RINCÓN POR RINCÓN: LEÓN

RINCÓN POR RINCÓN:  LEÓN
La catedrál y al fondo montes nevados

24 sept 2012

TILENUS XTREME 2012

 
TILENUS XTREME 2012


Tiene nombre de helado, pero no, nada que ver, aquí un helado no duraría ni un segundo; la Tilenus, supongo yo que tendrá más que ver con el monte Teleno, y lo de xtreme, aunque un poco sicodélico, es por la dureza de la prueba que solo es apta para voluntades “xtremas”.

Esta vez no ha sido el fuego el protagonista, pero por si las moscas, además de la guardia civil de montaña, había algún bombero por allí, aunque no hubo necesidad de sus servicios. En realidad eran tres los retos, dos de ellos fueron descartados por pura necesidad, pero quedó la prueba de los 105kms que prácticamente no varió su kilometraje; todo un reto para la organización.

No es la mejor época para traer ilustres, pues o están zurrándose la badana (pongamos por caso a Salva), o se la han zurrado recientemente (pongamos a Pablo Criado o Pablo Manuel Villa).

Los que conocieron la zona y la han visto calcinada, lo han sentido de verdad, es triste que por puro abandono, o por puro negocio, haya quien prenda la mecha, sin pensar por un solo instante, que detrás tendrán que venir otros a apagar el fuego con riesgo de sus vidas. Como suele suceder el fuego, nos ha pillado a todos muy lejos esta vez, y hasta que no nos toque, no seremos capaces de entender la rabia y la impotencia que se siente cuando ocurren estas cosas y para colmo de los colmos, no de forma natural.

En fin, que el amigo Nistal se las ha apañado para reunir a un reducido pero íntegro grupo de participantes y de visitantes y de volcarse con la fiesta de las carreras por montaña que era de lo que se trataba. Y como siempre aquí aunque todo tiene un orden en la vida, todos han ganado.

A estas alturas, seguro que ya estarán pensando en “La Peña del Tren”, igual que otros estarán con los últimos retoques para otra prueba que está al caer, prevista para el 19 y 20 de octubre: “Desafío Cantabria” (del mar a la montaña”, ya que sale desde la hermosa zona de San Vicente de la Barquera y termina un poco más arriba, en Espinama”, no excesivamente lejos de donde hizo historia este año la vuelta ciclista a España.

Y como siempre las fotos de la Tilenus Xtreme 2012 aquí:      http://barriosantana24.blogspot.com.es/2012/09/tilenus-xtreme-2012.html

 







13 sept 2012

LOS TOREROS DE LAS MONTAÑAS

TOREROS DE LA MONTAÑA


Por mucho que haya disparidad de criterios en torno a la “fiesta”, no podemos dejar de reconocer que ha habido toreros que han sabido aportar su magia a las plazas; toreros que han dejado salir su “duende” al igual que lo sabían hacer muy bien los “Cantaores de Flamenco”.

Cuando una voz pura se adueña del silencio, del espacio, de los sentimientos, y unas lágrimas rebeldes asoman irremediablemente por los ventanales de nuestros ojos, podemos decir que hemos sido testigos de un momento mágico.

Cuando un corredor tras muchos minutos corriendo, se contagia de naturaleza, de paisajes y pierde la consciencia de lo que era para convertirse en lo que es en ese instante; cualquiera que lo vea será testigo de otro momento mágico.

No es fácil vivir ni ser testigos de momentos mágicos a menudo; se nos encamina desde pequeños en otras direcciones que nada tienen que ver con la búsqueda de uno mismo, ni con el presente; se nos empuja directamente al precipicio de lo material, de aquello que tiene una marca, un precio, y por lo general una caducidad.

Las voces puras son confinadas en los más recónditos lugares, porque nada tienen que ver con las marcas ni con los valores de esta sociedad actual que nos invita a hablar cuando deberíamos callar, o a caminar cuando deberíamos de estar quietos o lo peor de todo, a estar quietos cuando deberíamos de movernos.

Hay muchas personas que nos proporcionan momentos mágicos, a lo largo de nuestras vidas, y entre ellos por ser muy numerosos, quiero destacar a los corredores por montaña.


Llevo algún tiempo siguiendo más o menos de cerca, este tipo de acontecimientos, y siempre me ha llamado la atención, un gesto que se repite muy a menudo; el último, el penúltimo o uno de los últimos, en el momento de pasar bajo el cartel de meta, y después de un esfuerzo a veces descomunal, sonríe; sonríe como si le acabara de tocar la lotería, aunque entiendo que es un gesto, más de satisfacción que de alegría.

Para que nos hagamos una idea aproximada de lo que quiero decir, imagínense ustedes un partido de balón pie, donde el equipo que ha perdido por goleada se dirige a los vestuarios sonriente y dicharachero, tanto o más que el otro equipo; ¿se hacen ahora una idea? ¿Cuántas veces lo han visto?. Probablemente nunca.

Sin estar en mi ánimo desmerecer otras especialidades, creo que los corredores por montaña, son de otro planeta; no son de este mundo, hacen cosas que no son normales, que se salen de la regla; no reparan en gastos y menos en kilómetros; no hay uno solo que no haya tenido intención de abandonar en algún instante de la carrera, ni uno que no haya sufrido nunca algún percance, ni uno solo que no tenga un montón de amigos. Salvo las lógicas excepciones, se respetan, y a menudo se admiran, pero sobre todo saben valorar a los que invierten ciento cincuenta horas en vez de poco más de la mitad que tardan en recorrer la misma distancia los primeros.

En otras especialidades, los últimos son la “casta” más baja, los “perdedores”, los “nadie”; aquí, en esto de la montaña, todas las piezas del tablero tienen el mismo valor, independientemente del orden de llegada y aunque a los ojos de los demás, los primeros siempre serán los primeros. A mi parecer la mayoría de las veces que entran en meta levantando los brazos, no lo hacen como signo de victoria sobre los demás, sino sobre sí mismos.

Son verdaderos atletas, con sus liturgias, sus manías, adictos a algún tipo de “zapa”, a largos entrenamientos que en muchos casos no serían necesarios, pero que no les convierten en “masoquistas” aunque en ocasiones sufran como perros, y a veces opten con sabiduría por el abandono.

Sabedores de que una simple rozadura puede dar al traste con todas sus ilusiones; procuran llevar alguna “tirita” por si las moscas. Conocen la importancia de un buen material, pues a ninguno se le escapa que en ocasiones se la juegan, a veces por la dificultad del recorrido y a menudo por las inclemencias climáticas que no solo influyen en el recorrido, sino también en un posible rescate.

Aunque siempre hay algún “loco” que disfruta con el riesgo, en su mayoría, cuidan la alimentación y la bebida y hacen sus cálculos en función de la dificultad, de la zona, del recorrido e incluso de sus capacidades físicas.

No tienen grandes marcas deportivas detrás que les conviertan en millonarios tras unos años de actividad en el más alto nivel; (bueno tal vez si tienen grandes marcas, pero la segunda parte es una verdad como un templo); es cierto que algunos tienen la ropa gratis y alguna cosilla más, pero nada comparado con lo que puede obtener el más mediocre de los “futboleros” o el más inútil de los políticos.


Se pirran por las “capas”, y saben perfectamente en qué orden se colocan; hablan entre ellos de la importancia de saber “bajar”, de controlar el esfuerzo, de desniveles positivos y negativos, de la importancia de saber “leer” un mapa; que no hay que derrochar, sino administrar la energía; conocen como nadie la importancia de una costura, de una cremallera, de una rozadura, por eso buscan material que las evite, por eso tienen tanta importancia unos simples calcetines, porque saben que las distancias en la montaña varían, nada que ver con los tres minutos que otros son capaces de hacer en una pista.

