Hoy hemos disfrutado una vez más de lo que acontece en Gordoncillo, cuando no es una visita al museo de la harina, es una visita a las bodegas de Gordoncello o asistimos a una de las carreras de campo a través que se viene celebrando estos últimos años cuyo recorrido transcurre a través de las diversas cepas de la zona que no son pocas por cierto.
En esta ocasión ha sido a causa de unos talleres en relación con un horno tradicional de tierra de campos con unas características propias de la zona como es una parte de combustión abajo y otra de cocción en la parte de arriba a la que en otras zonas de León estamos más acostumbrados.
Al parecer, según nos cuenta Elías, al carecer de la madera tan habitual en otras zonas y dado que en aquella época la gente aún tenía la capacidad de pensar; alguno ideó este tipo de horno para cocinar con paja y algunos sarmientos, como únicos materiales posibles en la zona; de ahí tal vez la denominación de “horno sin leña” que podemos encontrar en diferentes “buscas”.
Es muy curioso, porque el fuego que se enciende abajo tira por la parte trasera del horno para subir a la chimenea al tiempo que calienta adecuadamente la estancia para poder hacer una buena hogaza , un conejo, un buen cordero o lo que se tercie. En la parte de arriba la puerta hace a su vez de tiro, pues sobre ella hay un hueco que deja entrar más o menos aire según se coloque esta; y por supuesto en la de abajo, solo hay que meter alimento para el fuego.
Este horno se hizo hace ya unos cuantos años con gran asistencia de ingleses que no daban crédito, al ver lo rápido que se secaba el barro, como uno de los muchos proyectos además de hornos que se cifran al menos en unos veinte (construcciones), en estos últimos años repartidos por España, parte de Europa y Sudamérica, lo que dice mucho de esta asociación denominada ESTEPA, que se prodiga en el arte y elaboración tanto de hornos, como de fabricación de adobes y todo lo relacionado con la tierra que se usaba antiguamente para estas construcciones tradicionales.
Hoy los visitantes y asistentes a los cursos (en su mayoría arquitectos de diferentes nacionalidades), han podido disfrutar del buen hablar de María Brown Birabén que les ha deleitado con sus amplios conocimientos adquiridos, no solo por su profesión, (Arquitecta) sino sobre todo por sus numerosos viajes alrededor del mundo que como se suele decir siempre son la mejor experiencia posible.
Dejo aquí un enlace para quien tenga algo de curiosidad:
https://www5.uva.es/grupotierra/publicaciones/digital/libro2014/377-388-brown.pdf
Un placer poder encontrar personas con las cuales podemos recuperar muchas de las tradiciones que se amodorran cada vez más como si nunca hubieran existido, negando con ello, no solo nuestro pasado, sino lo que es peor, condenando nuestro futuro. Y un gusto también encontrar ayuntamientos que no solo hacen algunas obras, sino que además hacen CULTURA.