RINCÓN POR RINCÓN: LEÓN

RINCÓN POR RINCÓN:  LEÓN
La catedrál y al fondo montes nevados

26 abr. 2015

REALITAS

¿Cómo puede uno estar tranquilo cuando los organismos que dictan las normas en el patio europeo, defienden lo privado frente a lo público?

Estos estamentos que yo no he votado,y que en su origen surgieron (como suele suceder) para salvaguardar los derechos de los ciudadanos y como una garantía de justicia social, llevan tiempo demostrando de qué lado están al defender a toda costa el beneficio de las transnacionales frente a los derechos de la masa laboral.

Las diferentes burbujas cuyo origen está en el alto nivel especulativo, son el producto de un afán desmedido por aumentar beneficios pese a quien pese.

¿Cómo podemos entonces estará gobernados por entes que llevan años demostrando su eficacia para hundirnos cada día más en la miseria, al tiempo que el beneficio solo llega a poco más de un uno por ciento de la población europea?. ¿Cómo es que los gobiernos siguen en la misma línea sabiendo el desastre económico que provocan?

En España tenemos el ejemplo perfecto con Bankia, donde se utiliza al gobierno para socializar pérdidas, privatizando con descaro los beneficios y en su momento hasta el propio banco rescatado ya libre de cargas.

La explotación desmedida de diamantes, petróleo, la tierra, gas, cacao, madera, coltán, el agua, e incluso los productos agrícolas, nos demuestra bien a las claras de parte de quién están todas estas mafias que nos desgobiernan y millones de muertos lo gritan a los cuatro vientos, (no olvidemos que en estos conflictos, el 90% de las víctimas son civiles, tanto los que mueren en su propio país, como los que fallecen huyendo de la muerte).

Todos hemos visto alguna de esas películas de ciencia ficción, en las que la masa deambula como si fueran zombis por las calles de ciudades donde no hay hogares, ni familias, ni productos básicos, pues bien, vayan ustedes preparándose, porque tal vez si no cambiamos el rumbo de la nave en la que estamos embarcados, tal vez repito, estemos ante una visión no muy alejada de lo que nos espera.