Son gente muy sabia, pero sobre todo tienen una cultura extraordinaria del entorno; y tienen una cualidad que cada vez se está perdiendo más, saben escuchar, aprenden y se dejan aconsejar, y por muy, muy grandes que sean en su vida normal; cuando están allá arriba, no son más que la piedra más pequeña del camino, disfrutan con el entorno y lo cuidan como si fuera su propia casa, pues utilizan el sentido común que les advierte de que lo más probable es que quieran volver alguna vez a pasar por el mismo sitio, incluso piensan (y eso es lo más raro hoy día), que tal vez sean otros los que pasen por allí y recogen sus latas, sus mondas de plátano o cualquier indicio de que alguien ha pasado nunca por aquél lugar, para que todo el que pase la próxima, descubra cada vez ese paisaje distinto y variable que nos ofrece la montaña..


Pero hay una cualidad más y no me cabe duda de que es la más importante de todas, una cualidad que les permite hacer recorridos imposibles en tiempos imposibles, en condiciones imposibles para el resto de los humanos; hablo de la fuerza de voluntad, de la capacidad de resistencia mental, del diablillo que todos tenemos en la cabeza y que nos marea a veces para que nos rindamos; ya puede afilar su tridente o traer más colegas del infierno que aquí no tiene nada que hacer; estos tios siguen a lo suyo y aunque pasen el mal trago, como todo hijo de vecino, en vez de abandonar, se crecen, se crecen y se crecen.

La cabeza pesa lo suyo, y desde luego hay en el plano técnico, una ubicación ideal para ella; dominar los impulsos que se generan en su interior es otra historia; no es tan sencillo, y sin embargo estos "toreros de la montaña", son los mejores dominando la mente.

Por último quería dejar aquí unos pocos detalles de alguno de estos “toreros”, solo cinco entre los cientos que podría citar, me podría valer cualquiera, solo que a estos les conozco un poco mejor:

Salvador Calvo, es un atleta ya veterano y excepcional, que lleva años dándonos muchas alegrías, y permitiéndonos disfrutar de un montón de “aventuras”, en las que el mismo goza del mejor modo posible, como participante y espectador al mismo tiempo. Verdaderamente no creo que Fernando Alonso haya hecho más méritos que “Salva” para ganarse el príncipe de Asturias, y no es afortunadamente el único como he dicho anteriormente.

Oscar Pérez, es otro corredor al que quería citar, aunque en principio era en relación con una prueba ya superada hace meses el “Integral de Valdecebollas”, donde me llamó mucho la atención, no porque resultase ganador, sino porque me pareció un hombre ágil, y muy sencillo, una cualidad que efectivamente atesoran muchos corredores por montaña. Pero dadas las circunstancias creo que será mejor reflejar aquí su última gran heroicidad, en la que para algunos es la prueba más dura del mundo (tendré que darme prisa porque si no para cuando cuelgue esto, tal vez ya no sea la última), llegar el primero en el Tor des Géants, mejorando por horas el record de la prueba, pero sobre todo respondiendo al comentarista que no se sentía campeón, sino solo un buen atleta, le deja a uno un poco perplejo, ¿alguien da más?.

Junto a Oscar, compitió (aunque no fue el único español), otro personaje ilustre de los “ultratrails”, es otro humilde más entre los humildes y entre sus mayores éxitos cuenta como dice Roberto Carlos “con tener más un millón de amigos”; entró en cuarto lugar en el Tor, en un año en que comenzó a entrenar con bastante retraso, por causa de una mala caída que le impidió hacer lo que más le gusta, que es disfrutar de los bellos parajes que tiene cerca de su tierra (Cantabria). Este bombero que podría vivir paseando turistas por cualquier lugar de los Picos de Europa, y que está considerado por lo que me ha dicho alguno de sus colegas, el mejor en rescate de montaña y de los mejores en incendios, cometía la bendita locura de venir por segunda vez al Tor y eso le otorga a Pablo Criado, más mérito aún, al tiempo que se dispara considerablemente su aureola de “hombre duro”.

Voy a citar ahora a Pablo Manuel Villa, un joven corredor, conocedor y amante de la montaña desde niño, tanto para recorrerla con “zapas” como con “pies de gato”, y del que nadie diría que está dando sus primeros pasos en esto de las carreras por montaña; a pesar de sus tres participaciones ya en la “Travesera de Picos” o la machada de realizar el “anillo de picos en formato invernal” junto a Salva y Jesús Martinez Novás, o por citar lo último; a pesar también, de su cuarto puesto en la TDS del Mont Blanc 2012.

Y para finalizar este grupito de cinco atletas extraordinarios, voy a sacar a la palestra a Ana Bustamante, la conocí el mismo día que a Pablo, allá por los altos de Áliva; como no podía ser menos aquí tenemos otra mujer sencilla, que adora tanto su profesión como devorar kilómetros, con esa filosofía que conocéis muchos de vosotros, “ si deja de ser divertido, eso no es lo que yo quiero”; como veis en estas condiciones en su casa todos los días son festivos, y cuando no se va a Picos, se va al Mont-Blanc, e incluso se ha atrevido con el Tor; coincide como muchos de vosotros en entrenamientos un tanto anárquicos, pero la tía se lo pasa pipa. 


Estoy completamente seguro de que ninguno de ellos se considera el mejor en esto ni en otros órdenes de la vida; pero eso no quita para que día a día intenten superarse, y mejorar, eso si, siempre sin perder de vista el lado divertido, convirtiendo el sufrimiento en felicidad, y eso es lo que os hace a todos vosotros (como a ellos), grandes, eso es lo que os hace únicos, por eso espero que no os moleste que si alguna vez coincidimos por allá arriba, os llame “toreros de la montaña”.

30 ago 2012

LA PESCADILLA QUE SE MUERDE LA COLA


LA PESCADILLA QUE SE MUERDE LA COLA


No hace mucho tiempo, pocos eran los que conocían el término “economía neoliberal”, hoy denominada además, “salvaje” y “asesina” por el continuo rastro de sangre y muerte que va dejando por donde pasa, hasta el punto de que ya hay quien piensa en una nueva modalidad de asesinato, por más que cuente con el beneplácito de muchos gobiernos y por más que se trate de un estrangulamiento económico en sus orígenes; aunque al final la cruda realidad nos demuestra que la aplicación de este tipo de políticas, es tan mortífera como el arma más sofisticada del mercado.

Milton Friedman, fue uno de los primeros en experimentar a gran escala, con este tipo de “economía”, primero en América Latina y luego hasta su muerte, allá donde junto con sus colaboradores, fue capaz de “atraer” gobiernos a su “escuela”, comenzando por su propio país y llegando con claridad a golpear como vemos en la actualidad a toda Europa. Pues bien si concluimos que este fulano, es uno de los principales causantes de la crisis, que le respaldaba el gobierno americano, ( amén de otros muchos), que recibió el premio Nobel por sus grandes descubrimientos, y que prácticamente hasta el día de su muerte defendió estas teorías con el apoyo de gran número de políticos ¿Cuántos culpables deberían ser condenados por el sufrimiento y muertes ocasionadas a la humanidad?.

Por mucho que la realidad nos golpea a diario, y nos indica con claridad que el camino “neoliberal” no es el adecuado para la mayoría (la mayoría verdadera); por más que con este “método”, solo se benefician, los grandes conglomerados con directivos de nombre desconocido, mientras el resto perdemos; nuestros cínicos y arrogantes políticos de todo signo, siguen “erre que erre”, aplicando estas políticas cuya finalidad no es otra que exprimir al de abajo hasta dejarle seco y enviar el zumo al de arriba.

La lógica aún con honrosas excepciones funciona; y en este caso se hace patente que por este camino solo se salvarán las principales fortunas del mundo (¿el 0,02% de la humanidad?), cayendo el resto en ese pozo sin fondo que a día de hoy denominamos “crisis”.

El proceso que nos marca la lógica es el siguiente:

Por causa de estas “desmedidas”, el paro aumenta “sin duelo”, los que mantienen su puesto de trabajo ven reducidos sus sueldos “a placer”; los pequeños comercios cierran porque “no hay movimiento”; lo que afecta a otras empresas no tan pequeñas, e incluso grandes que en otro tiempo eran boyantes, pero que ya no podrán importar productos como antes de otros países; los cuales evidentemente a su vez también quedarán afectados por este proceso, lo que les llevará a más paro, más salarios de miseria etc… lo que decíamos, “la pescadilla que se muerde la cola”

24 ago 2012

EL CORREDOR QUE CORRE

EL CORREDOR QUE CORRE



A veces se habla de “La soledad del corredor de fondo”, sobre los pensamientos que atenazan o liberan al atleta, el cual durante largos recorridos, impasible machaca músculos, huesos, tendones y hasta su sistema nervioso voluntariamente sin que parezca importarle lo más mínimo; un deportista que en la mayoría de los casos no ha hecho más que finalizar y ya está pensando en el próximo reto.

