RINCÓN POR RINCÓN: LEÓN

RINCÓN POR RINCÓN:  LEÓN
La catedrál y al fondo montes nevados

14 ago. 2016

EN MARCHA. OTRO AÑO OLÍMPICO.



En algunos de mis artículos, se nota la poca influencia que ejercen las medallas en mí como entrenador, lo que puede parecer una contradicción. Pero que un atleta no las busque, no quiere decir que no las consiga o que renuncie a ellas cuando caen en su poder.

Lo de olímpico se aplica a los juegos que los antiguos griegos celebraban cada cuatro años; también al período que hay entre un juego y otro. El olimpo es la morada de los dioses. Pero el concepto que a mí más me interesa es el que nos da el diccionario sobre Estar en el Olimpo, que traducido al castellano viene a ser: “ensimismarse o apartarse de la realidad”.

Toda la parafernalia que se da cada vez que tenemos año olímpico, va en el sentido de esta última definición y hace ya mucho tiempo que estoy convencido de que los juegos se apartan efectivamente de la realidad deportiva para convertirse los juegos de la economía, la política y a veces del disparate.

Una vez más el meollo del asunto es cuántas medallas conseguirá España, y al parecer al menos en esta ocasión no parece que vayamos a alcanzar las más de 20 medallas que auguraban algunos, lo que implica que a continuación hablaremos de decepción, de fracaso, de mala preparación de algunos deportistas e incluso falta de ambición en algunos.

En lo que me toca más de cerca, que son los 20kms marcha, las cosas no han salido como todos esperábamos y lo que resulta bastante curioso es que de los tres representantes españoles, no hubiera uno solo al que le salieran las cosas como tenía previsto. Pero... ¿fracaso? ¿decepción?, ¿mala preparación o falta de ambición?, ¿en qué piensan los periodistas o los locutores cuando utilizan estas palabras?. Si ha habido algún fracaso habrá sido en la falta de rigor de ciertos periodistas ansiosos por vender los juegos utilizando las medallas como moneda de cambio; algo que, todo hay que decirlo no han hecho los buenos periodistas, que han citado historiales, posibilidades y sobre todo realidades.

Por citar al mejor de los tres españoles participantes en Río, Miguel Ángel López, ¿acaso alguien piensa que no hizo todo lo que pudo? ¿Es que al no resultar ganador de la prueba como se había vendido por todas partes, no merece ya nuestros aplausos?.

Al parecer nos resulta muy sencillo olvidarnos del esfuerzo, cuando ese es el principal aval de cualquier deportista que se precie. Casualmente esta vez he sido testigo directo del esfuerzo de Miguel Ángel; he visto como sudaba en las series o en los rodajes; he visto como hacía su trabajo sin racanear, sin doblegarse al cansancio ni a las adversidades, y es ahí donde para mí está la verdadera medalla.

La otra a veces por las precarias circunstancias que viven los deportistas españoles, se hace necesaria si se quiere continuar en esto, y ese es el verdadero problema del deporte en nuestro país, que solo de entrenar viven un número muy escaso de deportistas, por supuesto siempre que no tengan lagunas en su vida deportiva que les corten las ayudas cosa muy rara en deportistas de élite.

Miguel Ángel es además de aún muy joven, uno de nuestros atletas con mejor trayectoria, uno de los deportistas más fiables, campeón de España, campeón del mundo y no se cuantas cosas más que muchos parecen haber olvidado este 12 de agosto.

Evidentemente, no fue su mejor día como no lo fue para Álvaro o Francisco y seguro que nadie se lo ha echado más en cara que ellos mismos. A mí me gustaría mucho que no fuera así y supieran valorar la trayectoria a lo largo de su vida o simplemente de la temporada y restasen importancia a unas olimpiadas que como dije más arriba nos apartan de la verdadera realidad.