RINCÓN POR RINCÓN: LEÓN

RINCÓN POR RINCÓN:  LEÓN
La catedrál y al fondo montes nevados

14 may. 2013

CRÓNICA DE MI PRIMER TROTABUHOS - (SEGUNDA PARTE).


Hace algún tiempo, tuve una mala experiencia con mi primera Trotabuhos; entre unas cosas y otras, me tuvieron que ingresar de urgencias en el Hospital. Desde entonces he estado pensando mucho, y he llegado a la conclusión de que mi cuerpo no estaba aún preparado para esa primera cita.

Tras mucho cavilar, al final comprendí que hay que preparar al cuerpo para un acontecimiento como ese; porque definitivamente, fue un asalto al cuerpo en toda regla, y pagué las consecuencias de un modo que nunca me hubiera imaginado.

Desde aquél amargo acontecimiento, y por mucho que la mujer y los amigos, me animaran a dejarlo, ya me venía rondando la idea de repetir. He localizado una que organiza un tal Pablo Criado en Espinama (Cantabria); creo que hay por allí además un centro de alto rendimiento, al que llaman “CAR Remoña”, de modo que si cuadra  además de correr, tal vez  pueda traerme información interesante.

De momento, estoy acostumbrando a mi cuerpo a ingerir geles, barritas y vitaminas varias; y a pesar de que algunos días me encuentro raro y que me está costando una pasta gansa, de momento esto va de vicio; me siento fuerte como un toro, y para esa carrera pienso estar a tope; además he cambiado el anti-inflamatorio que era una mierda por otro mucho mejor; lo que prueba que a veces no se puede uno fiar de todo lo que ponen en la red.

Ahora me inclino por “inzitan”, en el prospecto pone que puede dar positivo, pero eso a mí me la pela; de cuando en cuando, me pego un picotazo para que no me pase como la otra vez y de momento; cuatro granos en la cara, una pequeña sensación de hinchazón, y juraría que me crece más el pelo; pero aparte de eso, ningún problema.

Es verdad que no hace mucho que me he metido en esto de correr por la montaña, pero estoy convencido que en cuanto complete unas cuantas carreras, iré mejorando posiciones poco a poco. Lo bueno que tiene mi sistema, es que aunque tengo que reconocer que aún me cuesta un mundo recuperar tras la competición, suelo llegar bien descansado el día de la carrera.

Con estas medidas que estoy aplicando, paso de perder el tiempo entrenando, eso se lo dejo para mi amigo el virutas, que tiene vicio de correr por la montaña, entrena por lo menos tres o cuatro días por semana y después del curro. Yo le digo que está majareta, que para qué quiere perder el tiempo pero él, sigue a lo suyo y no me hace ni caso.

Habitualmente, los primeros kilómetros, voy como la seda; lo complicado viene después cuando me comienzan a pesar las piernas como piedras y parece que el corazón se me va a salir del sitio, al tiempo que inexplicablemente me voy quedando sin fuerzas y sin aliento; lo que me ha obligado a retirarme varias veces; pero seguro que como ya he dicho antes, poco a poco iré mejorando.

Lo tengo claro como el agua, para hacer estas carreras no es necesario entrenar como hace la mayoría, ni volverse majareta con planificaciones ni chorradas. Con las competiciones hay más que de sobra para estar a buen nivel; ya sé que la gente no se lo cree, pero terminaré por demostrarlo un día de estos.