Ha habido autores que han tratado el tema, especialistas de todo tipo, pero yo esta vez me decanto por un autor no demasiado conocido del público en general, a pesar de haber llevado varias de sus obras al cine. Estoy hablando de un tal Alan Silliote (menudo nombrecito ¿verdad?).

Como dato curioso, decir que junto a su mujer (Ruth Fainlight) realizó una traducción al inglés de Fuenteovejuna, lo que yo casi interpreto como una declaración de intenciones; aunque desconozco si esto fue antes o después de escribir “La soledad del corredor de fondo”, (The Loneliness of the large-distance runner, como título original ); un plato suculento que se devora en un instante, incluso en el caso de lectores intermitentes; una obra en la que describe a mi modo de ver con una extraordinaria maestría, una pequeña porción de la vida de un concienzudo e íntegro maleante; que parece darse más maña para correr por los campos que para adueñarse de lo ajeno.

Uno siempre le ha dado vueltas a esos instantes liberadores donde a pesar de que lo normal sería la queja continua, a veces se pierde la consciencia y hasta la memoria para ser simplemente “un corredor que corre”; tal vez la libertad sea efectivamente un factor fundamental, pues no hay nada en esos momentos que entorpezca la carrera, no hay objetivos, no hay exigencias, solo el presente que por mucho que cambie cada millonésima de segundo, nos lleva al “ser”, al “uno” es decir al acople definitivo del corredor con su entorno. Yo utilizo a menudo un término que viene de siglos atrás “el satori”, y que relaciono con el estado de gracia, la iluminación o el conocimiento repentino que alcanzaban algunos “samuráis”, tanto en el entrenamiento, como sobre todo en la guerra.

Pero vamos a la cuestión, que no es otra que algunos retazos de esta pequeña obra que va a continuación y que quiero compartir con aquellos que aún no hayan leído este librito que por supuesto recomiendo a todo aquél corredor que se precie calce o no zapatillas.

Dice en algún momento del libro el protagonista:

 
  • “y si alguien quiere que le dé consejos sobre el correr, que no tenga prisa nunca, pero sobre todo que los demás nunca se den cuenta de que tienes prisa, aunque de verdad la tengas. Uno siempre puede adelantar a los demás en las carreras de fondo sin que se huelan que uno se esfuerza por correr más, y cuando uno ha usado esta treta para alcanzar a los dos o tres que van delante, después puede lanzarse a correr dejando en la sombra a la prisa de los demás pues no ha tenido que hacer demasiados esfuerzos hasta entonces. Yo me acompasé a un trote corto, y pronto se hizo tan suelto que se me olvidó que estaba corriendo, y casi no era capaz de darme cuenta de que las piernas me subían y bajaban y que los brazos iban adelante y atrás, y los pulmones no parecía que trabajasen nada de nada; y el corazón interrumpió aquel molesto martilleo que siempre tengo al principio de una carrera. Porque, ¿saben?, yo nunca hago carreras para nada; sólo corro, y en cierto modo sé que si me olvido de que estoy corriendo y me limito a trotar sin prisa hasta que ni siquiera me entero de que estoy corriendo, siempre gano la carrera. Porque cuando mis ojos reconocen que estoy llegando al final del recorrido —al ver un portillo o la esquina de una casa— me lanzó con tal furia porque tengo la sensación de que hasta entonces no he estado corriendo y que no he consumido ninguna de mis energías. Y si he sido capaz de hacer eso es porque he estado pensando; y me pregunto si soy el único en esto del correr con este sistema de olvidar que está corriendo porque está demasiado ocupado pensando; y me pregunto si algunos de los otros chavales andan en lo mismo, aunque estoy seguro de que no. Como el viento me lanzo por el camino de guijarros y el sendero trillado, más liso que la pista de hierba de campo y mejor para pensar porque me encontraba en mi elemento sabiendo que nadie se me podría ganar corriendo aunque me proponía vencerme a mí mismo antes de que se acabara el día. Porque cuando el director me habló de ser honrados cuando llegué aquí por primera vez, él no sabía lo que significaba esa palabra o no me habría metido en esta carrera, trotando bajo el sol en camiseta y pantalón corto. Me habría puesto donde yo le hubiera puesto a él si hubiera estado en su lugar: en una cantera partiendo piedras hasta romperse el espinazo.

  • Trotaba junto a un prado bordeado por un sendero hondo, oliendo la hierba verde y la madreselva, y sentí como si descendiera de una larga estirpe de galgos de carrera entrenados para correr a dos patas, sólo que no conseguía ver a un conejo de juguete allí delante ni tampoco tenía detrás un palo que me obligara a mantener el paso. Adelanté al corredor de Gunthorpe que tenía la camiseta negra de sudor, y empezaba a ver la esquina del matorral de delante, donde el único tío al que me faltaba por adelantar para ganar la carrera iba a toda leche para llegar a la señal de la mitad de recorrido. Luego dobló metiéndose por una lengua de árboles y matojos donde ya no le pude ver, ni pude ver a nadie, y entonces conocí la soledad que siente el corredor de fondo corriendo campo a través y me di cuenta que por lo que a mí se refiere esta sensación era lo único honrado y verdadero que hay en el mundo, y comprendí que nunca cambiaría, sin importar para nada lo que sienta en algunos momentos raros, y sin importar tampoco lo que me digan los demás. El corredor que venía detrás debía de estar muy lejos porque había mucho silencio, y se notaba menos ruido y movimiento incluso que el que se nota una fría madrugada de invierno a las cinco. Era difícil de entender, y lo, único que sabía era que uno tenía que correr, correr, correr, sin saber por qué está corriendo, pero uno seguía adelante atravesando campos que no entendía y metiéndose en bosques que le asustaban, subiendo lomas sin saber cómo había subido o bajado, y atravesando corrientes de agua que le habrían arrancado el corazón a uno de haber caído en ellas. Y el poste de la meta no era el final de eso, aunque un montón de gente le anime a uno, porque hay que seguir antes de haber recuperado el aliento, y la única vez en que uno se paraba de verdad era cuando tropezaba con el tronco de un árbol y se rompía la crisma o caía en un pozo abandonado y se quedaba muerto en la oscuridad para siempre. Así que pensaba: no me van a cazar con esta trampa de las carreras, con esto del correr tratando de ganar, con esto de trotar por un trozo de cinta azul, pues no es para nada un modo de pasárselo bien, aunque me juren por lo más sagrado que sí.”

13 ago 2012

Llanos de Alba

CARRERA DE MONTAÑA DE LLANOS DE ALBA


El 11 de agosto teníamos una cita con otra carrera de montaña; esta vez en una zona bastante próxima a León, la carrera se había publicitado utilizando tres reclamos de contrastada solvencia, Salvador Calvo, Pablo Manuel Villa e Ignacio Álvarez (“Chama”).
Al final Ignacio no llegó a tomar la salida, pero si lo hicieron Salvador y Pablo, que hicieron las delicias de muchos de los participantes.
No era una prueba demasiado larga, unos 15 ó 16kms, tampoco demasiado técnica, el tiempo acompañó, pues no hizo el calor de días pasados y corría un poco de aire, lo suficiente para hacer agradable el esfuerzo de los corredores.

El circuito interesante y el nivel sin menospreciar a nadie podríamos decir que “medio”,(salvo algunas honrosas excepciones); de modo que tanto Salvador como Pablo, no necesitarían quemar todas las “naves” para entrar por delante del resto.

