RINCÓN POR RINCÓN: LEÓN

RINCÓN POR RINCÓN:  LEÓN
La catedrál y al fondo montes nevados

6 may. 2014

101 km PEREGRINOS

Los 101, es una prueba que siempre me trae buenos recuerdos, sobre todo las últimas ediciones.

Más de dos mil participantes, dan para ver caras, gestos, artefactos y atuendos de todo tipo, que sumados al montón de hermosos paisajes por donde discurre cualquiera de las carreras; te ofrecen la posibilidad de una buena recarga de energía.

Este año tocó centrarse en los cerca de cincuenta kilómetros de que constaba una de las pruebas; la ultramaratón; sin embargo al coincidir itinerarios dio tiempo para ver pasar a los ciclistas; aunque tal vez el término ciclista no defina la actuación de estos kamikazes, a juzgar por como bajaban por las cuestas de la localidad de Santalla.

Día duro para algunos, sobre todo en los tramos finales a causa de las elevadas temperaturas y la parte final del recorrido (demasiado rápida para mi gusto), lo que influyó sobre manera en el aspecto físico que tenían la mayor parte de los que iban llegando a la línea de meta.

Los 101, no parece que necesiten ya de mucha publicidad (que nunca está de más); creo que es de cajón alabar la participación, tanto de guardia civil como policía local, que aportaron un plus de seriedad a la prueba aparte de la autoridad necesaria para los también necesarios y obligados cortes de carreteras; así como a cruz roja, patrocinadores y resto de voluntarios oficiales y voluntarios espontáneos que aportaron todos ellos su granito de arena.

No obstante la organización, debería en mi opinión, poner atención en algunos pequeños detalles, y en esta ocasión, creo que han faltado algunas indicaciones a los largo del recorrido; o tal vez personal voluntario, tanto para ciclistas, como para corredores; sirva de ejemplo el último kilómetro que tuvieron que hacer en solitario, donde hubo algunos pequeños despistes sin importancia, pero que tan cerca de meta fastidian un montón al deportista que ya viene dando en muchos casos las últimas bocanadas y donde un par de voluntarios hubieran solucionado la papeleta a la perfección y hubieran mejorado sensiblemente el nivel de la prueba.

Por último, añadir que la meta debe ser un punto importante en toda competición que se precie y aún comprendiendo que eran horas para estar comiendo; los responsables deben poner todo el mimo en recibir y agasajar a TODOS los participantes como se merecen.

En definitiva, una prueba muy, muy recomendable si no la descuidamos.
































































































































































































































































































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Hecha esta inocente aportación; tengo que insistir en que podemos tener 101 para rato.