mayor de las sabidurías.

Yo mismo me hago la gran pregunta: ¿Cómo estás amigo? y no puedo menos que responderme humildemente: ¡MEJOR IMPOSIBLE!