Hubo algún despiste, en alguna zona del recorrido; de modo que los que andábamos por allí de mirones, pudimos comprobar como algún atleta “hacía círculos” sin encontrar el camino a seguir, incluso el mismísimo “Salva”, tuvo algún problema con la señalización, pero no llegó la sangre al río y hasta donde pude ver al menos los corredores fueron llegando a meta poco a poco.
Desconozco el nivel de los últimos en llegar, pero saliendo a las seis y media, de la tarde, no había opción de dormirse mucho, ya que aunque la zona no era complicada, un pequeño despiste te puede obligar a “dormir al raso” por estos andurriales si se te echa la noche encima.

En fin, que entraron por delante los que tenían que entrar y allí paz y aquí gloria de ver como sigue habiendo afición, incluso a estas alturas de la temporada, en la que salvo los ilustres como Salva o Pablo a los que les esperan retos aún importantes, (Gran Cañón del Colorado, o el Gran Raid Pyrenees para Salva y Ultra Trail del Mont Blanc para Pablo), el resto están ya de veraneo deportivo y si tienen suerte volverán pronto al curro, con más ganas esta temporada que la anterior.

8 ago 2012

TARAHUMARAS (2ª PARTE)

LOS HOMBRES QUE CORREN

(Continuación…)

Para que nos hagamos una idea, antes de la llegada de los españoles; se tienen datos que hablan de que alrededor de la Sierra habitaban, cerca de dos docenas de tribus diferentes, de las que ya hemos dicho que quedan dos.

Cuentan los Tarahumaras con un brujo o curandero (owirúame), que se encarga de resolver los males físicos y en ocasiones espirituales de sus hermanos, por lo general a base de hierbas medicinales que son procesadas y aplicadas de diferentes formas; una costumbre que perdura aún en nuestros días y que incluso es preferida en algunos casos a la medicina moderna.

Hay una hermosa leyenda sobre la extraordinaria cascada Basaseachi, según la cual el rey, en busca del mejor pretendiente para su hija (Basaseachi); preparó una serie de retos. Debido a la dificultad de superarlos, solo quedaron cuatro aspirantes, sin que ninguno de ellos llegara a sobrevivir a la última prueba, lo que provocó el suicidio de la joven que desesperada, se arrojó por un barranco, siendo transformada su caída en la hermosa cascada que conocemos hoy día por el brujo de la tribu.

Ya hemos apuntado más arriba, algo respecto a la colonización, en la que los primeros misioneros fueron los franciscanos allá por el 1554 y los jesuitas a partir del siglo XVII; los primeros crearon un convento ya en 1574, mientras que los jesuitas fundaron su primera misión en el 1611.

Las misiones tenían una gran importancia en la colonización, pues además de centros de evangelización; eran al mismo tiempo lugares de reclutamiento de mano de obra.

Poco se suele citar en los escritos, de los esclavos negros que fueron llevados a la Tarahumara; esclavos, que dicho sea de paso no eran suficientes para satisfacer la demanda laboral, de modo que el sistema más común terminó siendo la que podríamos denominar “caza del indio”, como si de un animal más del entorno se tratara. ¿Alguien se puede extrañar de que estos huyeran a los lugares más recónditos e inhóspitos de la sierra?.

Con la huida de los Tarahumaras, parte del espacio dejado por estos fue ocupado por los indios apaches.
La unión de tarahumaras huidos de las misiones, con los apaches recién llegados, constituyeron una seria amenaza para los militares españoles, ya que su mejor conocimiento del terreno era aprovechado por los apaches para intentar equilibrar un poco la balanza hacia su lado.
Entre las muchas cosas que podríamos aprender de los tarahumaras, están sus tradiciones, y entre ellas, el papel que juega el jefe de la tribu, llamado gobernador o siriame (el portador de la lanza), el cual se encargará junto con otros gobernadores de menor rando; de las negociaciones, los festejos, juegos, ceremonias religiosas, discursos y lo que sea necesario. No hay aquí ningún tipo de rivalidad política, simplemente se le da el cargo a aquél que todos creen que lo desempeñará mejor y por supuesto en beneficio de toda la comunidad; tomando la mayor parte de las decisiones en asamblea y si por un casual demostrase carecer de cualidades, será destituido inmediatamente y sustituido por otro. Como vemos, nada que ver con nuestra sociedad moderna y civilizada; donde si un político, va dejando rastros de su corrupción e incompetencia allá por donde va; sabe que si es necesario el partido lo apoyará para que siga en el mismo cargo u otro similar por los siglos de los siglos.

No solo los políticos han azotado la tarahumara; el cultivo de la amapola y la marihuana son dos estigmas más en la vida de los ancianos pobladores de la sierra, pues por su causa nos encontramos con zonas dominadas completamente por el narcotráfico y por lo tanto violentas.

Pero no solo hay que buscar culpables en el exterior; en la época de Porfirio, las minas (oro, plata, cobre, zinc, plomo…) o al menos su gran mayoría pasan a ser controladas por empresas americanas y británicas principalmente; por supuesto la mano de obra preferiblemente local (aunque fuese por la fuerza); y puesto que no hay peor herramienta que las políticas neoliberales, lo público, lo estatal (como por otra parte está pasando ya en Europa y en la mismísima “madre patria”), pasará paulatinamente a manos privadas, en su mayor parte extranjeras; aunque por el camino algunos beneficios dormirán el sueño de los hipócritas en suculentas cuentas bancarias de los más insignes politicastros.

El proceso de la implantación de la minería, no varía respecto al de otro tipo de industrias contaminantes; en principio se intenta negociar con la persona o personas con mayor rango de la comunidad; se les agasaja o dicho directamente se les compra; a continuación se publicitan los maravillosos beneficios que obtendrá la comunidad entera; si fuera necesario se divide a unos y otros mediante engaños y promesas que pocas veces van a ver la luz y finalmente donde un día hubo vida y esperanza, solo quedarán destrucción y muerte.

La actividad forestal se encuentra directamente ligada a la actividad minera; y aunque posteriormente el ferrocarril demandará también una gran cantidad de madera; aquí el caballo de batalla serán básicamente las autorizaciones y por supuesto se instalará la manga ancha por doquier y muchos políticos atraídos por la fiebre del dinero fácil, serán juez y parte en muchas de las leyes relacionadas con esta actividad, al igual que muy posteriormente se hizo con la industria del papel de la cual también se obtuvieron grandes beneficios.

Teóricamente ya entrado el siglo XXI, hubo una serie de acuerdos tendentes a un reparto de los beneficios en dirección a los indígenas, incluso en algún caso llegó a funcionar, pero el capital privado, con su característica delicadeza, hizo buena la frase: “El pez grande se come al chico”.

Si las cosas estaban mal, llegaron los “llaneros solitarios post-modernos”, así el Banco Mundial, (ese que “regalando” riquezas todo lo convierte en pobreza absoluta), con sus préstamos consiguió que las pocas propiedades que aún quedaban en manos de los indígenas, pasasen a manos privadas como por arte de magia. Tal vez este fuera el golpe de gracia definitivo para los habitantes originales de la Tarahumara, y tal vez algún día podamos exigirles responsabilidades a estos pistoleros; aunque dudo que para entonces alguien se acuerde de que hubo un tiempo en que los legítimos propietarios de estas tierras vivían en paz y eran los únicos dueños de su destino.

Han existido, todo hay que decirlo políticas orientadas a prevenir estos desastres, pero son tan limitadas y tan insufladas de carácter político, que los Tarahumaras no estarán ya aquí para cuando se comience a vislumbrar un pequeño rayo de esperanza.

La influencia de la minería en los pueblos es muy grande y para muchos como ya hemos dicho muy beneficiosa; pero hablamos aquí de hombres que para sobrevivir, no precisaban más allá de su maíz, sus frijóles, sus calabazas, sus peces, la caza, algunos productos naturales de la tierra, todo ello obtenido gracias a su enorme respeto por la tierra y ayudándose mutuamente, cosa esta última que la sociedad moderna parece no permitir.

Como siempre el daño se hace antes, durante y después (no olvidemos que estamos hablando ya de siglos); así se ha podido asistir, a la destrucción casi total de asentamientos prehispánicos, cuna de la cultura Tarahumara; y poco a poco, a una paulatina degradación (eso si, en aras del progreso y del confort espiritual) de los principales ríos sustentadores de vida en la Tarahumara. Las lluvias han ido arrastrando materiales tóxicos hasta los ríos y estos por el devenir natural han estado esparciendo lógicamente ese veneno durante kilómetros y kilómetros.

