RINCÓN POR RINCÓN: LEÓN

RINCÓN POR RINCÓN:  LEÓN
La catedrál y al fondo montes nevados

27 sept 2026

DELFÍN

 


No eran las cinco de la tarde, pero tampoco era ni mucho más, ni mucho menos, (que sepan ustedes y ustedas que comienzo así, porque si no, igual alguno pensaría que la cosa va de toreros). Y no puedo decir la hora exacta, porque no lo recuerdo, pero sí que retengo en mi memoria que antes o después sonaron cinco “campanazos” en la iglesia del pueblo de al lado, que desde que ya no hay mozos que tiren de la soga no se que invento tienen que se oye a kilómetros.

En fin, vamos a lo que vamos, que al final la hora es lo que menos importa y lo que cuentan como casi siempre son los hechos (aunque hoy día cada vez se hacen muchas cosas para despistar). La cuestión es que tengo un amigo en los “madriles” que vive cerca de la plaza del Sol y que como la santa, “vive sin vivir en sí”, porque unos colgaos han decidido instalar tiendas de campaña al lado de su casa y así no hay quien viva.

Para colmo acaba de ver un vídeo donde cuentan la cantidad de micro plásticos y alguna cosa más que hay en cada bolsita de té y Delfín que es adicto al té mañanero, lleva ya cinco días de ayuno y lo está pasando fatal.

Esta tarde a eso de las cinco (que es cuando me dio el telefonazo, es decir cuando tocaron a quema en el pueblo de al lado) me dijo que había salido al super cuando se encontró el percal, lo menos quince o veinte tiendas de campaña allí montadas sobre el cemento. Se le ocurrió por un momento que sería gente que quería hacer cola para algún asunto desconocido e incluso para coger algún décimo donde la manolita que justo esa tarde había cerrado por mor de un bodorrio familiar, pero es que cuando salió del supermercado había otros veinte más que hacen ya casi cuarenta y cada vez venía más gente por todas las calles (que son unas cuantas por cierto).

Cuando llegó a casa; su señora le puso al día, porque al parecer no había emisora ni cadena que no dedicase el tiempo a hablar de lo mismo, y que todo había sido por una señora de avanzada edad a la que una empresa “sin alma” había echado de su casa así a las bravas porque llevaba tiempo pagando lo que para esos inhumanos era calderilla o dicho de otro modo poco rentable.

Delfín le dijo a su señora que eso llevaba pasando ya tiempo y que en Madrid precisamente los buitres se habían dado un festín en tiempos de la botella y aquél presidente políglota que en vez de cantar por bulerías, cantaba tanto por catalán como por americano sin despeinarse.

Y mira por donde, a la señora se le ocurrió una idea genial.

-Oye Delfín, y ¿porqué no vas a la plaza a ver si les convences para que cuando terminen con lo de los alquileres y esas cosas, en vez de marcharse le metan mano a lo de las residencias de ancianos?.

Por cierto, que no se porqué os he soltado esta retahíla; yo en realidad, me había sentado aquí para hablar de ese cuento chino de la inteligencia de artificio que tanto está dando que hablar y mira por donde tengo aquí todos los datos para echar por tierra esa patraña de que las máquinas piensan y para colmo tienen inteligencia.

Claro que igual estoy errado y son ellas las que nos han creado a nosotros.

Vaya usted a saber, porque aquí ya no dice la verdad ni el tato.