RINCÓN POR RINCÓN: LEÓN

RINCÓN POR RINCÓN:  LEÓN
La catedrál y al fondo montes nevados

9 sept. 2015

HACIENDO EQUILIBRIOS



Así como podríamos definir el equilibrio, como “Situación de estabilidad de un cuerpo sometido por fuerzas opuestas”, podemos definir el desequilibrio, como “diferencia entre nuestros deseos y nuestras vivencias”.

Tiene mucho que ver (el equilibrio) con la proporción y la armonía.

Por ejemplo, en economía debería existir una proporción entre ingresos y gastos; en el deporte una armonía entre el tiempo dedicado al entrenamiento, y el empleado en recuperarnos del esfuerzo.

Se habla de una relación directa entre equilibrio y felicidad, sin embargo se puede ser feliz y no estar equilibrado, al menos conscientemente, porque en esto de la felicidad, ser muy exigente está penalizado.

A veces necesitamos que se produzcan alteraciones en las cargas para que aprendamos a corregir y perfeccionar ese equilibrio tan necesario.

El equilibrio consiste en repartir el peso adecuadamente para que no nos caigamos por ninguno de los dos lados de la cuerda; en el aspecto mental, sería afinar cargas positivas y negativas de modo que se encuentren compensadas.

Consiste por otro lado en lidiar entre lo que deseamos y lo que después sucede, sin hacer suposiciones, porque intentar rechazar la realidad, es como intentar frenar un camión cuesta abajo con nuestras manos; así, entre mayor sea la resistencia aplicada, mayor tamaño tendrá el camión.

Es también una lucha entre la mente consciente y el subconsciente, una lucha en la que suele ganar con facilidad el segundo, situación que se puede revertir con ciertas pautas que por medio de la repetición convenzan al subconsciente de que el cambio es posible y necesario.

¿Cómo te encuentras?. ¡En la gloria!

¿Cómo te encuentras?.    ¡En la gloria!

¿Cómo te encuentras?.      ¡En la gloria!

¿Cómo te encuentras?.          ¡En la gloria!

¿Cómo te encuentras?.               ¡En la gloria!


Cómo te encuentras?.                                                                                                  ¡EN LA GLORIA!