Los Rarámuris, como tantas otras tribus a lo largo del planeta, vivían una vida sencilla sin molestar a nadie; y salvo pequeños enfrentamientos con tribus vecinas por problemas de asentamientos, no intentaban influir en otras culturas lejanas o en otras religiones; tenían sus tradiciones y su modo de vida que para ellos era el auténtico. A lo largo de siglos, la Tarahumara fue invadida repetida y machaconamente por la religión, la cultura europea, la industria destructiva del capitalismo salvaje y asesino de pueblos. Los salvajes se suponía que eran ellos; pero el tiempo nos ha demostrado que lo terrible, nunca ha estado en el pasado, sino que viene del futuro.

Entonces les tocó a ellos; ahora nos toca a nosotros; la economía neoliberal ya está campando a sus anchas por todo el mundo, sin respetar propiedades ni personas; por ello yo me pregunto:

¿En caso de que no esté sucediendo ya; ¿cuánto tardaremos en repetir la historia de los tarahumaras en nuestras propias carnes?.

6 ago 2012

LOS FAMOSOS TARAHUMARAS (1ª PARTE)


ETNIAS TARAHUMARAS…

Son ya muchos, los que en los últimos tiempos han oído hablar de estos hombres, son muchos los que han oído hablar de sus grandes hazañas, muchos los que saben el tipo de calzado que utilizan y algunos los que intentan copiar esa especie de alpargatas (huaraches), con las que corren por los barrancos, pedregales y demás caminos de su tierra, ataviados con una especie de taparrabos con el faldón de la camisa colgando ampliamente por detrás, y con una cinta sobre la frente sujetando el pelo, como los “mescaleros” que casi todos hemos visto en alguna película del Oeste.

Entre los aficionados a correr, se habla de corredores de grandes distancias, con una gran pericia para sortear todo tipo de obstáculos, se dice que corren grandes distancias alimentándose tan solo a base de una simple bebida que obtienen del maíz; se comenta que han ganado a los mejores entre los mejores.

Son famosos pues, por recorrer grandes distancias en una especie de juego llamado “rarajípari” en los hombres y “rowema” en las mujeres, (no parecen ser nada machistas), se hacen equipos y se habla de hasta 750kms recorridos de este modo, como la carrera más larga conocida de la historia.

Entre los Tarahumaras, aunque ellos se llaman a sí mismos “rarámuris”(los de los pies ligeros), todos comparten sus pocas posesiones, no existe pues la propiedad privada.

Pero hay una parte que no es tan bucólica, una parte que nos muestra otra realidad; se han escrito gran cantidad de documentos al respecto, algunos oficiales, otros no tanto, pero cada uno aporta su granito de arena, y hoy vamos a formar parte activa en este movimiento:

LOS TARAHUMARAS, ENTRE LA ESPADA Y LA PARED

Mi primer contacto con los tarahumaras, llegó trasteando por la red en busca de un evento deportivo que había tenido lugar en la ciudad de Chihuahua con motivo del Campeonato del Mundo de Marcha Atlética. En un periódico local, además de los asesinatos diarios; se hablaba de unos indios, cuya miseria era tan grande que se estaban suicidando tirándose por los barrancos; no puedo confirmar si la noticia era cierta o no, pues como siempre engañados constantemente como estamos por los medios, cada uno cuenta la película según sus intereses. El caso es que me llamó mucho la curiosidad, y me dediqué a buscar información al respecto; no habré leído ni un cinco por ciento de lo que hay por ahí, pero de momento es suficiente para dar otra visión diferente a la que conocemos en el mundo “civilizado”.

Vamos con esa visión:

De las más de 80 tribus conocidas; hoy seguramente, no llegarán a la media docena, a ellos se les debe una grandísima parte de la cultura Mejicana, tenían una relación directa con la tierra, el agua, el bosque, una asociación natural en definitiva, y casi mágica con el entorno.

Poseían una climatología benigna en algunas zonas, pero sobre todo muy diversa; el 70% del agua en la zona, 1/3 de la madera de la región; no es que estuviesen sobrados de recursos para la vida diaria, pero incluso con ese inconveniente, lo que había era suficiente para una tribu condenada por sus dioses a la pobreza eterna.

La situación actual, producto de la incursión extranjera y la corrupción en la sierra y entorno tarahumara, tiene mucho o lo mismo que ver con la situación de otras zonas del mundo (salvando las distancias), donde los depredadores modernos hacen diariamente sus negocios en connivencia con los distintos gobiernos, agotando uno por uno los recursos naturales del país, hasta dejarlo en los huesos y lo que es peor, llevándose los beneficios a otros lugares.

Si en los orígenes, los rarámuris, tenían la posibilidad de vivir de la ganadería, de la pesca, maíz, fréjoles, algo de ganado y algunos productos naturales de la tierra como hongos y raíces; el hombre blanco, (CHABOCHI – HOMBRE MALO), lenta pero inexorablemente, obliga a los indígenas por la fuerza en la mayor parte de los casos a vivir en condiciones aún más deprimentes, más duras empujándolos a zonas más inhóspitas de la sierra, donde la vida humana se mantiene más por un hilo espiritual que físico.

Españoles, americanos, dictadores, terratenientes, narcotraficantes y alguno más van encontrando acomodo en terreno ajeno y cada uno de ellos va apretando un poco más la soga que han colocado en el cuello del indio que ahora ya no solo es esclavo de la tierra y de las duras condiciones, sino además lo es también de la avaricia sobre todo extranjera.

La modernidad ha llegado a la sierra, y le llaman “chepe”, que no es otra cosa que un ferrocarril, para que los “otros” puedan aprovechar mejor los recursos de la sierra, como la cascada Bajaséachic que es al parecer la más alta del mundo por su posición topográfica; o sus cañones que dejan casi en evidencia a los del colorado. Hablamos de un terreno extremadamente variado con un clima bastante extremo, frío arriba, calor abajo.

Su extensión viene a ser como la mitad de la península ibérica (600x250kms); no me imagino lo que sentirían los primeros “conquistadores” al toparse con los estrechos desfiladeros, sus alturas, sus cortantes rocas, sus pendientes inimaginables que según cuentan precisaban de un día entero para ser completadas. Me pregunto qué animales salvajes estarían al acecho de aquellos extraños seres que no se parecían en nada a los habitantes naturales de la región.

Como ha venido ocurriendo a lo largo de la historia, las grandes religiones, no gustan de la variedad, no aman la libertad de los pueblos, precisan para su subsistencia ejercer el dominio primero espiritual, luego económico y finalmente sicológico; cuando el miedo hace parte de la vida diaria, incluso los indígenas son más dóciles a ciertas tentativas.

Algunos indios, ante la imposibilidad de seguir su camino aunque fuera “malviviendo”, deciden huir de la esclavitud física y espiritual que sienten en las misiones y buscan refugio en las barrancas, otros porque son explotados en zonas mineras y otros porque son perseguidos por las milicias que inevitablemente forman parte de este tipo de expediciones; como si la fe necesitara de la fuerza bruta para crecer en los corazones de las pobres gentes que ya tienen sus creencias desde hace miles de años, y que aún no teniendo demasiadas facilidades, nunca se quejan.

Pero el progreso es implacable, los gobiernos no se sacian nunca, y los ejércitos no hacen preguntas, de modo que la perentoria búsqueda de almas, obligaba a los jesuitas acompañados como se ha dicho, de los militares a buscar a los huidos en las mismas barrancas hasta el punto de que la infinita paciencia de los indígenas se convirtió en rabia, con lo que dejaron de ser indios para convertirse en rebeldes, y cuando ya Europa dejaba en la botella los primeros posos del siglo XX, expediciones próximas a los 20.000 hombres sofocaron definitivamente la revuelta, de modo que los que no fueron sometidos por la fuerza debieron sufrir los rigores del clima y el relieve en zonas donde vivir era prácticamente imposible.

Recordemos que las primeras expediciones a la Tarahumara, tuvieron lugar alrededor del año 1536, con la expedición de Alvar Nuñez “Cabeza de Vaca”. Unos cien años después se cifra la población rarámuri (en las zonas descubiertas) de unos 60.000 indios que por aquel entonces vivían de grandes superficies de laboreo que regaban en abundancia, pues no es agua lo que faltaba precisamente en aquellas tierras. Estos terrenos resultarían en un principio los más suculentos para los usurpadores españoles, ingleses, y americanos (de EEUU) e incluso y lo que es peor por los propios gobernantes mejicanos. Otras zonas con temperaturas extremas, que pueden pasar de los 30º a los -25 y alguna nevada ocasional, no resultarían tan apetitosas (de momento).

Tanto los rarámuris, como otros grupos habitantes de la sierra, y alrededores de Chihuahua, han sido desalojados de sus territorios, despojados de todos sus recursos naturales, de sus medios de supervivencia, de su cultura; y no tardando mucho; es posible por desgracia, que hablemos de una tribu extinta, de modo que lo que comenzó siendo una cruzada religiosa, terminó convirtiéndose en una masacre, donde poco a poco irían muriendo, no solo los hombres, sino sus espíritus.

En nuestros días, de los 21 municipios de que consta la Tarahumara, 17 son los que acogen el mayor nivel de pobreza del estado prácticamente, justo en los que habitan los indígenas (Rarámuris y Odamis (También llamados epehuanos) los dos grupos más importantes).

Entre ellos siempre se han ayudado para las tareas de siembra, para la construcción de sus casas y otros menesteres. Existe entre ellos un término, el “Korima” que no es otra cosa que un plan de ayuda espontáneo para los más necesitados, aún cuando el benefactor tenga lo justo y menos para su propia familia. Son las leyes naturales los que han enseñado al indio las normas de supervivencia más elementales, y esas normas obligan a devolver el favor cuando así lo exijan las circunstancias, (CUANTO PODRÍAMOS HABER APRENDIDO DE SU MODO DE VIDA).

La producción es básicamente de subsistencia donde el maíz conforma las tres cuartas partes de la dieta diaria. Con el acercamiento obligado al mundo capitalista, el rarámuri no ha hecho más que ir perdiendo sus propios valores y los de su entorno, viéndose obligado a buscar la subsistencia a veces mendigando, pues sus recursos ya no son sus recursos, sus tierras ya no son sus tierras, incluso para aquellos que se han visto obligados a vivir en cuevas como los animales, ven peligrar su vida a diario porque siguen sin identificarse con esta nueva cultura que todo lo arrasa y algunos tal vez prefieran morir a claudicar de sus creencias.

De vez en cuando, algunos indios ahogan sus penas, por medio del tesgüino o batarí, la bebida tradicional, que se obtiene, como no podría ser de otro modo de la fermentación del maíz; base de la subsistencia diaria, que junto a la calabaza, algunas setas, hierbas algo de caza y pesca; proporcionan prácticamente todos los nutrientes existentes. Seguramente si un nutricionista hiciera un estudio en profundidad; concluiría que los tarahumaras han vivido durante cientos de años por debajo de los límites tolerables en cuanto a alimentación se refiere; sin embargo han sobrevivido, relativamente bien hasta la aparición del “conquistador”. Ha día de hoy, con la pérdida paulatina de sus mejores recursos, el tarahumara está condenado irremisiblemente al hambre y la miseria más absolutas por mucho que sus “pies descalzos” les transporten durante kilómetros y kilómetros al mismísimo cielo.

(Continuará...)

5 ago 2012

LA VIEJA TÁCTICA DEL DESPRESTIGIO


LA VIEJA TÁCTICA DEL DESPRESTIGIO

Casi todos alguna vez hemos hecho alguna crítica injustificada o al menos sin ninguna base que la sustente contra alguien; si era un compañero de clase, pudo ser porque era más listo que yo; si era un deportista, seguramente era mejor que yo corriendo; si estuviéramos hablando de un compañero de trabajo, seguramente era más eficaz que yo; si era una mujer es fácil que me hubiera dejado unos días antes.

En todos los casos, la falta de honradez, las pocas luces, la rabia y a menudo la envidia; sin duda me empujaron a decir lo que dije; buscando con toda seguridad bajar en algunos peldaños la opinión que las personas a las que me dirigía tenían sobre mi amigo, mi compañero, mi rival, o mi chica.

Afortunadamente no todos eran unos incautos aunque la gran mayoría me diera la razón, y alguno hubo que explicó mi error con elocuencia; entonces no quise comprenderlo, mi cerrazón, mi mal perder no me permitían aceptar lo que yo consideraba entonces una traición del que hoy día es mi mejor amigo.

El tiempo pasa, y aunque es totalmente falso que todo lo cure; tiene algo del efecto del aguarrás sobre la pintura; es decir que esta se diluye, pero nunca desaparece del todo. El tiempo pasa como decía y vamos sufriendo algunos cambios que si tenemos suerte a veces son pequeños, casi imperceptibles, y a veces son repentinos y violentos como una tormenta de verano; sea como fuere uno no suele ver las cosas igual con catorce que con cuarenta más.

Uno va comprendiendo que desprestigiar a los demás, sobre todo cuando es por nimiedades; es un recurso fácil pero rastrero y cobarde; uno se da cuenta de que el problema es que no sabemos perder, no tenemos capacidad de perdonar y por el contrario muchísima para odiar al prójimo por cualquier motivo; parece que el “ojo por ojo” que predican algunas religiones se nos ha metido hasta el tuétano, y sin embargo no nos han enseñado a meditar, a incluir en nuestros códigos de conducta que hay muchas posibilidades de hacer pagar al inocente si nos dejamos llevar de la rabia; y la historia nos demuestra que a veces, el “inocente” ha sido el hijo, el padre, o el hermano del que aplicó la ley con premura.

Vivimos en un mundo que ha evolucionado e involucionado; vivimos en la era digital, en la era del control absoluto; en una época en la que sabiendo lo que sabemos podríamos vivir todos felices y en paz; pero desgraciadamente las intenciones de los que nos gobiernan, y sobre todo, las de los que gobiernan a quienes nos gobiernan; están muy lejos de objetivos tan triviales que por lo general no dejan beneficios en sus enormes cuentas corrientes. Todos somos conscientes de que los políticos no buscan el beneficio de los ciudadanos, sino aumentar a costa de lo que sea, el poder que se deriva de sus cargos.

Hoy estamos viendo estupefactos, como los “talibanes” de ayer; los terroristas, los asesinos, viven entre nosotros, ¡si! ¡entre nosotros!; son nuestros vecinos, a veces incluso nuestros padres y nuestros hermanos.

Hoy aunque resulte difícil de creer, el enemigo a batir; los “talibanes”, son los funcionarios, los mineros, los médicos, los maestros, los bomberos, los parados, los hambrientos, incluso muchos policías que siguen aún besando los pies de sus amos; y sin embargo, asistimos presas del pánico a una terrible paradoja; el más desprestigiado de todos, resulta ser el propio gobierno.

16 jul 2012

MACIZO ORIENTAL O DE ÁNDARA

Paseandopor el Macizo Oriental de Picos de Europa. La Morra, la Silla delCaballo Cimero, Lechugales, Pico del Sagrado Corazón y otros...


No nos acompañó el día, o pensándolo bien, sí que nos acompañó, pues seis tomábamos lapartida y a la vuelta éramos siete, todos hermosos y lozanos (menosyo).

Salimos del pueblo deSotres, esta vez pueblo arriba, en dirección a Tresviso, desde elaparcamiento de el Jito de Escarandi. De ahí nos dirigimos alCasetón de Àndara (donde se ve a Hilario metido en unvagón de la mina), de allí, no sin pasar antes por unpequeño nevero, donde algunos aprendimos que el bastón se debecolocar por la parte de arriba y recortado; porque si tienes ladesgracia de deslizarte hacia el vacío, hay una posibilidad de pararla caída clavándolo en la nieve con fuerza; de modo que superadoeste pequeño obstáculo y aprendida la lección, nos dirigimos a laSilla del Caballo, para pasar a La Morra y otros siete picos depostre.

Durante las diez horasque duró el recorrido, pues Don Ramón (El Maestro),nos había citado a las 5h45', seguramente pensando en la paliza quenos tenía preparada, hubo niebla persistente, que entre idas yvenidas, nos permitió aunque solo fuera por un instante, vislumbrara lo lejos alguno de esos maravillosos pueblos cántabros, como Potesy otros que no recuerdo, o caminos como la Vega de Sotres, además depicos como “las Moñetas” y otro en concreto, que la malditamemoria que siempre me persigue, no me deja recuperar, y cuya señade identidad era su parecido con el Urriellu, pero en pequeño.

Además de la niebla, quenos obligó a concentrarnos más en el camino, la temperatura enningún momento nos dio ninguna alegría, con lo que algunos estabandeseando llegar al coche y poner la calefacción a tope parareanimarse. Yo, la verdad, casi agradecí la temperatura, pues nosuelo ser muy friolero, salvo cuando haces cumbre con la camisetaempapada de sudor y toca abrigarse porque te quedas “pajarín”.

De todo el grupo, soloconocía a dos personas; sinceramente, en ningún momento me habíaplanteado como podrían ser mis compañeros de aventura, puesviniendo la cosa de Don Ramón, difícilmente llega uno a encontrarsecon gente problemática; lo cual no deja de tener su importanciacuando vas a la montaña; de un lado todos andaban que se laspelaban, por otro es justo reconocer que todos son son mejoresmontañeros que yo y no solo acataban las decisiones del “Maestro”,sino que no hubo ni una sola queja durante el camino, y si pequeñasconfidencias, algunas risas y una humildad y un saber estar que meaniman a seguir haciendo salidas por ahí, aunque me cuesten otromadrugón como el de hoy.

Aunque si he de sersincero, hubo un instante al final de la ruta en que casi porunanimidad algunos, decidimos prescindir del “Don” para con elmaestro; pues resulta que nos quedó por ver “Valdominguero”,casi el único nombre que algunos conocíamos de oídas; pero alfinal he concluido que igual hubo un buen motivo; la cadencia depedaleo de algunos tal vez no era suficiente para completar elrecorrido que “Don Ramón”, tenía previsto.

La jornada contó con unamás que agradable sorpresa, no se precisar en que punto delrecorrido, pero ya bastante avanzada la jornada, tal vez sobre lasseis de la tarde, apareció a nuestra derecha una figura entre laniebla, que de no haber prestado atención cualquiera hubiera pensadoque formaba parte del paisaje; lo cierto es que me recordó al abuelocuando liaba el cigarrillo, que mientras con los dientes ataba labolsita de tela y con el resto de los dedos de la mano derecha lafunda; en la izquierda llevaba la tapa de cuero y el papel ya con lapicadura siendo amasada entre tres dedos sin parar y dando ya formaal “trujas” que en breve pasaría a convertirse en puro humo.

El caso es que la figuratenía nombre: Pablo, y parece ser que todo el mundo había oídohablar de este deportista amante de la montaña y de los grandesretos; algo así como un Salva Calvo pero en vez de leonés,santanderino. Inmediatamente se procedió a las presentaciones yaunque Pablo tenía pensado dirigirse en dirección contraria, optópor acompañarnos durante algo más de dos horas aunque le costasesumarlas a la ruta que tenía planificada “total a mi entrenadorseguro que no le importa” (creo que dijo);de modo que al igual que el que ha nacido en el barrio de “Santana”nos podría señalar con precisión la ubicación de la cuadra deltío Santos, o donde se colocaba “Tan” el melonero, dondeordeñaba las vacas el Señor Fortunato, donde despellejaba loscorderos un tratante apodado “Joselón”, donde estaba elabrevadero, o donde dormía José el gitano por poner solo algunosejemplos conocidos; Pablo nos fue guiando mientras el respeto a sufigura flotaba en el aire y hacíamos parejas con el mientras nosdetallaba alguno de sus proyectos, como la ultra “DEL MAR A LA MONTAÑA” que se estaba perfilando allá para el mes de octubre, altiempo que nos contaba la historia de las piedras, de los “furacos”sin fin que aparecían aquí y allá o nos daba nombres de pueblosque intermitentemente se veían allá en la lejanía o de cual era lacumbre siguiente, y un sinfín de detalles más que nos regalaron elalma y los oídos durante el resto del trayecto. Al final como sueleocurrir, se despidió amigablemente de nosotros mientras nosdirigíamos a Sotres, y tal como llegó, así desapareció.

Trepando y destrepandopor algunos pasillos con caída al vacío por ambos lados, observandola pared izquierda ya en lo alto de la morra y su caída vertical,cruzando por algunos neveros sin demasiada complicación, pero dondeen un descuido te puedes ir allá al fondo, canchales con piedrapequeña, que nos proporcionaron alguna culada y a mí, (queigual iba un poco bravo) un buen leñazo en la rodilla ycostado izquierdos para que aprendiera la lección y comprobando comoalguno tiritaba de frío, volví a recordar las sabias palabras deDon Ramón, “El Maestro”:
“La montaña solamente exige respeto; podemos disfrutar como locos de todo lo quenos ofrece, pero nunca debemos dejar en casa el sentido común, loserrores, hasta los más diminutos se pagan, la ausencia de agua, lafalta de la ropa adecuada, el no pensar que hasta lo más sencilloen la montaña es un atrevimiento si no evaluamos el riesgo que el fallo nos puede ocasionar; el ir de chulitos y machotes nunca haprovocado más que desgracias; debemos acercamos a Ella conhumildad; tal vez incluso deberíamos de hacer una pequeña reverencia al llegar y otra al irnos en señal de respeto, puesaunque parezca mentira, si tu cumples con tus obligaciones, siemprete deja seguir tu camino sin importunarte, incluso agradecida de quevuelvas otra vez”.



22 jun 2012

TRAVESERA INTEGRAL PICOS DE EUROPA 2012


TRAVESERA INTEGRAL PICOS DE EUROPA 2012

Algunos de los más cualificados corredores de montaña, nacionales y extranjeros, afirman de esta prueba, que es una de las más duras de Europa y sin ninguna duda la más dura de España.

El perfil y demás características se pueden ver en la página oficial, pero incluso a ignorantes como yo, no se nos escapa que además del perfil hay un componente muy importante a la hora de evaluar la dureza de la misma; las condiciones atmosféricas.

La preparación física sería otro factor importante a tener en cuenta, aunque normalmente a este tipo de eventos la gente acude bastante preparada, y salvo las excepciones de rigor, el que no se entrena por su cuenta tiene un entrenador personal que va cuidando su puesta a punto para llegar en las mejores condiciones al objetivo u objetivos elegidos en la temporada. Desde luego no todo el mundo sale a competir, eso queda para los espadas, (que no son pocos) pero aún así el cuerpo tiene que estar listo para afrontar no ya solo estas distancias, sino los altísimos desniveles de que consta la misma, y no me quiero ni imaginar como lo tienen que pasar los más inexpertos en las peores condiciones.

En esta ocasión, las condiciones, no fueron demasiado adversas a excepción de la niebla persistente en algunos tramos, lo que provocó lógicamente más de un extravío por esta causa, y tal vez aquí sería conveniente hacer una llamada de atención a la organización, pues creo que no se afinó todo lo necesario para una carrera de estas características; al igual que en el seguimiento a efectuar a los corredores que deberían de haber llegado con todos sus pertrechos, incluso aquellos que a veces confunden rectas con curvas; lo he dicho en más de una ocasión; la mayoría de las veces el corredor lo hace sin mala intención, pero es importante que todo el mundo compita con idénticas reglas; se sufre mucho en este tipo de pruebas y hay muy buena gente compitiendo que se merece todo el respeto del mundo.  Sin embargo y volviendo a las condiciones climatológicas, hubo otro factor a tener en cuenta, como la gran cantidad de nieve acumulada, que en muchos tramos, aunque no lo parezca, benefició más que perjudicó.

Setenta y cuatro kilómetros no son cosa fácil en estas condiciones y si hay que destacar algo, yo diría que fue la enorme diferencia de tiempos entre unos corredores y otros, incluso casi entre los primeros en cruzar la línea de meta en Arenas de Cabrales.

La nota de la jornada la protagonizó a mi modo de ver, uno de los competidores que si no recuerdo mal entró bastante bien colocado, y que hizo una pequeña parada a unos doscientos metros de meta, para embutirse en un mono y casco minero como apoyo a las reivindicaciones de este sector que no es que esté en cierto modo mucho peor que otros, pero que evidentemente se defiende mejor; desde los burladeros gubernamentales se dice que se saltan las normas con sus protestas, pero ¿no se saltan los gobiernos todas y cada una de las normas establecidas, como son aquellas cuyo origen era la defensa de la ciudadanía?. ¿Qué oscuros intereses defienden cuando se alejan tanto de los intereses de sus propios votantes? ¿Qué clase de educación reciben cuando ni se inmutan ante el hambre y la miseria con la que siembran día tras día su propio país?. Yo también he pensado alguna vez que había cierta desproporción en las actuaciones de este sector en concreto (y alguna habrá); incluso a veces me pregunto si no estarán defendiendo los intereses del empresario más que los suyos propios, pero cada vez estoy más convencido de que tal vez esta sea la única salida a una crisis sin ninguna duda, impuesta por la fuerza, en un país que demuestra día a día estar profundamente dormido.

Evidentemente hubo abandonos, (que no rendición), pues en muchas ocasiones es más inteligente “dejarlo correr…”, que ser temerario, la montaña es lo que tiene, hay que ser respetuoso con este maravilloso entorno y aquí por lo general los excesos se terminan pagando; otras ocasiones habrá para volver a probar y seguro que con un poco de paciencia y perseverancia al final lo que un año no fue posible, lo será el siguiente o el siguiente.

Esta vez mis felicitaciones van precisamente para los que han sabido abandonar a tiempo; a veces las cosas salen bien y la satisfacción empaña los cristales de la sabiduría, de modo que cualquier escusa es válida para justificar el éxito. Sin embargo es cuando salen mal, cuando es más sencillo encontrar el motivo; a veces es un simple dolor de rodilla, otras una más que evidente falta de preparación, en otras la falta de madurez mental es la que nos ha ganado la batalla, pero sea por uno u otro motivo, siempre será causa de satisfacción; pues si somos listos habremos aprendido algo muy importante que nos servirá para la próxima ocasión.

No seré el primero que lo diga:   SE APRENDE MÁS DE LA DERROTA, QUE DE LA VICTORIA.

No hay muchas fotos en esta ocasión; es demasiada distancia como para poder cubrir a todos los participantes y sobre todo demasiada diferencia en el tiempo cuando se tienen otros compromisos que atender, máxime cuando un amigo de cuatro patas estampó su lengua en el objetivo de la cámara.

29 may 2012

INTEGRAL VALDECEBOLLAS 2012 Y PRIMER CAMPEONATO REGIONAL DE CARRERAS POR MONTAÑA


Otro madrugón en fin de semana, como si no tuviéramos bastante con los días de diario; si la semana el viaje me llevó a Cabezón de la Sal a ver a Pablo; esta vez el destino no me alejaría mucho del anterior; otro Pablo, desvío en Aguilar de Campoo, y tras unos pocos kilómetros más hasta Barruelo de Santillán, (nombre difícil de memorizar), desde donde se daba la salida a las ocho de la mañana.


El viaje resulta bastante agradable; sobre todo desde que te acercas a la “zona verde”, pero más aún a partir de Aguilar; donde parece que se respira paz a raudales y espero que no me tengan que corregir esta apreciación.


42 kilómetros de nada, y algo más de 4000 metros de desnivel acumulado, para cerca de un centenar de selectos corredores.


Además del habitual Integral de Valdecebollas (otro nombrecito...), se celebraba también y por primera vez el I Gran Premio de Carreras de Montaña en forma de Campeonato de Castilla y León


No me suelo explayar mucho en estas cosas, pero visto lo visto, esta vez, el cuerpo me pide marcha; para mí ha sido una carrera especial, con un ambiente especial y una gente especial, comenzando por Eladio al que conocí en el campeonato de España y al que espero ver en alguna otra ocasión más, pasando por Alma a la que creo haber conocido en otros tiempos y en el mundo del atletismo, y añadiendo desde el último en entrar al primero en atravesar la línea de meta.


Tal vez me llamen exagerado, y puede que tengan razón (soy un recién llegado), pero al contrario de lo que sucedió en “el soplao”; creo que aquí todos sabían donde se metían y no solo eso, sino que pude advertir como algunos de los últimos en llegar, lo hacían con mucha reserva en el depósito, y con esa sonrisa en la boca que te da el saber que podrías haber dado más de haber querido, a esto le llamo yo ser profesional.


Lo poco que pude ver del recorrido, me gustó mucho, tramos realmente complicados (técnicos les llaman); la bajada a la explanada que se verá en las fotos tras crestear un rato, tenía un poco de todo; desnivel, raíces duras como piedras, pequeñas zonas de pedregal, y un pequeño hoyo donde entraba en algunas zonas poco más de un pie, luego parece que había un tramo final desde los molinos también bastante duro, en fin un poco de todo para disfrutar al máximo.
En fin de momento, la mejor carrera por montaña a la que he asistido, el próximo año volveré, por supuesto de espectador, con algún otro atleta o simplemente a hacer unas fotos.


21 may 2012

ULTRA TRAIL LOS 10000 DEL SOPLAO 2012

EL INFIERNO CÁNTABRO


Le llaman el infierno cántabro, y no sé porqué, la verdad es que un poco de calor les hubiera venido como anillo al dedo a los muchos participantes que sufrieron los rigores de la hipotermia. Algunos en cuanto las vieron venir optaron por dejarlo para mejor ocasión (nada que reprochar), otros si no lo hicieron tal vez fue porque no sabían lo que se les venía encima, pero para la próxima ya sabrán un poco más sobre lo que es una competición por montaña.

Lo cierto es que las condiciones no respetaron en absoluto, pero no es menos cierto que ya estaba previsto por el servicio de meteorología local, al que se podía acceder gracias a la información de la página oficial; por lo tanto tal vez sea el momento de decir a aquellos que se apuntan alegremente porque “mola”, que si bien es cierto que “cualquiera” puede terminar una prueba de estas características, para ello se deben de dar algunas condiciones previas, una evidentemente pasa por el entrenamiento adecuado, y la segunda por no extendernos más por estar al día en cuanto al material preciso para participar con un clima tan riguroso y cambiante como suele suceder en compromisos de este tipo; y no tiene porqué ser material técnico especial, pero al menos algo para el agua, el frío y de recambio.

También es preciso señalar que a veces uno puede tener un mal día a pesar de todo, y te puedes torcer un tobillo, romper una clavícula, una muñeca o cualquier lesión por el estilo (ocurre alguna vez aunque se tenga cuidado, y de hecho el sábado sucedió); pero la mayoría de las veces, lo que pasa es que al no encontrarte bien, te lo tomas con paciencia, añades unas horas más a tu mejor marca prevista y “aquí paz y después gloria” y si la cosa se pone demasiado fea, ya se sabe “más vale una retirada a tiempo...”.

Podríamos añadir algunos detalles más, incluso algunos podrán estar de acuerdo o no con lo dicho hasta ahora; pero es importante que los participantes en pruebas como esta y sobre todo en aquellas que son mucho más técnicas sepan valorar el alcance de sus capacidades y las exigencias de la competición por mucho que en bastantes casos afortunadamente la gente busque la diversión más que la competición.

En unos meses tendremos una nueva prueba que promete; “DESAFIO CANTABRIA, DEL MAR A LA MONTAÑA”, seguro que van a poner toda la carne en el asador, y tal vez entre otras cosas, y aunque no es fácil que haya muchos principiantes, por el reducido cupo de participantes; tal vez haya una charla previa, para poner sobre aviso a la gente que comienza en estas andanzas, que cada vez es más numerosa y más respetuosa con la naturaleza.

A ver si en hoy mismo cuelgo las fotos, que esta vez son muy pocas, unas 70 por lo que quedará muchísima gente fuera, pero me fue imposible subir a los sitios más interesantes y en fin, las cosas son como son.